{"id":6739,"date":"2018-06-13T23:50:06","date_gmt":"2018-06-13T23:50:06","guid":{"rendered":"http:\/\/elsemanarioonl.wpengine.com\/?p=6739\/"},"modified":"2018-06-13T23:50:06","modified_gmt":"2018-06-13T23:50:06","slug":"que-se-necesita-para-romper-el-ciclo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/que-se-necesita-para-romper-el-ciclo\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 se Necesita Para Romper el Ciclo?"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n<strong>por Leslie Linthicum<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Nota del Editor: Cuando Diego Gallegos fue nombrado director ejecutivo de Youth Development Inc. en 2015, un miembro del personal se jact\u00f3 de lo bien que la organizaci\u00f3n hab\u00eda servido a las familias en el transcurso de varias generaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEstamos muy emocionados porque estamos sirviendo a los nietos de los ni\u00f1os que sol\u00edan estar con nosotros\u00bb, recuerda Gallegos. \u00abDije:\u2019\u00bfY eso es bueno?'\u00bb No, no, no, no es algo bueno.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Romper el ciclo de la pobreza y todos sus males asociados \u2013 escuelas pobres, deserci\u00f3n escolar, embarazo en la adolescencia, abuso de sustancias, encarcelamiento \u2013 nunca ha sido f\u00e1cil. En Nuevo M\u00e9xico, se ha encontrado con d\u00e9cadas de resistencia, a pesar de los esfuerzos de docenas de agencias estatales y cientos de organizaciones sin fines de lucro. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 se necesita para romper el ciclo? Los defensores de los ni\u00f1os dicen que se necesitan interruptores \u2013 ya sea en la forma de agencias de servicio social, programas envolventes, padres de crianza amorosos o abuelos cari\u00f1osos.<\/em><\/p>\n<p><em>Para Santiago Turrieta, un antiguo miembro de la pandilla de Albuquerque, se necesit\u00f3 el nacimiento de un ni\u00f1o \u2013 junto con mucha ayuda del Departamento de Ni\u00f1os, J\u00f3venes y Familias (CYFD, por sus siglas en ingl\u00e9s), el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos (HUD, por sus siglas en ingl\u00e9s), el Programa de Asistencia de Nutrici\u00f3n Suplementaria (SNAP, por sus siglas en ingl\u00e9s) y el Seguro Social. <\/em><\/p>\n<p><em>CYFD paga la cuenta del programa de cuidado diurno del ni\u00f1o. El HUD cubre el costo del apartamento de un dormitorio del padre y la hija. El padre tambi\u00e9n recibe cupones de alimentos e incapacidad del Seguro Social, debido a una lesi\u00f3n en la rodilla y estr\u00e9s postraum\u00e1tico por los a\u00f1os que pas\u00f3 en una prisi\u00f3n de Nuevo M\u00e9xico en r\u00e9gimen de aislamiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay programas que rodean al ni\u00f1o con el tipo de apoyo que necesita en los primeros a\u00f1os cr\u00edticos, durante los cuales su cuerpo y cerebro est\u00e1n creciendo r\u00e1pidamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n est\u00e1 rodeada de algo igual de importante para el desarrollo de una ni\u00f1a feliz y exitosa: personas que la aman, la protegen y dan prioridad a sus intereses. Hay un lugar para dormir una siesta en la casa de la abuela despu\u00e9s de la guarder\u00eda por la tarde. Cenan juntos la mayor\u00eda de las noches con su pap\u00e1, su abuela y a menudo su t\u00eda. Comida sana, y un padre que ha aprendido a meter las zanahorias en el pur\u00e9 de papas.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed est\u00e1 su historia.<\/em><\/p>\n<p>Santiago Turrieta y Joee Ruiz estaban acostados en la cama en una neblina somnolienta una ma\u00f1ana despu\u00e9s de tomar su dosis matutina de hero\u00edna cuando Joee dijo, \u00abOh, baby. Se acaba de romper mi fuente\u00bb.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abElla lo cambi\u00f3 todo. Amo a esta ni\u00f1a, hombre. No me canso de ella\u00bb.<br \/>\nSantiago Turrieta<\/p><\/blockquote>\n<p>Hab\u00edan crecido a pocas cuadras de distancia en Barelas, uno de los barrios m\u00e1s antiguos e hist\u00f3ricos de Albuquerque, una colecci\u00f3n de viejas casas de adobe en las afueras del centro de la ciudad. Pero no se juntaron hasta un a\u00f1o despu\u00e9s de que Santiago saliera de prisi\u00f3n en 2013.<\/p>\n<p>Era un ladr\u00f3n armado que hab\u00eda cumplido 18 a\u00f1os en prisiones en todo Nuevo M\u00e9xico. Esperaba que se fuera para siempre, pero segu\u00eda robando para comprar droga para s\u00ed mismo y para su nueva novia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6736\" aria-describedby=\"caption-attachment-6736\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6736 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya-300x200.jpg?resize=300%2C200\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=600%2C400&ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=1024%2C683&ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=90%2C60&ssl=1 90w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=180%2C120&ssl=1 180w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?resize=95%2C64&ssl=1 95w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?w=1800&ssl=1 1800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-1pic-Santiago-Mya.jpg?w=1280&ssl=1 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6736\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don Usner \/ Searchlight New M\u00e9xico Santiago Turrieta y su hija, Mya.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Joee (pronunciado \u00abJoey\u00bb) era una cosita, de pelo oscuro y ojos grandes, poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Santiago brome\u00f3 sobre robar la cuna. Ten\u00eda m\u00e1s de 40 a\u00f1os, habiendo pasado d\u00e9cadas en prisi\u00f3n y cinco a\u00f1os en confinamiento solitario. Con sus largos pantalones cortos de baloncesto, sus altos calcetines blancos y su cabeza afeitada para revelar tatuajes de oreja a oreja \u2013 un Zia, \u00abBurque\u00f1o\u00bb y \u00abComadreja\u00bb (su apodo) \u2013 era un anuncio ambulante de la pandilla local de Barelas.<\/p>\n<p>Joee estaba tan delgada que nadie le crey\u00f3 cuando dijo que estaba embarazada. Cuando finalmente apareci\u00f3 una peque\u00f1a protuberancia, no le impidi\u00f3 consumir, aunque Santiago y su madre se esforzaron por reducir su dosis: lo justo para evitar que se sintiera enferma.<\/p>\n<p>Nunca vio a un m\u00e9dico hasta el primer d\u00eda de diciembre de 2015, cuando dio a luz a una ni\u00f1a de 5 libras y 5 onzas en el Hospital de la Universidad de Nuevo M\u00e9xico. La ni\u00f1a Turrieta -que no tendr\u00eda nombre durante varios d\u00edas- ten\u00eda unos ojos grandes y oscuros, una cabeza llena de pelo negro y labios fruncidos.<\/p>\n<p>Y tan seguro como que hab\u00edan transmitido su ADN, Joee y Santiago contribuyeron con numerosos factores de riesgo que predicaban un futuro sombr\u00edo.<\/p>\n<p>Joee hab\u00eda crecido en la pobreza y abandon\u00f3 la escuela despu\u00e9s del sexto grado. Santiago, que hab\u00eda sido abandonado por su madre adolescente al nacer, fue v\u00edctima de abuso infantil. Empez\u00f3 a consumir drogas a los 10 a\u00f1os, abandon\u00f3 la escuela secundaria en noveno grado y termin\u00f3 encerrado en el Centro Correccional Springer cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6737\" aria-describedby=\"caption-attachment-6737\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6737 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt-300x196.jpg?resize=300%2C196\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?resize=300%2C196&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?resize=600%2C392&ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?resize=150%2C98&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?resize=1024%2C668&ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?resize=90%2C60&ssl=1 90w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?w=1800&ssl=1 1800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-2pic-Santiago-Turrieta-Maria-Leyba-Mya-Aunt.jpg?w=1280&ssl=1 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6737\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don Usner \/ Searchlight New M\u00e9xico Mya con su pap\u00e1, abuela y t\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Los cient\u00edficos sociales llaman a esta bolsa de problemas Experiencias Adversas de la Infancia, o ACEs. Cuando los ACEs se amontonan, crean estr\u00e9s que es tan t\u00f3xico que en realidad cambia la forma en que funciona el cerebro de un ni\u00f1o, resultando en comportamientos \u2013 abuso de drogas y alcohol, depresi\u00f3n, toma de riesgos \u2013 que preparan el escenario para una vida de fracaso e infelicidad.<\/p>\n<p>Cuantos m\u00e1s factores de riesgo, mayor es la probabilidad de que el ni\u00f1o repita los patrones. Es un tema de la historia de Nuevo M\u00e9xico y su estancamiento en la medici\u00f3n del bienestar infantil.<\/p>\n<p>Ese ciclo requiere que las c\u00e1maras interruptivas se rompan. Afortunadamente para La ni\u00f1a Turrieta, ella iba a estar rodeada de interruptores, desde agencias de servicio social hasta padres de crianza cari\u00f1osos, una abuela paciente y un padre cuya determinaci\u00f3n y devoci\u00f3n son el llamado de su nueva vida.<\/p>\n<p><strong>\u2018Ella Lo Cambi\u00f3 Todo\u2019<\/strong><\/p>\n<p>No sorprendi\u00f3 a nadie cuando un an\u00e1lisis de sangre revel\u00f3 que el beb\u00e9 ten\u00eda opi\u00e1ceos en su organismo.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas de su vida, La ni\u00f1a Turrieta quit\u00f3 la hero\u00edna de su peque\u00f1o cuerpo y obtuvo un nombre: Mya Angel.<\/p>\n<p>Entonces el Departamento de Ni\u00f1os, J\u00f3venes y Familias intervino, y Mya pas\u00f3 del hospital al sistema de hogares de crianza.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6738\" aria-describedby=\"caption-attachment-6738\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6738 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba-300x274.jpg?resize=300%2C274\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba.jpg?resize=300%2C274&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba.jpg?resize=600%2C548&ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba.jpg?resize=150%2C137&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba.jpg?resize=1024%2C935&ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba.jpg?w=1800&ssl=1 1800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/CO-Cover-E-Santiago-3pic-Santiago-Murietta-Maria-Leyba.jpg?w=1280&ssl=1 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6738\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don Usner \/ Searchlight New M\u00e9xico Mya con su pap\u00e1, abuela y t\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Joee, que ya hab\u00eda renunciado a la custodia de un ni\u00f1o, no estar\u00eda involucrada en la vida del beb\u00e9. Ella continu\u00f3 consumiendo y fue arrestada por posesi\u00f3n de parafernalia para drogas \u2013 agujas \u2013 antes del primer cumplea\u00f1os de Mya. Pero Santiago no se rend\u00eda. Cuando mir\u00f3 a los oscuros ojos de su peque\u00f1a hija, algo en \u00e9l se movi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abElla lo cambi\u00f3 todo\u00bb, dice. \u00abAmo a esta ni\u00f1a, hombre. No me canso de ella\u00bb.<\/p>\n<p>Se inscribi\u00f3 en programas de tratamiento de drogas, asisti\u00f3 a la corte de drogas, y tom\u00f3 todas las visitas de padres requeridas por CYFD. \u00bfPero dejar la hero\u00edna? Lo hab\u00eda estado usando durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 algunas pruebas de drogas, reprob\u00f3 algunas y proporcion\u00f3 muestras de orina falsas para otras. Se encontr\u00f3 consumiendo de nuevo en la segunda noche fuera del tratamiento de hospitalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de otra prueba de drogas fallida, su asistente social la puso en la l\u00ednea: \u00abTe detienes, o ella va a darlo en adopci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Esa noche, dice, \u00abSo\u00f1\u00e9 que estaba en esta habitaci\u00f3n con una chica adulta, y vi sus ojos y era mi hija. Dije: \u00abMya, Mya, soy yo\u00bb. Y fui a abrazarla y ella me alej\u00f3. Y ella dice: \u00abNo quiero tener nada que ver contigo\u00bb. Y yo dije: \u00abSoy yo, tu pap\u00e1\u00bb. Y ella dijo:\u2019Yo s\u00e9 qui\u00e9n eres. \u00bfDe la forma en que no quer\u00edas tener nada que ver conmigo cuando era un beb\u00e9, y elegiste drogas en vez de m\u00ed? No quiero tener nada que ver contigo\u00bb.<\/p>\n<p>Se despert\u00f3 llorando.<\/p>\n<p>\u00abNo quer\u00eda que creciera pregunt\u00e1ndose como yo me preguntaba:\u2019\u00bfQui\u00e9n soy yo? \u00bfDe d\u00f3nde vengo? \u00bfPor qu\u00e9 me entregaron? \u00bfNo fui lo suficientemente bueno? \u00bfCaus\u00e9 un problema en su familia? \u00bfFui un accidente? \u00bfFui producto de una violaci\u00f3n? \u00ab\u00bfQu\u00e9 me pasa?\u00bb<\/p>\n<p>Desde esa ma\u00f1ana de abril de 2016, dice Santiago, no se ha puesto otra aguja en el brazo.<\/p>\n<p>Al principio pens\u00f3 que pod\u00eda hacerlo solo, pero finalmente cedi\u00f3 y busc\u00f3 ayuda en una cl\u00ednica de tratamiento con metadona. Ahora, toma sus dosis una vez a la semana y las alinea en el compartimiento de mantequilla de su refrigerador. Cada ma\u00f1ana no empieza con una dosis, sino con un trago de metadona.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que Santiago probara al estado que no estaba consumiendo y completara sus estudios.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que Santiago demostr\u00f3 al estado que no consum\u00eda y complet\u00f3 las visitas domiciliarias, Mya volvi\u00f3 a casa con \u00e9l esa Navidad, un ni\u00f1o de 1 a\u00f1o.<\/p>\n<p>Y as\u00ed como as\u00ed, la vida de Santiago dio un giro de ladr\u00f3n, adicto, convicto y pandillero a padre soltero tratando de entender los horarios de las siestas y los ba\u00f1os.<\/p>\n<p>Pasa el dedo por las fotos de su tel\u00e9fono, se\u00f1alando a Mya en Pascua con su mu\u00f1eca <em>Hello Kitty<\/em>. Ah\u00ed est\u00e1, vestida como un duende. Acariciando a su gato. Pintura con los dedos. Soplando burbujas.<\/p>\n<p>\u00abElla es mi mu\u00f1equita\u00bb, dice. \u00abElla es mi princesa. Es mi monito de peluche\u00bb.<\/p>\n<p>Dejar atr\u00e1s la vida de pandilla y la vida criminal es una lucha. Un paso ha sido una serie de dolorosos tratamientos con l\u00e1ser para remover a \u00abWeasel\u00bb (Comadreja) de su cuello. Pero como padre soltero, est\u00e1 aislado. Desempleado, tiene largos d\u00edas para s\u00ed mismo mientras Mya est\u00e1 en la guarder\u00eda. Su tel\u00e9fono sigue sonando con viejos amigos preguntando si quiere salir.<\/p>\n<p>\u00abNo puedo\u00bb, dice. \u00abNo puedo. No puedo meter la pata y volver a la c\u00e1rcel. Estoy aprendiendo a ser una buena persona, no s\u00f3lo un buen padre. \u00bfSabes cu\u00e1ntos robos podr\u00eda haber cometido? No es como si tuviera que contenerme. No tiene ese atractivo para m\u00ed. Como si la emoci\u00f3n se hubiera ido. Siempre ser\u00e9 un miembro de mi pandilla, pero llega un momento en el que t\u00fa s\u00f3lo\u2026estoy acabado\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Una Raz\u00f3n Para El Cambio<\/strong><\/p>\n<p>La madre de Santiago, Mar\u00eda Leyba, maestra de preescolar y poeta que lo adopt\u00f3 cuando ten\u00eda cuatro d\u00edas de edad, ha estado con \u00e9l desde el principio, alent\u00e1ndolo a trabajar m\u00e1s duro, a hacerlo mejor y a recuperar a su hija.<\/p>\n<p>\u00abSi realmente quieres a este ni\u00f1o\u201d, le dijo, \u00abentonces tienes que cambiar\u00bb.<\/p>\n<p>Leyba est\u00e1 sentada en la peque\u00f1a casa de Barelas donde creci\u00f3. Las fotos familiares y el arte de la prisi\u00f3n cubren las paredes, y los estantes est\u00e1n repletos de libros sobre Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Como madre, ella misma luch\u00f3 mientras Santiago -tan brillante que se gan\u00f3 un lugar en una clase de dotados como estudiante de quinto grado- se rebelaba contra su padre adoptivo, chocaba violentamente con \u00e9l y en su adolescencia eligi\u00f3 la vida pandillera antes que la vida en el hogar.<\/p>\n<p>Eventualmente los padres se divorciaron, pero era demasiado tarde para Santiago. Leyba hizo innumerables viajes para visitarlo en las prisiones y contuvo la respiraci\u00f3n cuando fue puesto en libertad condicional. Cuando Mya lleg\u00f3, ella le dijo: \u00abSi realmente quieres a este ni\u00f1o, entonces tienes que cambiar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNunca pensamos que lo har\u00eda\u00bb, a\u00f1ade. \u00abEsa es la sorpresa\u00bb.<\/p>\n<p>Hoy apoya a su hijo y a su nieta ofreci\u00e9ndoles un hogar acogedor. Los juguetes est\u00e1n perfectamente apilados en un rinc\u00f3n de la sala de estar, y las sillas de tama\u00f1o Mya est\u00e1n en el patio delantero y trasero. Mya tiene una cuna all\u00ed para las siestas de la tarde y Santiago y Mya vienen cada tarde y se quedan a cenar.<\/p>\n<p>Santiago y Mya viven a pocas cuadras en un apartamento subsidiado de dos habitaciones. Se las arregla con 700 d\u00f3lares al mes en pagos de incapacidad del Seguro Social. Recibe el apoyo de un programa de guarder\u00eda financiado por el estado y una clase semanal para padres en <em>PB&J Family Services<\/em> en el South Valley.<\/p>\n<p>Ahora a punto de cumplir los 2 a\u00f1os, Mya est\u00e1 posada en una peque\u00f1a silla de pl\u00e1stico azul mirando un plato de trozos de tortilla, huevos y papas.<\/p>\n<p>Su padre est\u00e1 sentado en su propia silla. \u00ab\u00bfQuieres m\u00e1s papas?\u00bb, le pregunta y coge una cuchara de pl\u00e1stico. \u00abTe dar\u00e9 m\u00e1s papas\u00bb.<\/p>\n<p>Cassandra Walters, supervisora del programa de paternidad, se re\u00fane con Santiago para elaborar las metas para los pr\u00f3ximos meses. Mya est\u00e1 empezando a correr y Santiago no quiere que se caiga. Necesita aprender a usar sus palabras, a dejar de tirar cosas. Mya ya no es un beb\u00e9, y su voluntad y temperamento est\u00e1n empezando a notarse. Dice que quiere tenerla bajo control.<\/p>\n<p>Ah\u00ed es cuando Cassandra se abalanza, suavemente. \u00abNo podemos controlar\u00bb, dice. \u00abPuedes mostr\u00e1rselo y etiquetarlo cuando lo haga\u00bb.<\/p>\n<p>Santiago regresa en c\u00edrculos a una lecci\u00f3n familiar. \u00abNo puedes controlarla. Puedes mostrarle y guiarla\u00bb.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de estas sesiones de crianza, ha aprendido a mostrarle a Mya \u00abmanos suaves\u00bb cuando acaricia a su gato, etiquetando pacientemente y demostrando el comportamiento correcto en lugar de simplemente decirle \u00abno\u00bb.<\/p>\n<p>Las sesiones semanales son un lugar para practicar interacciones saludables entre padres e hijos. Aprende a hablar con Mya, a trabajar a trav\u00e9s de sus frustraciones y a redirigir su atenci\u00f3n cuando ella se desv\u00eda hacia los errores.<\/p>\n<p>Como \u00e9l dice, est\u00e1 aprendiendo a ser padre a trav\u00e9s de los ojos del ni\u00f1o. \u00abElla no puede hablar, as\u00ed que tiene que encontrar maneras de comunicarse conmigo\u00bb, dice Santiago, recitando algunas de las lecciones que ha aprendido. \u00abTengo que adaptarme a eso y estar abierto a ello y descifrar: \u00bfEst\u00e1 sucia o tiene hambre? \u00bfEst\u00e1 enferma o s\u00f3lo cansada? \u00bfQu\u00e9 significan sus diferentes llantos?\u00bb<\/p>\n<p>Santiago no lo tiene todo planeado, pero trabaja en ello todos los d\u00edas. Y mientras celebra el segundo cumplea\u00f1os de Mya y casi un a\u00f1o como su padre de tiempo completo, est\u00e1 orgulloso de donde ha venido.<\/p>\n<p>\u00abEspero que en alg\u00fan lugar, un padre que ha caminado por el mismo camino de estar en las drogas, las pandillas, la c\u00e1rcel y est\u00e1 atrapado con un ni\u00f1o un d\u00eda, espero que en alg\u00fan lugar un padre puede aprender y no tirar la toalla y ser como, \u00abMierda, si este tipo puede hacerlo, yo puedo hacerlo\u00bb.<\/p>\n<p>En una sesi\u00f3n de terapia de arte en <em>PB&J<\/em>, Santiago le ense\u00f1a pacientemente a Mya c\u00f3mo dibujar puntos y luego tapar cada marcador despu\u00e9s de que haya terminado de usarlo. Sus manos, manchadas con tinta lavable, hacen una huella dactilar en una hoja de papel.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Mya tom\u00f3 las huellas dactilares!\u00bb, exclama.<\/p>\n<p>Y luego, una broma del pasado, no del futuro: \u00ab\u00a1Esperemos que nunca tenga que hacer eso!\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Leslie Linthicum, Searchlight New M\u00e9xico, ha cubierto Nuevo M\u00e9xico como reportera y columnista desde 1982. Searchlight Nuevo M\u00e9xico es una organizaci\u00f3n de medios de comunicaci\u00f3n sin fines de lucro y no partidista que busca empoderar a los residentes de Nuevo M\u00e9xico para que exijan pol\u00edticas p\u00fablicas honestas y efectivas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n por Juan Carlos Uribe\/The Weekly Issue-El Semanario<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leslie Linthicum \u00a0 Nota del Editor: Cuando Diego Gallegos fue nombrado director ejecutivo de Youth Development Inc. en 2015, un miembro del personal se jact\u00f3 de lo bien que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":6735,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-6739","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Print-Publication-180614-rev0101-copia.jpg?fit=740%2C925&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6739"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6739\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}