{"id":7869,"date":"2019-04-10T21:04:44","date_gmt":"2019-04-10T21:04:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elsemanarioonl.wpengine.com\/?p=7869"},"modified":"2019-04-10T21:04:44","modified_gmt":"2019-04-10T21:04:44","slug":"calles-horribles-carreteras-y-promesas-rotas-en-la-nacion-navajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/calles-horribles-carreteras-y-promesas-rotas-en-la-nacion-navajo\/","title":{"rendered":"Calles Horribles: Carreteras y Promesas Rotas en la Naci\u00f3n Navajo"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n<strong>por Amy Linn y Alysa Landry<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sharon Begay se sabe este camino de memoria. Esta madre de 43 a\u00f1os de edad, madre de dos hijos, ha pasado toda su vida memorizando la superficie dentada y los cantos rodados que definen la Ruta de Servicio Ind\u00edgena 5010 en Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Los lugare\u00f1os lo llaman \u00abla carretera\u00bb y miden distancias con puntos de referencia: molinos de viento, curvas en forma de S, una torre de agua cubierta de graffiti que alguna vez sirvi\u00f3 como la principal fuente de chismes de la ciudad.<\/p>\n<p>Es un camino sin pavimentar en el cap\u00edtulo Sanostee de la Naci\u00f3n Navajo que alimenta una red de caminos de tierra sin nombre, sirviendo a cientos de familias en las sombras de las Monta\u00f1as Chuska.<\/p>\n<p>Generaciones de la familia Begay han pastoreado ovejas a lo largo de este camino; de ni\u00f1a lo recorri\u00f3 a caballo, junto a su padre.<\/p>\n<p>Pero este camino tambi\u00e9n rompi\u00f3 el coraz\u00f3n de Begay.<\/p>\n<p>En un d\u00eda lluvioso del invierno de 2004, su padre se derrumb\u00f3 frente a un grupo de peque\u00f1as casas de madera donde ella y su familia extensa todav\u00eda viven. El en\u00e9rgico hombre de 75 a\u00f1os acababa de llegar a casa despu\u00e9s de cuidar de las 60 cabezas de oveja de la familia. Se baj\u00f3 de la camioneta y se tir\u00f3 al suelo. La lluvia de ese d\u00eda fue implacable, el barro impenetrable.<\/p>\n<figure id=\"attachment_7866\" aria-describedby=\"caption-attachment-7866\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7866 size-large\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-1pic-1024x342.jpg?resize=640%2C214\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-1pic.jpg?resize=1024%2C342&ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-1pic.jpg?resize=600%2C201&ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-1pic.jpg?resize=150%2C50&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-1pic.jpg?resize=300%2C100&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-1pic.jpg?w=1200&ssl=1 1200w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7866\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner \/ Searchlight New M\u00e9xico Un ni\u00f1o lleva a su hermana por el barro hasta el autob\u00fas escolar para recoger a los ni\u00f1os en la Sala Capitular de Sanostee (izquierda). \/ Autob\u00fas escolar en la ruta india 5010 en el cap\u00edtulo de Sanostee en Nuevo M\u00e9xico (derecha).<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00abSe necesitaron tres ambulancias para conseguirlo\u00bb, dijo Begay. \u00abLa primera ambulancia se atasc\u00f3 en el barro, luego la segunda se atasc\u00f3.\u00bb Pasaron casi cuatro horas antes de que llegara la tercera ambulancia. Muri\u00f3 en el hospital poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00abSiempre me he preguntado si podr\u00eda haber vivido m\u00e1s tiempo, si el camino era mejor\u00bb, dijo Begay. \u00abMe lo preguntar\u00e9 toda mi vida.\u00bb<\/p>\n<p>La lluvia o la nieve transforma la suciedad en barro tan espeso que los autobuses escolares de 15 toneladas se atascan en sus ejes. Los distritos escolares cancelan las clases. La gente no puede ir a trabajar o llegar a la carretera principal, U.S. 491, para acceder a las tiendas de comestibles \u2013 la m\u00e1s cercana de las cuales est\u00e1 a 40 millas al norte.<\/p>\n<p>\u00abEsto ha sido siempre un problema\u00bb, dijo LaVerda Washburn, miembro del Comit\u00e9 de Carreteras de Sanostee, un grupo formado hace dos a\u00f1os para abordar la Ruta 5010. \u00abCada vez que llueve entre noviembre y marzo, rezamos. El camino agarra a la gente y no la suelta. Nos aferra a todos nosotros\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Infraestructura D\u00e9bil<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_7868\" aria-describedby=\"caption-attachment-7868\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7868 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-2pic.jpg?resize=400%2C533\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-2pic.jpg?w=400&ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-2pic.jpg?resize=113%2C150&ssl=1 113w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/CO-Cover-S-Sanostee-2pic.jpg?resize=225%2C300&ssl=1 225w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7868\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner \/ Searchlight New M\u00e9xico Amber Kanazbah Crotty, delegada del Consejo de la Naci\u00f3n Navajo, junto a un puente destartalado en la ruta de servicio india 5012. Ella y otros han estado luchando durante a\u00f1os para arreglar la carretera (arriba). \/ Ava Harvey, en el cap\u00edtulo de Sanostee. Vive cerca de la Indian Service Route 5010, un camino de tierra \u00e1spero que es intransitable con mal tiempo (abajo).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Con aproximadamente 27.000 millas cuadradas, o aproximadamente el tama\u00f1o de Virginia Occidental, la Naci\u00f3n Navajo es la reserva ind\u00edgena m\u00e1s grande del pa\u00eds. Desde tiempos inmemoriales, los navajos han reivindicado estos crudos paisajes, donde la vida cotidiana y la supervivencia est\u00e1n \u00edntimamente ligadas a la tierra, a los cambios de estaci\u00f3n y a las tradiciones transmitidas de una generaci\u00f3n a otra. Aunque las historias orales colectivas se remontan a miles de a\u00f1os atr\u00e1s, la mayor\u00eda de las historias familiares comienzan en 1868 \u2013 el a\u00f1o en que los navajos firmaron un tratado con los Estados Unidos que puso fin a su encarcelamiento en Bosque Redondo y les permiti\u00f3 regresar a su patria ancestral.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de crear una reserva de los navajos, el tratado defin\u00eda las responsabilidades del gobierno federal. A cambio de la paz y la renuncia de los reclamos de los navajos a tierras fuera de la reserva, el gobierno se comprometi\u00f3 a proporcionar una escuela y un maestro por cada 30 estudiantes.<\/p>\n<p>Las promesas eran esencialmente in\u00fatiles. El gobierno federal y su Oficina de Asuntos Ind\u00edgenas (BIA) hist\u00f3ricamente no han proporcionado ni siquiera la infraestructura m\u00e1s b\u00e1sica necesaria para el funcionamiento de las escuelas locales. Entre los fracasos m\u00e1s obvios: las agencias federales se negaron a construir carreteras que permitieran a los ni\u00f1os viajar en autob\u00fas a las escuelas cercanas a sus casas. En cambio, fueron enviados a internados lejanos que les despojaron de su lengua y cultura nativas.<\/p>\n<p>Un informe del Congreso de 1969 repudi\u00f3 a la BIA por negarse a crear caminos b\u00e1sicos que permitieran a las familias ind\u00edgenas estadounidenses permanecer intactas y tener acceso a la educaci\u00f3n. En Nuevo M\u00e9xico, no era inusual que los estudiantes caminaran dos millas para abordar un autob\u00fas y luego viajar 50 millas a la escuela.<\/p>\n<p>No ha cambiado mucho en los \u00faltimos 50 a\u00f1os. Con una poblaci\u00f3n que ronda los 400 habitantes, Sanostee es una comunidad muy unida donde la gente se cuida unos a otros, a menudo conduciendo largas distancias para controlar a los residentes de edad avanzada o entregar paquetes de cuidado. Sin embargo, una sola tormenta puede hacer pedazos el cap\u00edtulo, arrasando puentes y alcantarillas y dejando a los residentes varados.<\/p>\n<p>Amber Kanazbah Crotty, que representa a Sanostee en el Consejo de la Naci\u00f3n Navajo, calific\u00f3 la falta de infraestructura como un abuso de los derechos humanos y una violaci\u00f3n de las obligaciones del gobierno federal.<\/p>\n<p>\u00abEsta negligencia sist\u00e9mica ha llevado a la p\u00e9rdida de oportunidades, educaci\u00f3n, desarrollo econ\u00f3mico y capacidad para que las comunidades prosperen\u00bb, dijo. \u00abAl negarnos las carreteras, el gobierno federal nos ha negado el acceso a los derechos humanos b\u00e1sicos como la educaci\u00f3n y la salud.\u00bb<\/p>\n<p>De las 11.600 millas de carretera de la Naci\u00f3n Navajo, 9.000 millas son de tierra, seg\u00fan Garret Silversmith, director de la Divisi\u00f3n de Transporte Navajo.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEsta negligencia sist\u00e9mica ha llevado a la p\u00e9rdida de oportunidades, educaci\u00f3n, desarrollo econ\u00f3mico y capacidad para que las comunidades prosperen. Al negarnos las carreteras, el gobierno federal nos ha negado el acceso a los derechos humanos b\u00e1sicos como la educaci\u00f3n y la salud\u201d.<br \/>\nAmber Kanazbah Crotty<\/p><\/blockquote>\n<p>El NDOT opera con un presupuesto anual de alrededor de 60 millones de d\u00f3lares, dinero que proviene de la Administraci\u00f3n Federal de Carreteras, impuestos al consumo de combustible y el fondo operativo general de la tribu. De esa cantidad, m\u00e1s de 5 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o se destinan a pavimentar -o nivelar- carreteras sin pavimentar. El Bladeado cuesta $750 por milla, y s\u00f3lo dura hasta la pr\u00f3xima gran lluvia. El presupuesto de 5 millones de d\u00f3lares cubre la demolici\u00f3n de 15 millas de carreteras por cap\u00edtulo, por trimestre.<\/p>\n<p>\u00abSi sumas eso, son 60 millas por cap\u00edtulo por a\u00f1o\u00bb, dijo Silversmith. \u00abAs\u00ed que s\u00f3lo podemos concentrarnos en las rutas de mayor prioridad. Como las cuchillas s\u00f3lo alisan la superficie, terminamos haciendo las mismas 15 millas cuatro veces al a\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p>El costo de las mejoras permanentes es astron\u00f3mico. Seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s recientes, el pavimento cuesta 3 millones de d\u00f3lares por milla, mientras que las alternativas m\u00e1s baratas como el sellado de doble aglomeraci\u00f3n o la grava cuestan 350.000 d\u00f3lares y 250.000 d\u00f3lares por milla, respectivamente. Poner grava en todas las carreteras de la Naci\u00f3n Navajo costar\u00eda m\u00e1s de 2.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p><strong>Perdidos en el espacio (y en el tiempo)<\/strong><\/p>\n<p>Ahora cerca de los 70 a\u00f1os, Emil Benally y su esposa, Jean, est\u00e1n criando a su bisnieto de 4 a\u00f1os en la peque\u00f1a granja que ha mantenido a seis generaciones de su familia.<\/p>\n<p>Esa granja, enclavada en lo profundo de un aislado ca\u00f1\u00f3n y a la que s\u00f3lo se puede acceder a trav\u00e9s de un sinuoso y escarpado sendero, marca uno de los extremos de la ruta 5010. \u00abCuando yo era peque\u00f1o, mis abuelos me contaban historias sobre la tierra\u00bb, dijo. \u00abEn una \u00e9poca, ten\u00edamos ganado aqu\u00ed, suficiente agua para la agricultura, incluso un huerto. Ten\u00edamos todo lo que necesit\u00e1bamos.\u00bb<\/p>\n<p>En ese entonces, ir a la ciudad significaba enganchar una carreta a un equipo de caballos, subir por la empinada pendiente y tejer alrededor de las curvas bordeadas de canto rodado. Cuando era adolescente, Benally camin\u00f3 siete millas en cada direcci\u00f3n hacia un programa de empleo de verano. Durante la ventisca de 1967, los helic\u00f3pteros sobrevolaron el lugar, dejando comida y otras provisiones a la familia que se encontraba debajo. La Guardia Nacional entr\u00f3 a pie para ayudar a sacar las ovejas del corral.<\/p>\n<p>\u00abEl camino siempre ha sido dif\u00edcil\u00bb, dijo Benally. \u00abTodos los a\u00f1os hab\u00eda momentos en invierno o primavera en los que el barro o la nieve eran demasiado profundos para salir.\u00bb<\/p>\n<p>Espera que su bisnieto no tenga que luchar toda su vida por una carretera, como han hecho tantos navajos.<\/p>\n<p>\u00abSi vives en una ciudad con carreteras pavimentadas, ni siquiera puedes imaginarte esto\u00bb, dijo Benally. \u00abEs como si estuvi\u00e9ramos perdidos en alg\u00fan lugar del pasado.\u00bb<\/p>\n<p>Foto de portada: Los padres dejaban a sus hijos con discapacidades en la Sala Capitular de Sanostee porque los autobuses no pod\u00edan navegar por los caminos embarrados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Amy Linn es reportera de Searchlight New M\u00e9xico, <em><a href=\"https:\/\/searchlightnm.com\/about\/\">searchlightnm.com<\/a><\/em>. Alysa Landry es una reportera independiente con sede en Farmington para Searchlight New M\u00e9xico. Esta historia fue financiada en parte por una generosa donaci\u00f3n del Centro Annenberg de Periodismo de Salud de la USC.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/www.ELSEMANARIO.US\"><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Amy Linn y Alysa Landry \u00a0 Sharon Begay se sabe este camino de memoria. Esta madre de 43 a\u00f1os de edad, madre de dos hijos, ha pasado toda su&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":7864,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-7869","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Print-Publication-190411-rev0101-copia.jpg?fit=736%2C933&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7869\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}