{"id":25726,"date":"2024-11-28T19:37:52","date_gmt":"2024-11-28T19:37:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=25726"},"modified":"2024-11-28T19:38:12","modified_gmt":"2024-11-28T19:38:12","slug":"trabajadores-con-salarios-bajos-del-sector-de-la-restauracion-no-pueden-permitirse-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/trabajadores-con-salarios-bajos-del-sector-de-la-restauracion-no-pueden-permitirse-comer\/","title":{"rendered":"Trabajadores con Salarios Bajos del Sector de la Restauraci\u00f3n No Pueden Permitirse Comer"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p>Por <a href=\"https:\/\/prismreports.org\/author\/anisha-kohli\/\">Anisha Kohli<\/a>, Prism<\/p>\n<p><em>Posted on Nov. 28, 2024<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los trabajadores de la industria alimentaria ganan algunos de los salarios m\u00e1s bajos de la econom\u00eda estadounidense, y despu\u00e9s de un largo d\u00eda de preparar, cocinar o servir comida en el trabajo, muchos luchan por poner comida en sus propias mesas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 2021, el 29% de los puestos de trabajo de EE.UU. estaban relacionados con las industrias alimentaria y agr\u00edcola, y el crecimiento del empleo en los sectores alimentarios va en aumento. Pero los bajos salarios tienen consecuencias. Seg\u00fan la Oficina de Rendici\u00f3n de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos, el 11,3% de los trabajadores en preparaci\u00f3n y servicio de alimentos estaban inscritos en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) en 2018. Estos trabajadores de alimentos ocuparon el tercer lugar en las tasas de inscripci\u00f3n de SNAP de todas las ocupaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos trabajadores de la alimentaci\u00f3n tienen aproximadamente dos veces y media m\u00e1s probabilidades de padecer inseguridad alimentaria que los trabajadores de otros sectores de la econom\u00eda, lo cual es muy ir\u00f3nico. [Son los que crean los alimentos que todos comemos, pero tambi\u00e9n por la cantidad de trabajadores que hay en el sistema alimentario. Hay m\u00e1s de 21,5 millones de personas\u201d, explic\u00f3 Jos\u00e9 Oliva, experimentado organizador laboral y director de campa\u00f1as de HEAL Food Alliance, una coalici\u00f3n para transformar los sistemas alimentarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>\u2018\u00bfDebo comprar un medicamento o poner comida en la mesa? \u00bfPagar la factura de la luz o dar de comer a los ni\u00f1os?\u2019 Son decisiones imposibles\u201d.<br \/>\nLinda Nageotte, Feeding America<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Trabajadores e investigadores coinciden en que los bajos salarios y la prolongada falta de protecci\u00f3n laboral en el sector servicios alimentan la desigualdad. La mejor manera de abordar estos problemas es a trav\u00e9s de una s\u00f3lida protecci\u00f3n sindical y la reevaluaci\u00f3n de las formas sist\u00e9micas en que nuestros sistemas alimentarios est\u00e1n dise\u00f1ados para sacar provecho de la explotaci\u00f3n de las personas vulnerables. Pero en todo Estados Unidos, los trabajadores tienen una ardua batalla para sindicarse y protegerse de los poderes empresariales que toman represalias contra los sindicatos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La lucha por unos salarios dignos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A sus 55 a\u00f1os, Arnice Sykes lleva varios a\u00f1os trabajando en el servicio de comidas de Atlanta (Georgia). Al principio, parec\u00eda una gran oportunidad, pero enseguida se dio cuenta de que \u201cla mitad de las veces, no es para lo que has firmado\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su anterior trabajo en Church&#8217;s, Sykes dijo que regularmente ten\u00eda que renunciar a los descansos a los que legalmente ten\u00eda derecho cada vez que el restaurante se llenaba demasiado, y hab\u00eda restricciones en las comidas por turno que recib\u00eda el personal. Por lo general, esto significaba que les daban raciones peque\u00f1as que deb\u00edan comer en el restaurante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi estoy trabajando y no tengo tiempo de tomarme un descanso, \u00bfpor qu\u00e9 no puedo llevarme [la comida] a casa?\u201d, dijo Sykes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Sykes y otros trabajadores de comida r\u00e1pida mal pagados, el mayor problema es la miseria de los salarios. \u201cNo te pagan lo suficiente para decidir si vas a hacer la compra, pagar el alquiler o pagar s\u00f3lo parte del alquiler\u201d, afirma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los empleadores de comida r\u00e1pida pagan algunos de los salarios m\u00e1s bajos de Estados Unidos. El salario medio de los empleos de comida r\u00e1pida es de 8,69 d\u00f3lares la hora, y el 87% de los trabajadores de comida r\u00e1pida no reciben prestaciones sanitarias de sus empleadores. Los trabajadores de todo el pa\u00eds llevan a\u00f1os luchando por elevar el salario m\u00ednimo a 15 d\u00f3lares la hora, lo que sacar\u00eda a millones de personas de la pobreza. Pero en la econom\u00eda actual, seguir\u00eda sin ser suficiente para mantener a adultos solteros y familias en la mayor\u00eda de las regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En California, los trabajadores de la comida r\u00e1pida consiguieron a principios de a\u00f1o un salario m\u00ednimo de 20 d\u00f3lares por hora. Sin embargo, casi seis meses despu\u00e9s de que el aumento entrara en vigor, los trabajadores han sido efectivamente castigados por su victoria organizativa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Laura Pozos es una trabajadora de 62 a\u00f1os de McDonald&#8217;s en Los \u00c1ngeles. Ha trabajado para la empresa durante nueve a\u00f1os y dijo a Prisma que, una vez que entr\u00f3 en vigor el salario de 20 d\u00f3lares, McDonald&#8217;s \u201cse desquit\u00f3\u201d con los trabajadores reduciendo sus horas. \u201cEn \u00faltima instancia, sigo luchando\u201d, dijo. \u201cEs dif\u00edcil permitirse las comidas s\u00f3lo con las 17 horas que tengo que trabajar ahora a la semana\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde que se aprob\u00f3 el proyecto de ley de California, las franquicias de todo el estado han redoblado las medidas de reducci\u00f3n de costes, entre ellas subir los precios de los men\u00fas y despedir a repartidores. Mientras que las cadenas de restaurantes presionan contra el aumento del salario m\u00ednimo, argumentando que dicha legislaci\u00f3n amenazar\u00eda sus estrechos m\u00e1rgenes de beneficios, algunos ejecutivos de comida r\u00e1pida de empresas como Denny&#8217;s y McDonald&#8217;s han hecho declaraciones en las que admiten que los aumentos salariales no perjudican realmente a la empresa. Es dif\u00edcil entender la lucha de las cadenas globales al ver cifras como la remuneraci\u00f3n del consejero delegado de McDonald&#8217;s en 2023, de m\u00e1s de 10,8 millones de d\u00f3lares, es decir, 1.150 veces m\u00e1s de lo que gana el empleado medio de la empresa. La investigaci\u00f3n tambi\u00e9n ha demostrado que las peque\u00f1as empresas tienden a beneficiarse de pagar m\u00e1s a sus empleados, ya que esos sueldos revierten en la econom\u00eda local.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCuando la gente trabaja en empleos que ofrecen menos oportunidades que la jornada completa o que ofrecen turnos que cambian con frecuencia -lo que dificulta conseguir un segundo empleo y estar disponible de forma fiable- o cuando no hay prestaciones sanitarias, una familia va a tener mayores gastos de bolsillo\u201d, explic\u00f3 Linda Nageotte, presidenta de Feeding America, una red nacional de bancos de alimentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un estudio de seguimiento de los efectos del aumento del salario m\u00ednimo en Seattle (Washington) en 2014 concluy\u00f3 que muchos de los trabajadores de la ciudad vieron simult\u00e1neamente c\u00f3mo aumentaban sus salarios y disminu\u00edan sus horas de trabajo. En los \u00faltimos a\u00f1os, las batallas por el salario m\u00ednimo han entrado cada vez m\u00e1s en el \u00e1mbito de los gobiernos municipales, de condado y estatales. El coste de la vida var\u00eda considerablemente en Estados Unidos, y el salario m\u00ednimo federal se ha mantenido estancado en 7,25 d\u00f3lares la hora durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sykes record\u00f3 que son los trabajadores los que sostienen el sector de la restauraci\u00f3n, pero no pueden pagar sus facturas con los salarios que ganan. \u201cHay gente que trabaja 20 \u00f3 30 a\u00f1os en estos restaurantes. Como adultos, necesitamos 25 d\u00f3lares o m\u00e1s por hora\u201d, dijo. \u201cAlgunos de nosotros estamos jubilados, y la jubilaci\u00f3n no es suficiente, as\u00ed que por lo tanto, tenemos que volver a donde encajamos, y la mitad de las veces son estos restaurantes\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ken Baker, director culinario de Rethink Food, una organizaci\u00f3n que redirige el exceso de comida de los restaurantes a socios comunitarios, se\u00f1ala que las altas tasas de rotaci\u00f3n de empleados asociadas al servicio de comidas son consecuencia directa de los problemas salariales. \u201cParece que nunca podemos cubrir todos esos puestos\u201d, afirma. \u201cEl hecho es que el papel requiere tanta exigencia por parte del individuo, y la compensaci\u00f3n o los salarios no se ajustan a esa demanda\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El salario m\u00ednimo federal por propina es a\u00fan m\u00e1s bajo: 2,13 d\u00f3lares la hora. Se espera que los trabajadores de este sector obtengan el resto de su salario a trav\u00e9s de las propinas, pero quienes han trabajado en el sector servicios saben lo que es irse con las manos casi vac\u00edas despu\u00e9s de un turno lento. Vivir \u201cde propina en propina\u201d significa que los ingresos cambian constantemente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn el colegio de mi hija empezaron a ofrecer comidas gratis a las familias de la comunidad, y tuve que apuntarme\u201d, cuenta Pozos. \u201cRecib\u00eda un paquete al mes que tra\u00eda sopas, arroz, frijoles&#8230; Ahora mismo puedo decir que lo \u00fanico que me queda es una lata de frijoles. Es muy duro ir a las tiendas y ver los altos precios porque lo que estoy haciendo no es suficiente\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Creciente inseguridad alimentaria<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Feeding America calcula que el coste medio por comida en Estados Unidos es de 3,99 d\u00f3lares. A ese precio, una semana de comidas para una persona cuesta 83,79 d\u00f3lares; para una familia de cuatro miembros, esa cifra asciende a 335,16 d\u00f3lares. Un trabajador que gane el salario m\u00ednimo federal durante 40 horas a la semana s\u00f3lo gana 290 d\u00f3lares, antes de impuestos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl hambre se produce porque las familias y los hogares tienen empleos con salarios bajos, dificultades para acceder a una vivienda asequible, o cualquier otra repercusi\u00f3n fiscal que pueda llevar a un hogar a tener que hacer concesiones realmente dif\u00edciles. \u2018\u00bfDebo comprar un medicamento o poner comida en la mesa? \u00bfPagar la factura de la luz o dar de comer a los ni\u00f1os?\u2019 Son decisiones imposibles\u201d, afirma Nageotte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La inflaci\u00f3n se ha estabilizado t\u00e9cnicamente, pero los hogares siguen luchando por adaptarse a unos bienes y servicios m\u00e1s caros, que cuestan de media m\u00e1s de un 20% m\u00e1s que a principios de 2020. Algunos culpan a la \u201cshrinkflation\u201d, una pr\u00e1ctica en la que las empresas reducen el tama\u00f1o de los productos sin bajar los precios. Los pol\u00edticos dem\u00f3cratas condenan cada vez m\u00e1s la carga que suponen para el consumidor los precios altos, como las declaraciones de la vicepresidenta Kamala Harris en agosto sobre el fin de los precios abusivos en las industrias de comestibles y alimentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por si fuera poco que los trabajadores de la industria alimentaria pasen hambre, los residuos de alimentos de los restaurantes representan el 15% de todos los alimentos que acaban en los vertederos, y los restaurantes desperdician entre el 4 y el 10% de los alimentos que compran. En lugar de donar estos alimentos a los trabajadores, la mayor\u00eda se tira a la basura. Parte del desperdicio de alimentos est\u00e1 relacionado con el cumplimiento de los c\u00f3digos sanitarios y de seguridad alimentaria, pero la mayor\u00eda de las veces se trata de la conveniencia de tirar frente a donar. Algunas cadenas ven las donaciones de alimentos como una amenaza para la reputaci\u00f3n de su marca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Oliva explic\u00f3 que, como los restaurantes est\u00e1n orientados a los beneficios, consideran que regalar sus productos sobrantes al personal o a los miembros de la comunidad merma el valor comercial de sus productos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNo es tan f\u00e1cil como decir que si nos limit\u00e1ramos a repartir los residuos alimentarios en lugar de tirarlos, se acabar\u00eda todo\u201d, dijo Oliva. \u201cCuando la gente dice que el sistema alimentario est\u00e1 roto, yo tiendo a corregirles y decirles: &#8216;No, funciona perfectamente para la gente que lo dise\u00f1\u00f3. A esa gente le va bien con el sistema alimentario existente, y esa gente son los directores generales y los accionistas de estas grandes corporaciones alimentarias que est\u00e1n ganando mucho dinero\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Starbucks, Kentucky Fried Chicken y Dunkin&#8217; son s\u00f3lo algunos de los gigantes corporativos conocidos por sus excesivas pr\u00e1cticas de desperdicio de alimentos. Valientes trabajadores publican a menudo en las redes sociales la escandalosa cantidad de comida que se desperdicia en sus lugares de trabajo, comida que tienen prohibido llevarse a casa. \u201cSe supone que hay que desperdiciarla\u201d, afirma Sykes. \u201cEs parte de la producci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para dificultar a\u00fan m\u00e1s el acceso a los alimentos, en los \u00faltimos a\u00f1os han disminuido las ayudas p\u00fablicas para paliar la pobreza. Como resultado de la pandemia, las escuelas p\u00fablicas adoptaron almuerzos gratuitos universales para los estudiantes, aunque el gobierno federal elimin\u00f3 gradualmente el programa en 2022, y las escuelas han informado de una grave reducci\u00f3n en las compras de comidas de los estudiantes desde entonces. Poco despu\u00e9s, SNAP -el programa de asistencia alimentaria que proporciona fondos para comestibles a m\u00e1s de 42 millones de residentes estadounidenses- redujo sus asignaciones de la \u00e9poca de la pandemia, y los bancos de alimentos sin \u00e1nimo de lucro han experimentado un aumento de la demanda de los clientes desde entonces.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los legisladores republicanos siguen presionando para que los criterios de elegibilidad del SNAP sean m\u00e1s estrictos, como la cl\u00e1usula de que los \u00abadultos sanos sin dependientes\u00bb (ABAWD, por sus siglas en ingl\u00e9s) demuestren que trabajan al menos 80 horas al mes o que siguen un programa educativo o de formaci\u00f3n. El umbral para ser considerado ABAWD pas\u00f3 de 52 a 54 a\u00f1os el 1 de octubre. Un an\u00e1lisis del Urban Institute revel\u00f3 que, en 2023, la inflaci\u00f3n de los precios de los comestibles superar\u00eda los ajustes del SNAP en el 98% de los condados estadounidenses.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La intersecci\u00f3n bien documentada de racismo sist\u00e9mico, inseguridad alimentaria y discriminaci\u00f3n en el mercado laboral tambi\u00e9n somete de manera desproporcionada a los trabajadores BIPOC a ciclos de pobreza. Los hogares negros e hispanos sufren inseguridad alimentaria casi el doble que los hogares blancos en Estados Unidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Argumentos a favor de los sindicatos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Puede que los trabajadores con salarios bajos est\u00e9n empezando a interesarse por la idea de organizar su poder colectivo, pero en 2023, los trabajadores de los servicios de alimentaci\u00f3n ten\u00edan una de las tasas de afiliaci\u00f3n sindical m\u00e1s bajas de todas las ocupaciones. S\u00f3lo el 1,4% de los trabajadores del sector est\u00e1n sindicados, seg\u00fan la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales. A pesar de las bajas cifras, ha habido un aumento en la sindicalizaci\u00f3n en toda la industria desde 2022, con esfuerzos notables en grandes cadenas como Starbucks y Chipotle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn este momento, hay una especie de renacimiento de los trabajadores que quieren sindicatos o que entienden que los sindicatos son el \u00fanico camino hacia la clase media para ellos\u201d, dijo Oliva. \u201cLos propietarios de restaurantes s\u00f3lo ganan dinero cuando hay suficiente rotaci\u00f3n en las mesas, suficientes clientes que vienen y se van, y luego nuevos clientes, y eso es exactamente lo que los sindicatos intentan mitigar. Es una carga de trabajo que no es realista y que adem\u00e1s es extremadamente explotadora para la gente que trabaja all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cQuieren su producci\u00f3n, quieren sus n\u00fameros\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Sykes. \u201cY luego quieren pagarnos croquetas y trocitos por todo este trabajo importante que quieren que hagamos. Trabajamos en tres o cuatro puestos, y ni siquiera nos pagan correctamente por uno\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sykes, miembro del Sindicato de Trabajadores de Servicios del Sur- continu\u00f3 describiendo una experiencia de trabajo en Church&#8217;s en la que el personal se vio obligado a trabajar en condiciones de calor extremo con aires acondicionados averiados. Las parrillas, freidoras y extractores de calor convert\u00edan la cocina en una sauna, y el restaurante ten\u00eda poco personal. \u201cCon el sindicato a mi lado, pude defenderme y decirles: &#8216;No, no voy a trabajar con este calor extremo. No voy a quedarme de brazos cruzados&#8217;. Tengo la opci\u00f3n de quedarme aqu\u00ed y sufrir las repercusiones o marcharme y defender mis derechos\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tan r\u00e1pido como los sindicatos de trabajadores de la alimentaci\u00f3n han cobrado protagonismo, la reacci\u00f3n de las empresas no se ha hecho esperar. En junio, el Tribunal Supremo dio la raz\u00f3n a Starbucks en un caso centrado en un grupo de trabajadores que alegaban que la empresa hab\u00eda despedido a empleados por intentar sindicarse, lo que constitu\u00eda una violaci\u00f3n de la Ley de Normas Laborales Justas. Los expertos afirman que la sentencia podr\u00eda limitar el poder de la Junta Nacional de Relaciones Laborales para investigar las denuncias de violaciones de los derechos de los trabajadores en otras empresas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los trabajadores con salarios bajos como Pozos encuentran solidaridad en sindicatos como el Sindicato de Trabajadores de Comida R\u00e1pida de California. \u201cHemos trabajado para estas corporaciones durante a\u00f1os, hemos dado mucho a estas corporaciones, por lo que es justo que sigan las normas pag\u00e1ndonos lo que deben\u201d, dijo. \u201cTienen los recursos para hacerlo, est\u00e1n contratando a gente nueva, y no quieren seguir las normas y respetar nuestros derechos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anisha Kohli es periodista independiente. Esta <a href=\"https:\/\/prismreports.org\/2024\/11\/19\/low-wage-workers-in-the-food-service-industry-cant-afford-to-eat\/\">historia <\/a>se public\u00f3 originalmente en ingl\u00e9s en <a href=\"https:\/\/prismreports.org\/\">Prism.<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducido por Juan Carlos Uribe, The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Anisha Kohli, Prism Posted on Nov. 28, 2024 &nbsp; Los trabajadores de la industria alimentaria ganan algunos de los salarios m\u00e1s bajos de la econom\u00eda estadounidense, y despu\u00e9s&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":25725,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-25726","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Cover-S-Wages-1pic-by-Fibonacci-Blue-flickr-cc-9633206372_67ab3bc9b6_o-copy.jpg?fit=720%2C540&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25726\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}