{"id":28962,"date":"2026-02-19T04:01:02","date_gmt":"2026-02-19T04:01:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=28962"},"modified":"2026-02-19T04:01:02","modified_gmt":"2026-02-19T04:01:02","slug":"los-ninos-de-dilley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/los-ninos-de-dilley\/","title":{"rendered":"Los Ni\u00f1os de Dilley"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p>Por <a href=\"https:\/\/www.propublica.org\/people\/mica-rosenberg\">Mica Rosenberg<\/a>, ProPublica<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ariana Velasquez, de 14 a\u00f1os, llevaba unos 45 d\u00edas recluida en el centro de detenci\u00f3n de inmigrantes de Dilley, Texas, junto con su madre, cuando logr\u00e9 entrar a verla. El personal trajo un almuerzo empaquetado de la cafeter\u00eda a todos los que estaban en la sala de visitas: una taza de guiso amarillento y una carne de hamburguesa metido en un pan simple. Los largos rizos negros de Ariana le ca\u00edan sueltos alrededor de la cara y vest\u00eda un conjunto deportivo gris proporcionado por el gobierno. Al principio, se sent\u00f3 mirando fijamente la mesa. Pic\u00f3 la comida con un tenedor de pl\u00e1stico y dej\u00f3 que su madre atendiera la mayor parte de la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se anim\u00f3 cuando le pregunt\u00e9 acerca de su hogar: Hicksville, Nueva York. Se mud\u00f3 con su madre all\u00ed desde Honduras cuando ten\u00eda 7 a\u00f1os. Su madre, Stephanie Valladares, hab\u00eda solicitado asilo, se cas\u00f3 con un vecino de su tierra natal que ya viv\u00eda en Estados Unidos y tuvo dos hijos m\u00e1s. Ariana los cuidaba despu\u00e9s de la escuela. Cursaba el primer a\u00f1o en Hicksville High y, estar detenida en el centro de procesamiento de inmigraci\u00f3n de Dilley, significaba un atraso en sus clases. Me cont\u00f3 todo lo que extra\u00f1aba a su maestra favorita de lenguaje de se\u00f1as, pero sobre todo cu\u00e1nto extra\u00f1aba a sus hermanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los conoc\u00ed previamente en Hicksville: Gianna, una peque\u00f1a a quien todos llaman Gigi, y Jacob, un ni\u00f1o de k\u00ednder con grandes ojos caf\u00e9s. Le dije a Ariana que ellos tambi\u00e9n la extra\u00f1aban. Jacob me mostr\u00f3 una c\u00e1mara de seguridad que su mam\u00e1 instal\u00f3 en la cocina para verlos desde su trabajo, a veces dec\u00eda \u201chola\u201d a trav\u00e9s del altavoz. Le cont\u00e9 a Ariana que Jacob trataba de hablar con la c\u00e1mara, esperando que su mam\u00e1 le respondiera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Stephanie se ech\u00f3 a llorar. Ariana tambi\u00e9n. Tras mi visita, Ariana me escribi\u00f3 una carta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMis hermanos menores no han podido ver a su mam\u00e1 en m\u00e1s de un mes\u201d, escribi\u00f3. \u201cEllos son muy j\u00f3venes y necesitas a tus dos padres cuando est\u00e1s creciendo\u201d. Luego, refiri\u00e9ndose a Dilley, agreg\u00f3: \u201cDesde que llegu\u00e9 a este Centro, lo \u00fanico que se siente es tristeza y, sobre todo, depresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dilley, operado por la empresa privada de prisiones CoreCivic, est\u00e1 a unas 72 millas al sur de San Antonio y a 2,000 millas de la casa de Ariana. Es un extenso conjunto de remolques y dormitorios casi del mismo color del paisaje polvoriento, rodeado por una cerca. Abri\u00f3 por primera vez durante la administraci\u00f3n de Obama para albergar una oleada de familias que cruzaban la frontera. El expresidente Joe Biden dej\u00f3 de detener a las familias all\u00ed en 2021, con el argumento de que Estados Unidos no deb\u00eda dedicarse a detener ni\u00f1os.<\/p>\n<figure id=\"attachment_28961\" aria-describedby=\"caption-attachment-28961\" style=\"width: 864px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28961 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cover-E-Children-in-ICE-Dilley-Detention-2pic-by-Propublica.jpg?resize=640%2C407&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cover-E-Children-in-ICE-Dilley-Detention-2pic-by-Propublica.jpg?w=864&amp;ssl=1 864w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cover-E-Children-in-ICE-Dilley-Detention-2pic-by-Propublica.jpg?resize=300%2C191&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cover-E-Children-in-ICE-Dilley-Detention-2pic-by-Propublica.jpg?resize=150%2C95&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cover-E-Children-in-ICE-Dilley-Detention-2pic-by-Propublica.jpg?resize=600%2C381&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28961\" class=\"wp-caption-text\"><i>El hermano de Ariana Velasquez, Jacob, de 5 a\u00f1os, y su hermana Gianna, de 1, en su casa de Nueva York.<\/i><b> (Foto: Anna Connors for ProPublica)<\/b><\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero poco despu\u00e9s de regresar al cargo por segunda vez, el presidente Donald Trump<a href=\"https:\/\/www.themarshallproject.org\/2026\/01\/29\/ice-kids-in-detention-numbers\"> reanud\u00f3 la detenci\u00f3n de familias<\/a> como parte de su campa\u00f1a de deportaciones masivas. Los tribunales federales y la abrumadora indignaci\u00f3n p\u00fablica pusieron fin a la pol\u00edtica del primer mandato de Trump de <a href=\"https:\/\/www.propublica.org\/series\/zero-tolerance\">separar a los ni\u00f1os de sus padres cuando las familias inmigrantes eran detenidas al atravesar la frontera<\/a><strong>. <\/strong>Los funcionarios de Trump dijeron que Dilley era un lugar donde las familias inmigrantes ser\u00edan detenidas juntas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A medida que las acciones de la administraci\u00f3n Trump ralentiz\u00f3 los cruces fronterizos a m\u00ednimos hist\u00f3ricos y aument\u00f3 la oleada de detenciones de inmigrantes en todo el pa\u00eds, la poblaci\u00f3n dentro de Dilley cambi\u00f3. El gobierno federal comenz\u00f3 a enviar a padres e hijos que llevaban el suficiente tiempo en Estados Unidos como para echar ra\u00edces y construir redes de familiares, amigos y simpatizantes dispuestos a alzar la voz contra su detenci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la administraci\u00f3n cre\u00eda que llevar a los ni\u00f1os a Dilley no provocar\u00eda la misma indignaci\u00f3n que separarlos de sus padres, se equivoc\u00f3. La imagen de Liam Conejo Ramos, un ni\u00f1o ecuatoriano de 5 a\u00f1os detenido junto a su padre, que llevaba una mochila de Spiderman y un gorro azul de conejo, se viraliz\u00f3 en redes sociales y desencaden\u00f3<a href=\"https:\/\/www.texastribune.org\/2026\/01\/28\/texas-immigration-detention-dilley-protest-5-year-old\/\"> una condena masiva<\/a> y<a href=\"https:\/\/apnews.com\/article\/texas-immigration-detention-7fa98244c1b0245deb4462e9dc25292f\"> una protesta por parte de los detenidos<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Semanas antes, yo hab\u00eda comenzado a hablar con padres y ni\u00f1os en Dilley, y con sus familias en el exterior. Tambi\u00e9n habl\u00e9 con personas que trabajaban dentro del centro o iban con regularidad para brindar servicios religiosos o legales. Ped\u00ed permiso a funcionarios del Servicio de Inmigraci\u00f3n y Control de Aduanas (ICE) para visitarlo, pero obtuve diversas respuestas. Un portavoz neg\u00f3 mi solicitud, otro dijo que dudaba que pudiera obtener aprobaci\u00f3n formal y sugiri\u00f3 que intentara presentarme como visitante. As\u00ed lo hice.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde principios de diciembre he hablado, en persona y por tel\u00e9fono y videollamadas, con m\u00e1s de dos docenas de detenidos en Dilley, la mitad de ellos han sido ni\u00f1os, de cuyos padres obtuve el consentimiento para conversar. Pregunt\u00e9 a los padres si sus hijos estar\u00edan dispuestos a escribirme sobre sus experiencias. M\u00e1s de tres docenas de ni\u00f1os respondieron: algunos solo hicieron dibujos, otros escribieron con letra cursiva perfecta. Algunas cartas estaban llenas de errores ortogr\u00e1ficos propios de su edad. Entre ellas recib\u00ed la de una ni\u00f1a venezolana de 9 a\u00f1os llamada Susej Fern\u00e1ndez, quien viv\u00eda en Houston cuando ella y su madre fueron detenidas. \u201cHe estado 50 d\u00edas en el Centro de Procesamiento de Inmigraci\u00f3n Dilley\u201d, escribi\u00f3. \u201cViendo c\u00f3mo personas como yo, inmigrantes, est\u00e1n siendo tratados, cambia mi perspectiva sobre Estados Unidos. Mi mam\u00e1 y yo vinimos a Estados Unidos buscando un lugar bueno y seguro para vivir\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una ni\u00f1a colombiana de 14 a\u00f1os que firm\u00f3 con el nombre de Gaby M.M, y de quien un compa\u00f1ero detenido dijo que viv\u00eda en Houston, escribi\u00f3 una carta sobre c\u00f3mo los guardias en Dilley \u201ctienen mala manera de hablarles a los internos\u201d. Escribi\u00f3: \u201cLos trabajadores tratan a los internos inhumanamente, verbalmente, y no quiero imaginar c\u00f3mo actuar\u00edan si estuvieran sin supervisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Maria Antonia Guerra, de 9 a\u00f1os y originaria de Colombia, se dibuj\u00f3 a ella misma y a su madre portando las tarjetas de identificaci\u00f3n de detenidas. Una nota al lado dec\u00eda: \u201cNo estoy feliz por favor saquenme de aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunos de los ni\u00f1os que conoc\u00ed hablaban ingl\u00e9s tan bien como espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando les pregunt\u00e9 qu\u00e9 era lo que m\u00e1s echaban de menos de sus vidas fuera de Dilley, casi siempre me respondieron que sus maestros y amigos de la escuela. Despu\u00e9s, mencionaron cosas como extra\u00f1ar a su querido perro, las cajitas felices de McDonald\u2019s, su peluche favorito o un par de botas UGG nuevas esperando bajo el \u00e1rbol de Navidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me dijeron que tem\u00edan lo que podr\u00eda pasarles si los regresaban a sus pa\u00edses de origen y lo que podr\u00eda pasarles si se quedaban aqu\u00ed. Gustavo Santiago, de 13 a\u00f1os, dijo que no quer\u00eda volver a Tamaulipas, M\u00e9xico. \u201cYo tengo amigos, escuela y familia aqu\u00ed en Estados Unidos\u201d, dijo sobre su hogar en San Antonio, Texas. \u201cHasta hoy, no s\u00e9 qu\u00e9 es lo que hicimos mal para que nos tengan presos\u201d. Termin\u00f3 con una s\u00faplica: \u201cAhora siento que jam\u00e1s voy a salir yo de aqu\u00ed. Solo les pido que no se olviden de nosotros\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alrededor de 3,500 detenidos \u2014m\u00e1s de la mitad menores de edad\u2014 han pasado por el centro desde que reabri\u00f3, m\u00e1s que la poblaci\u00f3n de la peque\u00f1a ciudad de Dilley. Aunque un acuerdo legal en vigencia por mucho tiempo, por regla general, impone un l\u00edmite m\u00e1ximo de 20 d\u00edas para la detenci\u00f3n de ni\u00f1os, un an\u00e1lisis realizado por ProPublica descubri\u00f3 que alrededor de 300 ni\u00f1os enviados a Dilley por el gobierno de Trump permanecieron all\u00ed por m\u00e1s de un mes. En documentos legales, la administraci\u00f3n ha dicho que el acuerdo de 1997 es obsoleto y debe ser anulado porque existen nuevos estatutos, regulaciones y pol\u00edticas que aseguran buenas condiciones para los menores inmigrantes detenidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habiba Soliman, de 18 a\u00f1os, me cont\u00f3 que hab\u00eda estado detenida m\u00e1s de 8 meses junto con su madre y sus cuatro hermanos, que tienen entre 16 y 5 a\u00f1os, como en el caso de los gemerlos, despu\u00e9s de que su padre fuera acusado de un supuesto ataque antisemita en junio en una manifestaci\u00f3n en Boulder, Colorado, en apoyo de los rehenes jud\u00edos retenidos en Gaza. Su padre, Mohamed Soliman, se declar\u00f3 no culpable de los cargos federales y estatales. Seg\u00fan las autoridades, <a href=\"https:\/\/www.cnn.com\/2026\/01\/28\/us\/boulder-antisemitic-attack-colorado-ice\">est\u00e1n investigando<\/a> si su esposa y sus hijos prestaron apoyo al ataque. Ellos niegan saber algo al respecto y una orden de arresto indica que \u00e9l le dijo a un oficial que <a href=\"https:\/\/www.coloradojudicial.gov\/sites\/default\/files\/2025-06\/2505040%20Arrest%20Warrant%20Signed_Redacted_Redacted.pdf\">nunca habl\u00f3 con su esposa o su familia sobre sus planes<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de la promesa de Trump de ir tras los criminales violentos, la gran mayor\u00eda de los adultos detenidos en Dilley durante el \u00faltimo a\u00f1o no ten\u00edan antecedentes penales en Estados Unidos. Algunos de los padres con los que habl\u00e9 hab\u00edan excedido la duraci\u00f3n de sus visas. Muchos hab\u00edan solicitado asilo, se hab\u00edan casado con ciudadanos estadounidenses o hab\u00edan obtenido un permiso humanitario, y fueron detenidos cuando acudieron de manera voluntaria a sus citas en las oficinas del ICE. Dijeron que era injusto arrestarlos y que detener a sus hijos era simplemente cruel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hab\u00eda ni\u00f1os en Dilley tan perturbados que se autolesionaron con cortes o hablaban de suicidarse, seg\u00fan me contaron varias madres. Recientemente, en ese centro <a href=\"https:\/\/www.texastribune.org\/2026\/02\/02\/measles-dilley-immigrant-detention-facility-liam-ramos-texas\/\">se detectaron dos casos de sarampi\u00f3n<\/a>. Las autoridades federales anunciaron que hab\u00edan puesto en cuarentena a algunos inmigrantes y los abogados dijeron que ICE hab\u00eda cancelado las visitas presenciales hasta el 14 de febrero como medida de precauci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa el ICE, declar\u00f3 en un comunicado que todos los detenidos en Dilley est\u00e1n \u201crecibiendo la atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada\u201d. El DHS no respondi\u00f3 a preguntas sobre casos individuales, pero afirm\u00f3 que todos \u201creciben tres comidas al d\u00eda, agua potable, ropa, ropa de cama, duchas, jab\u00f3n y art\u00edculos de aseo\u201d y que \u201cnutricionistas titulados eval\u00faan las comidas\u201d. A los padres detenidos se les da la opci\u00f3n de ser deportados juntos o de que sus hijos sean entregados a otro cuidador, seg\u00fan el comunicado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CoreCivic afirm\u00f3 que Dilley, al igual que sus otras instalaciones, est\u00e1 sujeto a m\u00faltiples niveles de supervisi\u00f3n para garantizar el pleno cumplimiento de las pol\u00edticas y procedimientos, incluidas las normas de detenci\u00f3n aplicables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mam\u00e1s me contaron que sus hijos hab\u00edan perdido el apetito despu\u00e9s de encontrar gusanos y moho en su comida, ten\u00edan problemas para dormir en las duras literas met\u00e1licas de las instalaciones, en habitaciones compartidas con al menos una docena de personas, y se enfermaban constantemente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl choque para mi hija fue devastador\u201d, me escribi\u00f3 Maria Alejandra Montoya en un correo electr\u00f3nico sobre su hija Maria Antonia. \u201cVerla adaptarse es ver c\u00f3mo le cortan las alas. Escuchar a otros ni\u00f1os pelear por juegos de cartas en las mesas me hace sentir que no somos madres y ni\u00f1os, sino reclusas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La vida adentro<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alexander Perez, un adolescente de 15 a\u00f1os originario de Rep\u00fablica Dominicana, me cont\u00f3 c\u00f3mo era la escuela de Dilley. Me dijo que en las clases hab\u00eda ni\u00f1os de diferentes edades, que cada clase ten\u00eda un m\u00e1ximo de 12 alumnos y que solo duraba una hora. Los lugares se asignaban por orden de llegada. Los ni\u00f1os hac\u00edan fila esperando entrar. A quienes lo lograban, el personal encargado de la clase les repart\u00eda hojas de ejercicios y folletos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alexander se quej\u00f3 de las lecciones porque, dijo, sol\u00edan estar dise\u00f1adas para ni\u00f1os m\u00e1s chicos que \u00e9l, entonces le parec\u00edan aburridas. Pero como no hab\u00eda mucho m\u00e1s que hacer ah\u00ed, \u00e9l iba cuando pod\u00eda. Hasta que un instructor convirti\u00f3 una clase de estudios sociales en lo que \u00e9l sinti\u00f3 como un interrogatorio sobre pol\u00edtica migratoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi tenemos actividades recreativas y clases dise\u00f1adas para ayudarnos a desconectarnos de lo que estamos viviendo aqu\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 la necesidad de hacernos esas preguntas?\u201d, me dijo en una videollamada. \u201cEso no me pareci\u00f3 correcto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c9l, su madre y su hermano de 14 a\u00f1os, Jorge, contaron que los hab\u00edan detenido mientras viajaban de Los \u00c1ngeles a Houston, cuando agentes de inmigraci\u00f3n pararon el autob\u00fas y verificaron el estatus de todos. Llevaban cuatro meses en Dilley al momento de la entrevista. Su madre, Teresa, me dijo que estaba en proceso de apelar la denegaci\u00f3n de su solicitud de asilo por parte de un juez, lo que podr\u00eda explicar por qu\u00e9 era un tema delicado para Alexander cuando surg\u00eda en clase. \u00c9l me cont\u00f3 que tras dejar las clases en Dilley, se puso a jugar b\u00e1squetbol en el \u00e1rea de recreo y vio muchas telenovelas en espa\u00f1ol en la televisi\u00f3n. Jorge, que en diciembre festej\u00f3 su cumplea\u00f1os en Dilley con un peque\u00f1o pastel hecho con galletas de vainilla compradas en la tiendita del centro de detenci\u00f3n, pas\u00f3 la mayor parte del d\u00eda durmiendo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El DHS afirm\u00f3 en su comunicado que \u201clos ni\u00f1os tienen acceso a profesores, aulas y hojas de ejercicios de matem\u00e1ticas, lectura y ortograf\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El aburrimiento era un tema recurrente en muchas de las cartas de los ni\u00f1os de Dilley. \u201cMe dijeron que solo podr\u00eda estar aqu\u00ed 21 d\u00edas, pero ya llevo m\u00e1s de 60 d\u00edas despert\u00e1ndome y comiendo siempre lo mismo\u201d, escribi\u00f3 una ni\u00f1a venezolana de 12 a\u00f1os que firm\u00f3 su carta como Ender y que, seg\u00fan otro detenido, se hab\u00eda instalado con su madre en Austin, Texas. Escribi\u00f3 que cuando se sent\u00eda mal y acud\u00eda al m\u00e9dico, \u201clo \u00fanico que te dicen es que bebas m\u00e1s agua y lo peor es que parece que el agua es lo que hace que la gente se ponga enferma aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMe dijeron que solo pod\u00eda estar 21 d\u00edas aqu\u00ed pero ya llevo mas de 60 d\u00edas levantarme y comer las mismas comidas repetidas\u201d, escribi\u00f3 una ni\u00f1a venezolana de 12 a\u00f1os que firm\u00f3 su carta como Ender y que, seg\u00fan otro detenido, se hab\u00eda instalado con su madre en Austin, Texas. Escribi\u00f3 que cuando se sent\u00eda mal y acud\u00eda al m\u00e9dico, lo \u00fanico que te dicen es \u201cque tomes mas agua y lo peor sea que parece que el agua es lo que enferma aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ariana expres\u00f3 preocupaciones similares en su carta: \u201cSi necesitas atenci\u00f3n m\u00e9dica, lo m\u00ednimo que tienes que esperar son 3 horas, pero para obtener cualquier medicina, pastilla, lo que sea, toma mucho tiempo. Hay varios virus, la gente siempre est\u00e1 enferma. Pasan situaciones graves y los oficiales no las toman en serio lo suficiente, no hay consecuencias, no les importa\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mala comida, medicina insuficiente<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La falta de atenci\u00f3n m\u00e9dica fiable fue quiz\u00e1s la preocupaci\u00f3n m\u00e1s grave que los padres de familia y los ni\u00f1os se\u00f1alaron en las entrevistas conmigo. La organizaci\u00f3n sin fines de lucro RAICES, con sede en Texas, y que proporciona representaci\u00f3n legal a muchas familias en Dilley, declar\u00f3 en un reciente documento judicial que sus clientes hab\u00edan expresado su inquietud por el servicio m\u00e9dico insuficiente en al menos 700 ocasiones desde agosto de 2025. La organizaci\u00f3n inform\u00f3 de que \u201clos ni\u00f1os con problemas m\u00e9dicos con frecuencia experimentan demoras, rechazos o falta de seguimiento\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Kheilin Valero, de Venezuela, quien estuvo recluida junto con su hija de 18 meses, Amalia Arrieta, cont\u00f3 que poco despu\u00e9s de ser detenidas tras una cita con ICE, el 11 de diciembre en El Paso, Texas, la beb\u00e9 se enferm\u00f3. Durante dos semanas, se\u00f1al\u00f3, el personal m\u00e9dico le administr\u00f3 ibuprofeno y, finalmente, antibi\u00f3ticos, pero la respiraci\u00f3n de Amalia empeor\u00f3 hasta el punto de ser hospitalizada en San Antonio durante 10 d\u00edas. Le diagnosticaron COVID-19 y Virus Respiratorio Sincitial (VRS). \u201cPor tantos d\u00edas que no recib\u00eda tratamiento ni nada, y con el fr\u00edo que hac\u00eda aqu\u00ed, le dio neumon\u00eda y bronquitis\u201d, dijo Kheilin. \u201cElla estaba desnutrida tambi\u00e9n porque todo lo vomitaba\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gustavo Santiago, un ni\u00f1o de 13 a\u00f1os que viv\u00eda en Texas, dijo que se puso enfermo varias veces desde que \u00e9l y su madre fueron detenidos el 5 de octubre del a\u00f1o pasado en un puesto de control de la Patrulla Fronteriza. Su madre, Christian Hinojosa, relat\u00f3 que cuando Gustavo ten\u00eda fiebre, el personal m\u00e9dico le dijo que era lo suficientemente mayor como para que su cuerpo la combatiera sin necesidad de un medicamento, por eso se qued\u00f3 con \u00e9l toda la noche, poni\u00e9ndole compresas fr\u00edas. Tuvo que llevarlo a la enfermer\u00eda por un sarpullido que atribuy\u00f3 a la mala calidad del agua en el centro. Dijo que tambi\u00e9n ha tenido dolores de est\u00f3mago y n\u00e1useas, que atribuy\u00f3 a la falta de higiene en la preparaci\u00f3n de los alimentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los registros que obtuvimos de llamadas al 911 y a las fuerzas del orden sobre la instalaci\u00f3n, desde que comenz\u00f3 a recibir familias de nuevo en la primavera pasada, encontr\u00e9 peticiones de ayuda para ni\u00f1os peque\u00f1os con problemas para respirar, una mujer embarazada que se desmay\u00f3 y una ni\u00f1a de primaria con convulsiones. Las autoridades locales tambi\u00e9n fueron llamadas para tres casos de presunto asalto sexual entre detenidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El DHS respondi\u00f3 en su comunicado que \u201ca nadie se le niega la atenci\u00f3n m\u00e9dica\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CoreCivic declar\u00f3 que la salud y la seguridad son una prioridad para la empresa y que los detenidos en Dilley reciben atenci\u00f3n sanitaria continua, incluida la atenci\u00f3n preventiva y la atenci\u00f3n de salud mental. La compa\u00f1\u00eda afirm\u00f3 que su personal m\u00e9dico \u201ccumple con los m\u00e1s altos est\u00e1ndares de atenci\u00f3n\u201d y que la instalaci\u00f3n trabaja de manera muy estrecha con los hospitales locales para cubrir cualquier necesidad m\u00e9dica especializada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Arrancadas de sus vidas<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ariana y su madre, Stephanie, fueron detenidas el 1 de diciembre, cuando acudieron a una de sus visitas regulares a la oficina de ICE en la Federal Plaza de Nueva York, citas obligatorias mientras se espera la respuesta a una solicitud de asilo. Stephanie hab\u00eda llegado a Estados Unidos con experiencia en contabilidad y, tras obtener su permiso de trabajo, encontr\u00f3 un empleo en una empresa local de importaci\u00f3n, donde pod\u00eda aprovechar su experiencia. Hac\u00eda a\u00f1os que acud\u00eda a las oficinas de ICE sin incidentes. Pero despu\u00e9s de que madre e hija se presentaran a su cita con ICE a las 8 de la ma\u00f1ana, les dijeron que esta vez no pod\u00edan irse y que a las 6 de la tarde estar\u00edan en un avi\u00f3n rumbo a Dilley, sin darles la oportunidad de llamar a su familia. \u201cDesde el d\u00eda que mi mam\u00e1 y yo fuimos detenidas en Manhattan NY, mi vida se paus\u00f3 en un instante\u201d, escribi\u00f3 Ariana en su carta desde el centro de detenci\u00f3n despu\u00e9s de nuestro encuentro. \u201cTodos los ni\u00f1os est\u00e1n sufriendo da\u00f1os mentales; son conscientes del trato que reciben\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una ni\u00f1a venezolana de 7 a\u00f1os llamada Diana Crespo viv\u00eda en Portland, Oreg\u00f3n, cuando ella y sus padres, Darianny Gonz\u00e1lez y Yohendry Crespo, fueron detenidos a las puertas de un hospital al que hab\u00edan llevado a Diana para recibir atenci\u00f3n de urgencia. A la familia se le hab\u00eda concedido la libertad condicional humanitaria tras entrar en Estados Unidos en 2024 y luego solicit\u00f3 asilo cuando Trump revoc\u00f3 el programa de libertad condicional, con el argumento de que Biden lo hab\u00eda utilizado para permitir que los inmigrantes entraran en el pa\u00eds a niveles r\u00e9cord. Ella dijo que su caso de asilo en tr\u00e1mite no detuvo a los agentes de inmigraci\u00f3n para interceptarlos y detenerlos afuera de la sala de urgencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Maria Antonia Guerra, una ni\u00f1a colombiana de 9 a\u00f1os, me cont\u00f3 que las vacaciones de 10 d\u00edas a Disney World que hab\u00eda planeado con su madre y su padrastro se convirtieron en m\u00e1s de 100 d\u00edas en Dilley. Hab\u00eda volado a Florida desde Medell\u00edn, Colombia, donde viv\u00eda con su abuela, con un disfraz de Cruella de Vil en su maleta. Su madre, Maria Alejandra Montoya, viv\u00eda en Nueva York y hab\u00eda excedido el tiempo permitido para su visa, pero desde entonces se hab\u00eda casado con un ciudadano estadounidense y solo esperaba la aprobaci\u00f3n de su tarjeta de residencia. Maria Antonia viajaba con regularidad de ida y vuelta a Estados Unidos con una visa de turista, y Maria Alejandra hab\u00eda volado para encontrarse con ella en el aeropuerto. Agentes de inmigraci\u00f3n las interceptaron y las trasladaron a Texas en avi\u00f3n. Ambas me dijeron que lo sintieron como un secuestro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora estoy en una carcel y estoy triste y me he desmayado 2 veces aqui adentro, cuando llegue todas las noches lloraba y ahora no duermo bien\u201d, me escribi\u00f3 Maria Antonia, quien usa unos lentes gruesos. \u201cSenti que estar aqui era mi culpa y yo solo queria estar de vacaciones como una familia normal\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Liberadas, pero todav\u00eda con miedo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En enero, poco despu\u00e9s de mi visita a Dilley, ICE liber\u00f3 a unas 200 personas de una sola vez, sin dar explicaciones. Entre ellas estaban Ariana y su mam\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las liberaciones fueron tan sorpresivas que Stephanie dijo que otra mujer comenz\u00f3 a gritar y se neg\u00f3 a liberar su cama, presa del miedo de ser deportada de vuelta a Ecuador. A Stephanie le pusieron una pulsera de vigilancia electr\u00f3nica en el tobillo y la llevaron junto con Ariana a Laredo, Texas, donde se apresuraron a comprar un billete de avi\u00f3n a LaGuardia, en Nueva York.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 22 de enero, dos d\u00edas despu\u00e9s de su puesta en libertad, volv\u00ed a ver a Stephanie, esta vez con Gigi en brazos, cuando acudi\u00f3 a su primera cita de control con ICE en una oficina cerca de su casa. Estaba tan nerviosa que se perdi\u00f3 en el camino. Le dieron una serie de instrucciones y le ense\u00f1aron videos que explicaban la finalidad y la frecuencia de sus controles regulares. Tendr\u00eda uno al mes en la oficina y, cada dos meses, recibir\u00eda una visita en su casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jacob al principio se neg\u00f3 a ir a la escuela, ten\u00eda miedo de que su madre y su hermana no estuvieran all\u00ed cuando \u00e9l llegara a casa. Pero, al final, ella consigui\u00f3 convencerlo con la promesa de que no se ir\u00eda otra vez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ariana regres\u00f3 a la escuela unos d\u00edas m\u00e1s tarde. Su maestra de ingl\u00e9s la abraz\u00f3 de inmediato y solloz\u00f3: \u201cTe extra\u00f1amos tanto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llam\u00e9 a Ariana el pasado mi\u00e9rcoles para saber c\u00f3mo estaba. Ayudaba a Jacob con la tarea, pero se tom\u00f3 un descanso para darme una actualizaci\u00f3n. En su escuela hay muchos otros inmigrantes, pero solo se lo dijo a sus amigos m\u00e1s \u00edntimos, con quienes se sienta a almorzar. Cuando la gente le pregunta, solo responde: \u201cTuve que ir a Texas por algo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dice que est\u00e1 tratando de dejar atr\u00e1s la terrible experiencia, pero el da\u00f1o es real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su madre perdi\u00f3 el trabajo porque a su jefe le incomoda emplear a alguien con un grillete en el tobillo, y Ariana se preocupa por ella. Tambi\u00e9n le preocupan las personas que conoci\u00f3 en Dilley. D\u00edas despu\u00e9s de que preguntara al DHS por varias familias mencionadas en esta historia, cinco de ellas fueron liberadas: Gustavo y su madre, Christian; Teresa y sus hijos, Alexander y Jorge; Kheilin y su beb\u00e9, Amalia; Darianny y su hija, Diana. Maria Antonia y su madre, Maria Alejandra, fueron retornadas a Colombia. Otras siguen detenidas. Ariana dijo: \u201cOjal\u00e1 salgan, porque no deber\u00edan seguir all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de colgar, me dijo algo que me hizo pensar que su optimismo juvenil no se ha resquebrajado por completo. Descubri\u00f3 que mejor\u00f3 su juego de voleibol en Dilley y ahora aspira a entrar al equipo de su escuela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.propublica.org\/people\/mica-rosenberg\">Mica Rosenberg<\/a> es una periodista de investigaci\u00f3n en el departamento nacional de ProPublica y se centra en inmigraci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/propublica-org.vipdev.lndo.site\/people\/jeff-ernsthausen\">Jeff Ernsthausen<\/a> contribuy\u00f3 con el reporteo de datos. <a href=\"https:\/\/propublica-org.vipdev.lndo.site\/people\/gabriel-sandoval\">Gabriel Sandoval<\/a> colabor\u00f3 con la investigaci\u00f3n. Edici\u00f3n visual de <a href=\"https:\/\/propublica-org.vipdev.lndo.site\/people\/anna-donlan\">Anna Donlan<\/a>, <a href=\"https:\/\/propublica-org.vipdev.lndo.site\/people\/shoshana-gordon\">Shoshana Gordon<\/a> y <a href=\"https:\/\/propublica-org.vipdev.lndo.site\/people\/cengiz-yar\">Cengiz Yar<\/a>. Fotograf\u00eda de <a href=\"https:\/\/www.annaconnors.com\/\">Anna Connors<\/a>. Esta <a href=\"https:\/\/www.propublica.org\/article\/vida-dentro-ice-dilley-ninos\">historia <\/a>fue publicada originalmente por <a href=\"https:\/\/www.propublica.org\/\">ProPublica<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n por Wendy Selene P\u00e9rez.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Mica Rosenberg, ProPublica &nbsp; Ariana Velasquez, de 14 a\u00f1os, llevaba unos 45 d\u00edas recluida en el centro de detenci\u00f3n de inmigrantes de Dilley, Texas, junto con su madre,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":28959,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-28962","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Cover-E-Children-in-ICE-Dilley-Detention-1pic-by-Propublica.jpg?fit=864%2C454&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28962\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}