{"id":23135,"date":"2024-01-04T06:12:27","date_gmt":"2024-01-04T06:12:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=23135"},"modified":"2024-01-04T06:12:27","modified_gmt":"2024-01-04T06:12:27","slug":"este-inmigrante-que-fue-jornalero-ahora-es-dueno-de-su-granja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/este-inmigrante-que-fue-jornalero-ahora-es-dueno-de-su-granja\/","title":{"rendered":"Este Inmigrante que Fue Jornalero Ahora es Due\u00f1o de Su Granja"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Jayme Lozano Carver<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Arnaldo Serrato pensaba en prosperidad y libertad trabajando en M\u00e9xico, siempre le ven\u00eda a la mente el peque\u00f1o pueblo de Floydada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras sus callosas manos se fijaban en el trabajo en una f\u00e1brica que le daba lo justo para llegar a fin de mes, \u00e9l imaginaba la tierra que podr\u00eda cultivar en la comunidad rica en agricultura al sur del Panhandle. Imagin\u00f3 la familia que podr\u00eda tener con su mujer, Juana, que ya estaba en Floydada, Texas, con un visado de trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era 1995, y Serrato no pod\u00eda saber qu\u00e9 m\u00e1s le esperaba a 828 millas de distancia: un matrimonio duradero, una tierra que antes era s\u00f3lo tierra y algod\u00f3n y que cobraba sentido al ser suya, y tres hijas ambiciosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de ellas le dio un nieto, con el que Arnaldo so\u00f1aba que continuar\u00eda su legado. Pero es su hija menor, Yuleida, quien quiere ser la que siga sus pasos llenos de barro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_23132\" aria-describedby=\"caption-attachment-23132\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23132 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-The-Texas-Tribune.jpg?resize=640%2C398&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-The-Texas-Tribune.jpg?w=720&amp;ssl=1 720w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-The-Texas-Tribune.jpg?resize=300%2C187&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-The-Texas-Tribune.jpg?resize=150%2C93&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-The-Texas-Tribune.jpg?resize=600%2C373&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23132\" class=\"wp-caption-text\"><i>Yuleida Serrato, a la derecha, escucha a su padre, Arnaldo Serrato, mientras responde a preguntas durante una entrevista el 18 de octubre de 2023.<\/i><b>(Foto: Mark Rogers for The Texas Tribune)<\/b><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ver su determinaci\u00f3n toda la vida, a Arnaldo no le sorprende.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, juntos e individualmente, Arnaldo y Yuleida se adentran en territorio desconocido al dirigir su propia tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay una raz\u00f3n por la que, cuando la gente piensa en los agricultores de Texas, se imaginan a un hombre blanco mayor bajando de una gran camioneta con un sombrero de vaquero, vaqueros azules y botas sucias. El censo agr\u00edcola m\u00e1s reciente, completado en 2017, muestra que ese suele ser el caso. El n\u00famero de productores primarios blancos en las granjas de Texas super\u00f3 con creces a los productores hispanos: 236.000 frente a 25.600.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eso hace que los Serratos formen parte del 10% que es la excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_23134\" aria-describedby=\"caption-attachment-23134\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23134 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-via-The-Texas-Tribune.jpg?resize=640%2C427&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-via-The-Texas-Tribune.jpg?w=720&amp;ssl=1 720w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-via-The-Texas-Tribune.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-via-The-Texas-Tribune.jpg?resize=150%2C100&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-3pic-by-Mark-Rogers-via-The-Texas-Tribune.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23134\" class=\"wp-caption-text\"><i>Yuleida Serrato (izquierda) y su padre, Arnaldo Serrato, observan las pacas de heno que esperan para vender en su granja familiar. <\/i><b> (Foto: Mark Rogers for The Texas Tribune) <\/b><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arnaldo pas\u00f3 de ser un pe\u00f3n m\u00e1s en los campos a ser due\u00f1o del suelo que pisa. Yuleida quiere asumir ese legado y asegurarse de que una persona de color forme parte del tejido que teje la agricultura en el oeste de Texas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yuleida encaja en un grupo demogr\u00e1fico a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1o &#8211; el \u00faltimo censo agr\u00edcola muestra que hay poco m\u00e1s de 9.000 hispanas, mujeres productoras primarias en Texas, y s\u00f3lo 290 mujeres agricultoras en el condado de Floyd, que incluye Floydada, en general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abQuiero empezar mi granja\u00bb, dijo Yuleida. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no?\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yuleida quiere aumentar su inventario de maquinaria y equipo, pero la joven de 26 a\u00f1os ha tenido problemas para conseguir pr\u00e9stamos del USDA. Eso no le impide solicitarlos cada vez que puede, ya que, seg\u00fan dice, ha superado problemas mayores por ser hija de primera generaci\u00f3n en Estados Unidos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A primera vista, Yuleida no parece la t\u00edpica agricultora. Mientras corretea por el centro de eventos del que es copropietaria con sus hermanas, sus largas u\u00f1as de colores dirigen a los organizadores. Su llamativo pelo oscuro fluye sobre una blusa de seda morada. El brillo de un collar de oro con su nombre parpadea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Siento que si puedo dedicarme a cinco trabajos distintos, \u00bfpor qu\u00e9 no? Son cosas con las que nuestros antepasados nunca habr\u00edan so\u00f1ado\u00bb.<br \/>\nYuleida Serrato<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es hasta que llegas a sus botas de trabajo con puntera de acero -originalmente negras, antes de que las pulverizaciones de pesticidas volvieran las puntas de un verde deslavado- cuando la agricultora que hay en ella se muestra m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abMe gusta estar sola en el campo y me encanta la naturaleza, as\u00ed que he llegado a quererla\u00bb, dice Yuleida. \u00abMis hermanas se burlan de m\u00ed por decir cosas as\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La confiada nativa de Floydada se ha hecho cargo de la mayor parte de la gesti\u00f3n del local, acertadamente llamado Serrato Sisters. Yelitza puede estar ocupada con los ni\u00f1os y su otro negocio, y Yelena asiste a la Universidad de Texas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yuleida hered\u00f3 esa determinaci\u00f3n de su padre, Arnaldo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La \u00e9tica de trabajo de Arnaldo se form\u00f3 durante su infancia en Tamaulipas. Sent\u00eda que era su deber proveer como el mayor. Recolectaba a mano chile pequ\u00edn, un pimiento muy picante, y vend\u00eda bolsas con su hermano peque\u00f1o cerca de una carretera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed fue como Arnaldo se las arregl\u00f3 durante gran parte de su vida: reuniendo los ingresos que pod\u00eda, con la esperanza de que su \u00e9tica de trabajo acabara dando sus frutos. Un d\u00eda, mientras visitaba a Juana en Floydada, Arnaldo quiso quedarse. Encontr\u00f3 un empleador en Lockney, cuya familia le patrocin\u00f3 el visado de trabajo. Esto le permiti\u00f3 trabajar y vivir legalmente en el pa\u00eds, antes de convertirse oficialmente en ciudadano estadounidense en 2005.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sue\u00f1o americano que Arnaldo imagin\u00f3 en M\u00e9xico no se hizo realidad de inmediato. Sus ingresos quincenales bajaron de 600 a 200 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3lo hablaba espa\u00f1ol, por lo que le costaba hablar y leer. A pesar del reencuentro con su mujer, se sent\u00eda aislado lejos de sus hermanos. El choque cultural se apoder\u00f3 de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se convirti\u00f3 en pe\u00f3n de los hermanos M\u00e1rmol, dos conocidos granjeros de la zona, las cosas empezaron a cambiar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, Arnaldo vigil\u00f3 sus tierras durante d\u00edas enteros -bajo el calor durante la \u00e9poca de siembra y coincidiendo con las primeras heladas con la cosecha- y ellos recompensaron su duro trabajo. Le ayudaron a conservar su visado de trabajo y, m\u00e1s tarde, un pr\u00e9stamo para comprar sus propias vacas. Le presentaron a m\u00e1s gente de la comunidad y, cuando uno de los hermanos Marble quiso jubilarse, confi\u00f3 en Arnaldo para que se hiciera cargo de todas sus granjas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEs un privilegio saber que no s\u00f3lo hay gente buena, sino que hay gente dispuesta a ayudar a un hispano\u00bb, dice Arnaldo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El negocio se convirti\u00f3 en un asunto familiar. Las tres hijas de Arnaldo trabajaban en la granja, traduc\u00edan para \u00e9l y ayudaban a ambos padres a estudiar para los ex\u00e1menes de ciudadan\u00eda. Yuleida fue la que m\u00e1s se aficion\u00f3 al trabajo agr\u00edcola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como hijos de primera generaci\u00f3n en una ciudad nueva, no faltaron los retos. Se enfrentaron a barreras ling\u00fc\u00edsticas y dificultades econ\u00f3micas, pero Yuleida dice que sus padres se aseguraron de que las ni\u00f1as tuvieran todo lo que necesitaban. Es un motivo de orgullo para ella: encontraron la salida y superaron las dificultades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al igual que su padre, Yuleida pas\u00f3 parte de su tiempo trabajando de joven so\u00f1ando con un futuro diferente. Tras graduarse en el instituto, Yuleida fue a una escuela de cosmetolog\u00eda en Austin. Su amor por la moda inspir\u00f3 en parte su traslado: se imaginaba a s\u00ed misma viajando a los desfiles m\u00e1s emblem\u00e1ticos y coleccionando art\u00edculos de alta costura por todo el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde se dio cuenta de que la cosmetolog\u00eda y la vida en la gran ciudad no eran para ella, y volvi\u00f3 a casa, a Floydada. Y redescubri\u00f3 su amor por la agricultura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abMe di cuenta de que si yo empezaba, mi familia y mis hermanos sobrevivir\u00edan, el negocio familiar continuar\u00eda y yo podr\u00eda hacer realidad mis sue\u00f1os\u00bb, dice Yuleida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aprendi\u00f3 a manejar la maquinaria de siembra de la granja. Obtuvo las licencias de plaguicida privado y comercial y puso en marcha el negocio. Ayud\u00f3 con las n\u00f3minas y a\u00fan se encarga del papeleo del negocio de su padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 2021, vio una oportunidad para s\u00ed misma: 320 acres no irrigados que eran manejables, aparte de depender \u00fanicamente de la lluvia en una zona asolada por la sequ\u00eda. Ese primer a\u00f1o cultiv\u00f3 suficiente algod\u00f3n para comprar la propiedad en 2022.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por si sus otras obligaciones no fueran suficientes, tambi\u00e9n est\u00e1 el centro de eventos. Est\u00e1 disponible para que las organizaciones celebren eventos, talleres, bodas y todo lo dem\u00e1s. En algunos casos, como los funerales, no cobran. Yuleida dice que as\u00ed es como pueden devolver el apoyo y el amor que la comunidad de Floydada ha dado a su familia a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abMi abuelo vino aqu\u00ed como obrero en los a\u00f1os 50 sin nada y sin conocer a nadie\u00bb, dijo Yuleida, hablando del padre de su mam\u00e1 que era un Bracero, que era un programa que Estados Unidos ten\u00eda con M\u00e9xico para frenar la escasez de mano de obra con trabajadores temporales. \u00ab\u00c9l se estableci\u00f3 aqu\u00ed, mi pap\u00e1 hizo lo mismo, por eso es importante que mis hermanas y yo nos establezcamos y revivamos el pueblo\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y como su padre, se enorgullece de estar ocupada porque eso tambi\u00e9n le ayuda a vivir otros sue\u00f1os. Este a\u00f1o fue a la Semana de la Moda de Nueva York y a Hollywood antes de la temporada de la vendimia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSiento que si puedo dedicarme a cinco trabajos distintos, \u00bfpor qu\u00e9 no?\u00bb. dice Yuleida. \u00abSon cosas con las que nuestros antepasados nunca habr\u00edan so\u00f1ado\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jayme Lozano Carver es Reportera\/South Plains y Panhandle con The Texas Tribune, a trav\u00e9s de una asociaci\u00f3n con Report for America.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este <a href=\"https:\/\/www.texastribune.org\/2023\/12\/21\/hispanic-farmers-texas\/\">art\u00edculo <\/a>ha sido publicado con permiso por <a href=\"https:\/\/www.texastribune.org\">The Texas Tribune<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducido por Juan Carlos Uribe, The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Jayme Lozano Carver &nbsp; Cuando Arnaldo Serrato pensaba en prosperidad y libertad trabajando en M\u00e9xico, siempre le ven\u00eda a la mente el peque\u00f1o pueblo de Floydada. &nbsp; Mientras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":23130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-23135","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Cover-E-Family-Farm-1pic-by-Mark-Rogers-The-Texas-Tribune.jpg?fit=720%2C480&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23135\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}