{"id":21937,"date":"2023-08-10T04:48:38","date_gmt":"2023-08-10T04:48:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=21937"},"modified":"2023-08-10T04:48:38","modified_gmt":"2023-08-10T04:48:38","slug":"una-carta-de-amor-a-las-mujeres-morenas-ante-la-injusticia-de-la-belleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/una-carta-de-amor-a-las-mujeres-morenas-ante-la-injusticia-de-la-belleza\/","title":{"rendered":"Una Carta de Amor a las Mujeres Morenas Ante la Injusticia de la Belleza"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><strong><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-21938 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-Commentary-E-Moreno-Ramirez-1pic-by.jpg?resize=300%2C300&ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-Commentary-E-Moreno-Ramirez-1pic-by.jpg?resize=300%2C300&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-Commentary-E-Moreno-Ramirez-1pic-by.jpg?resize=150%2C150&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-Commentary-E-Moreno-Ramirez-1pic-by.jpg?resize=600%2C600&ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-Commentary-E-Moreno-Ramirez-1pic-by.jpg?resize=100%2C100&ssl=1 100w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-Commentary-E-Moreno-Ramirez-1pic-by.jpg?w=864&ssl=1 864w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Denise Moreno Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dicen que las apariencias no lo son todo, pero son algo. Desde ni\u00f1a lo s\u00e9 en mis entra\u00f1as.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a la fiesta familiar en Nogales, Arizona, en mi camioneta de 18 a\u00f1os la tarde de un domingo a finales de 2022. Mi camioneta nunca me falla. Separados por la pandemia, no hab\u00eda visto a mi familia mexicana por a\u00f1os. Durante esos a\u00f1os de separaci\u00f3n, complet\u00e9 un doctorado. Sab\u00eda que la mayor parte de mi familia no entend\u00eda por qu\u00e9 alguien se someter\u00eda a ese proceso de cuatro a\u00f1os. Les parec\u00eda extra\u00f1o. Es un viaje arduo que no est\u00e1 hecho para gente que se ve como yo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El olor a carne asada cocin\u00e1ndose en un barril cl\u00e1sico de metal nos rodeaba mientras le mostraba a mi primo mi nuevo retrato profesional. Pregunt\u00f3, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no est\u00e1s usando maquillaje en esa foto?\u201d y pens\u00e9 \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no?\u201d. Pero todo lo que pude decir fue \u201cporque el maquillaje tiene cosas que no quieres poner en tu cara\u201d. Nos re\u00edmos, pero lo que dijo toc\u00f3 una fibra sensible. Me record\u00f3 c\u00f3mo los est\u00e1ndares de belleza est\u00e1n en todas partes. Mi risa inmediata fue un velo que ocult\u00f3 todo lo que hab\u00eda vivido en el pasado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, como en todas partes, los est\u00e1ndares de belleza est\u00e1n racializados: cuanto m\u00e1s se acercan los rasgos de una persona a la blanquitud, m\u00e1s bella es percibida por la sociedad. Estos est\u00e1ndares de belleza han ayudado a consolidar estructuras de poder injustas en nuestro mundo \u2013 enviar el mensaje a las minor\u00edas \u00e9tnicas y raciales de que son menos atractivas es una forma en la que la supremac\u00eda blanca se perpet\u00faa. Generaciones de seres humanos han experimentado persecuciones por su color de piel, c\u00f3mo se peinan y c\u00f3mo se visten. Las personas de color, particularmente las mujeres negras, se han tenido que enfrentar a la discrimanci\u00f3n en sus lugares de trabajo por cosas triviales como su elecci\u00f3n de peinado. Y, en la b\u00fasqueda por escapar de estos juicios, nos hemos puesto en riesgo: las mujeres de color tenemos mayores niveles de qu\u00edmicos en el cuerpo relacionados con productos de belleza que las mujeres blancas. Estos incluyen qu\u00edmicos ligados <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34078083\/\">al c\u00e1ncer, el asma, la aparici\u00f3n de impactos en los ri\u00f1ones y da\u00f1os en los sistemas reproductivo y nervioso.<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nuestros cuerpos cargan un peso desproporcionado de la belleza. La industria de la belleza nos ha convencido de que nosotros, los consumidores, somos responsables de nuestra exposici\u00f3n a sustancias qu\u00edmicas nocivas, aunque estas empresas las a\u00f1aden porque les resulta rentable hacerlo. Tienen pruebas de que estas sustancias qu\u00edmicas son perjudiciales. Y no s\u00f3lo afectan a los consumidores: las trabajadoras de los salones de belleza tambi\u00e9n est\u00e1n muy expuestas a estos t\u00f3xicos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuestionar el modo en que regulamos las sustancias qu\u00edmicas t\u00f3xicas y nuestra definici\u00f3n colectiva de belleza es clave para garantizar el bienestar de quienes se ven desproporcionadamente afectados por esta injusticia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Est\u00e1ndares de belleza y racismo\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fui la primera mujer de mi familia en generaciones nacida con una hermosa piel morena. Mi mam\u00e1 mexicana se cas\u00f3 con mi padre ind\u00edgena, lo que dio lugar a mi aspecto \u00fanico en mi familia. A\u00fan as\u00ed, desde temprano, supe que los tonos cercanos al de la mayor\u00eda de europeos eran preferidos sobre el m\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En la cultura mexicana, hay una l\u00f3gica racista que privilegia a las complexiones similares a las europeas sobre las marrones. La <a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/10.1177\/1468796810372305\">l\u00f3gica del mestizaje<\/a>, que existe en la mayor\u00eda de pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, niega que el racismo existe y sugiere que todos los latinoamericanos, al ser una mezcla de europeos, ind\u00edgenas y personas negras, son igualmente valorados. Pero, por supuesto, eso no sucede en la vida real. Quienes me rodeaban llamaban g\u00fcerita o blanquita a una mujer t\u00edpicamente bella. Vi mujeres manipulando sus atributos f\u00edsicos para hacerlos coincidir con los de las g\u00fceritas. Mi perfil era raro dondequiera que mirara en los principales medios de comunicaci\u00f3n y en la moda de M\u00e9xico y Estados Unidos. Fue a trav\u00e9s de estos mensajes que aprend\u00ed a moldear mi apariencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>La industria de la belleza nos ha convencido de que nosotros, los consumidores, somos responsables de nuestra exposici\u00f3n a sustancias qu\u00edmicas nocivas, aunque estas empresas las a\u00f1aden porque les resulta rentable hacerlo.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con el tiempo, me he dado cuenta de que las inseguridades perpetradas por este aprisionante sistema de belleza alimentan un mercado de miles de millones de d\u00f3lares. En 2019, las <a href=\"https:\/\/www.beautypackaging.com\/contents\/view_experts-opinion\/2021-09-27\/the-time-for-multicultural-beauty-marketing-is-now\/#:~:text=Research%20from%20Nielsen%20shows%20that,annually%20by%20general%20population%20consumers.\">mujeres Latinas en los Estados Unidos gastaron m\u00e1s de US$2 mil millones en cosm\u00e9ticos<\/a> \u2013 sobrepasando lo que paga el consumidor blanco promedio\u2013 m\u00e1s que nada comprando maquillaje dirigido expl\u00edcitamente a nosotras que sostiene ideales de belleza racistas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al convertirme en cient\u00edfica, cre\u00ed que podr\u00eda escaparme del mandato. Despu\u00e9s de todo, el desinter\u00e9s por la apariencia es la insignia de honor de un cient\u00edfico. Albert Einstein usaba el mismo tipo de ropa por una raz\u00f3n e inspir\u00f3 a muchos a hacerlo tambi\u00e9n. Pero, inclusive si lo intentara, no quepo en el molde del cient\u00edfico loco demasiado ocupado trabajando en su investigaci\u00f3n para preocuparse por c\u00f3mo se ve.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como una cient\u00edfica de color trabajando en un campo dominado por personas blancas, mi color de piel, lo que uso y c\u00f3mo me peino dice algo a quienes miran desde fuera. Uso productos y servicios de belleza para sentirme c\u00f3moda y encajar lo mejor posible. Pero en mi experiencia, los cient\u00edficos s\u00ed se preocupan por su apariencia. Comparan. Quieren que su retrato quede bien. Y para las mujeres de color en la ciencia, esta insignia de honor de \u201cno me importa la apariencia\u201d no es una opci\u00f3n. Ser tomada en serio profesionalmente tambi\u00e9n significa preocuparse por la presentaci\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0Las trabajadoras de salones de belleza<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La carga de la belleza, no obstante, no solo cae sobre los hombros de quienes gastamos horas y d\u00f3lares para ajustarnos al est\u00e1ndar. Cuando pensamos sobre los riesgos qu\u00edmicos en una peluquer\u00eda, es posible que pensemos en nosotras mismas sentadas en esa silla. Raramente paramos a pensar en c\u00f3mo se ven impactadas las trabajadoras de estos lugares.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las trabajadoras en peque\u00f1os salones de belleza son principalmente mujeres de color que trabajan por su cuenta y sobreviven con salarios bajos, haciendo trabajos f\u00edsicamente demandantes sin seguro m\u00e9dico. Tambi\u00e9n experimentan el <a href=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/beamcmonagle\/2019\/03\/05\/is-gender-parity-an-issue-in-professional-hairdressing\/?sh=52e8170544df\">sexismo<\/a> y el racismo. Si bien tanto clientes como trabajadoras est\u00e1n expuestas a los compuestos qu\u00edmicos de productos como tintes de pelo, aceites y relajantes qu\u00edmicos, las trabajadoras est\u00e1n expuestas a estos qu\u00edmicos a diario. Y, aun as\u00ed, no se ha estudiado lo suficiente todo el espectro de riesgos qu\u00edmicos a los que se enfrentan las esteticistas en su trabajo diario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por eso en la Facultad de Salud P\u00fablica Mel y Enid Zuckerman de la Universidad de Arizona quer\u00edamos entender los qu\u00edmicos a los que se exponen las trabajadoras de salones de belleza. Nuestra investigaci\u00f3n llena el vac\u00edo existente en la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo los compuestos org\u00e1nicos vol\u00e1tiles, un conjunto de sustancias qu\u00edmicas que se convierten f\u00e1cilmente en gas, interact\u00faan en el entorno de los salones de belleza y qu\u00e9 intervenciones pueden proteger la salud de las trabajadoras.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En Tucson, Arizona, he visto de primera mano las repercusiones de d\u00e9cadas de lagunas normativas y aplicaci\u00f3n laxa de la legislaci\u00f3n en los peque\u00f1os negocios que visito. Las esteticistas sufren enfermedades y lesiones relacionadas con su profesi\u00f3n. Reportan sufrir de irritaci\u00f3n pulmonar, alergias, inflamaci\u00f3n y problemas cut\u00e1neos. La responsabilidad de garantizar la protecci\u00f3n personal se traslada a estas trabajadoras, ya gravadas con impuestos, para que compren productos de belleza no t\u00f3xicos, identifiquen y eliminen los riesgos qu\u00edmicos o modifiquen los salones que no son de su propiedad. Este grupo de trabajadoras, que ayudan a muchos de nosotros a sentirnos seguros en nuestra propia piel, experimenta un violencia diaria y lenta que debe terminar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las y los investigadores est\u00e1n tratando de ponerse al d\u00eda y aportar evidencia para cambiar las pol\u00edticas anticuadas. Tambi\u00e9n nos afanamos por entender mejor los riesgos de salud de esta poblaci\u00f3n. Necesitamos financiar estudios que analicen mezclas complejas de qu\u00edmicos, pues esta es la realidad de estos lugares de trabajo. Para proteger a las trabajadoras de salones de belleza en serio, tambi\u00e9n necesitamos eliminar o prohibir el uso de qu\u00edmicos da\u00f1inos en los productos cosm\u00e9ticos. Esto significa que como investigadores ambientales y de las ciencias de la exposici\u00f3n, no podemos evitar presionar para que haya cambios en la pol\u00edtica p\u00fablica o unirnos a coaliciones que hacen ese trabajo. Debemos investigar y luchar simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para que haya un cambio real, debemos centrarnos en estas injusticias de la belleza, abogando por que las entidades gubernamentales estadounidenses supervisen la seguridad de las trabajadoras de los salones de belleza y los productos que utilizan. La Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos (FDA) recientemente conserv\u00f3 su capacidad para retirar de las estanter\u00edas productos de belleza que afectan a la salud humana, pero la agencia necesita m\u00e1s poder para solucionar el problema en su origen, como prohibir los productos qu\u00edmicos problem\u00e1ticos como el formaldeh\u00eddo, los parabenos y los ftalatos, por nombrar s\u00f3lo algunos. Es improbable que tengamos una vida sin sustancias qu\u00edmicas lesivas. No obstante, podemos abogar por pol\u00edticas que den prioridad a la salud humana y al medio ambiente, incluso ante la incertidumbre en la ciencia y la pol\u00edtica p\u00fablica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Cambiar nuestra definici\u00f3n colectiva de la belleza\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Reflexion\u00e9 sobre los est\u00e1ndares de belleza racializados en esa fiesta familiar el a\u00f1o pasado. Pero los recuerdo a donde quiera que vaya, en el trabajo o en casa. Nosotres, Latinxs, representamos muchos pares de pesta\u00f1as postizas, paletas de sombra de ojos y botellas de aceite para el pelo para la industria de la belleza. Y a medida que la poblaci\u00f3n Latinx crece en los Estados Unidos \u2013 se estima que para 2050 el 30% de la poblaci\u00f3n norteamericana ser\u00e1 hispana \u2013 podemos estar seguros de que la industria de la belleza se est\u00e1 preparando para mantener sus ventas al alza. Pero este cambio demogr\u00e1fico tambi\u00e9n significa que tendremos m\u00e1s poder para exigir responsabilidades a la industria por su apoyo y aprovechamiento de expectativas raciales y de g\u00e9nero que nos hacen da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La definici\u00f3n colectiva de la belleza debe cambiar. Por eso la diversidad es esencial. Todes debemos amarnos por fuera y por dentro. Hoy me siento segura de m\u00ed misma, pero me ha llevado tiempo. Me siento mejor cuando puedo ser yo misma.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si eres una mujer morena y est\u00e1s leyendo esto: lo vamos a lograr. Si no lo eres: \u00bfluchar\u00e1s a nuestro lado?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La <a href=\"https:\/\/www.ehn.org\/u\/denisemorenoramirez\">Dra. Denise Moreno Ram\u00edrez<\/a> es becaria de Agents of Change in Environmental Justice e investigadora postdoctoral asociada ind\u00edgena mexicana en el Centro de Toxicolog\u00eda y la Facultad de Salud P\u00fablica Mel y Enid Zuckerman de la Universidad de Arizona. <em>Este <\/em><a href=\"https:\/\/www.ehn.org\/la-injusticia-de-la-belleza-2661713736.html\">ensayo <\/a><em>ha sido elaborado gracias a la beca Agents of Change in Environmental Justice. Agents of Change capacita a l\u00edderes emergentes de entornos hist\u00f3ricamente excluidos de la ciencia y el mundo acad\u00e9mico que reimaginan soluciones para un planeta justo y saludable.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Denise Moreno Ram\u00edrez \u00a0 Dicen que las apariencias no lo son todo, pero son algo. 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