{"id":20963,"date":"2023-04-27T05:17:24","date_gmt":"2023-04-27T05:17:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=20963"},"modified":"2023-04-27T05:17:24","modified_gmt":"2023-04-27T05:17:24","slug":"depresion-ansiedad-la-contaminacion-atmosferica-podria-ser-responsable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/depresion-ansiedad-la-contaminacion-atmosferica-podria-ser-responsable\/","title":{"rendered":"\u00bfDepresi\u00f3n? \u00bfAnsiedad? La Contaminaci\u00f3n Atmosf\u00e9rica Podr\u00eda Ser Responsable"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><strong>Por Jim Robbins<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990, los habitantes de Ciudad de M\u00e9xico se dieron cuenta que sus perros actuaban de forma extra\u00f1a: algunos no reconoc\u00edan a sus due\u00f1os y los patrones de sue\u00f1o de los animales hab\u00edan cambiado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, a esta ciudad desbordante y rodeada de monta\u00f1as, de m\u00e1s de 15 millones de habitantes, se la conoc\u00eda como la m\u00e1s contaminada del mundo, con una densa y constante neblina de contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En 2002, la toxic\u00f3loga y neuropat\u00f3loga Lilian Calder\u00f3n-Garcidue\u00f1as, afiliada a la Universidad del Valle de M\u00e9xico en Ciudad de M\u00e9xico y a la Universidad de Montana, examin\u00f3 el tejido cerebral de 40 perros que hab\u00edan vivido en la ciudad y de otros 40 de una zona rural cercana con aire m\u00e1s limpio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Descubri\u00f3 que los cerebros de los perros urbanos mostraban signos de neurodegeneraci\u00f3n, mientras que los del campo ten\u00edan cerebros mucho m\u00e1s sanos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Calder\u00f3n-Garcidue\u00f1as pas\u00f3 a <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0013935118301439?via%3Dihub\">estudiar los cerebros<\/a> de 203 personas residentes en Ciudad de M\u00e9xico, de los cuales s\u00f3lo uno no mostraba signos de neurodegeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esto llev\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la exposici\u00f3n cr\u00f3nica a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica puede afectar negativamente al sistema olfativo de las personas a una edad temprana, y puede hacerlas m\u00e1s susceptibles a enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer y el parkinson.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El principal contaminante es la materia de part\u00edculas en el aire, dijo Calder\u00f3n-Garcidue\u00f1as Contiene <a href=\"https:\/\/www.epa.gov\/pm-pollution\/particulate-matter-pm-basics\">s\u00f3lidos microsc\u00f3picos o gotitas de l\u00edquido<\/a> que son tan peque\u00f1as que pueden inhalarse y causar problemas de salud graves.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abPodemos detectar nanopart\u00edculas dentro de las neuronas, dentro de las c\u00e9lulas gliales, dentro de las c\u00e9lulas epiteliales. Tambi\u00e9n vemos cosas que no deber\u00edan estar ah\u00ed: titanio, hierro y cobre\u00bb, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El trabajo que realiza la cient\u00edfica mexicana se suma al creciente conjunto de pruebas que demuestran que respirar aire contaminado no s\u00f3lo provoca da\u00f1os card\u00edacos y pulmonares, sino tambi\u00e9n neurodegeneraci\u00f3n y problemas de salud mental.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/journal.chestnet.org\/article\/S0012-3692(18)32722-3\/fulltext#sec6\">Est\u00e1 demostrado<\/a> que la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica es perjudicial para el cuerpo humano y afecta a casi todos los \u00f3rganos. El asma, las enfermedades cardiovasculares, el c\u00e1ncer, la muerte prematura y los derrames cerebrales figuran en la listade fecciones que puede disparar la contaminaci\u00f3n. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), encabeza la lista de amenazas para la salud en todo el mundo, causando 7 millones de muertes al a\u00f1o. Los ni\u00f1os y los beb\u00e9s son especialmente susceptibles.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Averiguar el impacto de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica en el cerebro ha sido m\u00e1s dif\u00edcil que en otros \u00f3rganos debido a su inaccesibilidad, por lo que no se ha investigado tan a fondo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de si la contaminaci\u00f3n puede causar o contribuir al alzheimer o al parkinson no est\u00e1 cient\u00edficamente comprobado. Pero el trabajo de Calder\u00f3n-Garcidue\u00f1as est\u00e1 a la vanguardia para demostrar que la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica afecta directamente al cerebro a trav\u00e9s del aire que se respira, y tiene graves repercusiones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSi hacemos ejercicio y pasamos tiempo en la naturaleza nos volvemos m\u00e1s resistentes\u00bb, afirm\u00f3 Kristen Greenwald, trabajadora social medioambiental y profesora de la Universidad de Denver.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Megan Herting, que investiga el impacto de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica en el cerebro en la Universidad del Sur de California, se\u00f1al\u00f3 que, hoy en d\u00eda, los factores ambientales deber\u00edan incorporarse a las evaluaciones de los m\u00e9dicos, especialmente en lugares como el sur de California y la Front Range de Colorado, donde los altos niveles de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica son un problema cr\u00f3nico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abCuando voy a una consulta m\u00e9dica, rara vez me preguntan d\u00f3nde vivo y c\u00f3mo es mi entorno familiar\u00bb, explic\u00f3. \u00abD\u00f3nde vivimos, a qu\u00e9 estamos expuestos, es importante a la hora de pensar en la prevenci\u00f3n y el tratamiento\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las investigaciones demuestran que <a href=\"https:\/\/pubs.acs.org\/doi\/10.1021\/acs.est.1c04706\">las part\u00edculas diminutas eluden los sistemas de filtrado del organismo<\/a> al espirarse por la nariz y la boca, y que viajan directamente al cerebro. Las part\u00edculas finas y ultrafinas, que proceden de los gases de escape de los motores di\u00e9sel, el holl\u00edn, el polvo y el humo de los incendios forestales, entre otras fuentes, suelen contener metales, lo que empeora su impacto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es probable que el cambio clim\u00e1tico agrave los efectos de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica sobre el cerebro y la salud mental. El ozono <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S217358082100136X\">se ha relacionado con la neurodegeneraci\u00f3n<\/a>, la disminuci\u00f3n de la plasticidad cerebral, la muerte de neuronas y el deterioro del aprendizaje y la memoria. Los niveles de ozono son extremadamente altos en Los Angeles y en los valles monta\u00f1osos del Oeste, como el Front Range de Colorado, Phoenix y Salt Lake City.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica tambi\u00e9n causa da\u00f1os por inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica. \u00abA tu cuerpo no le gusta estar expuesto a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica y produce una respuesta inflamatoria\u00bb, explic\u00f3 Patrick Ryan, investigador del Hospital Infantil de Cincinnati, en un correo electr\u00f3nico. \u00abA tu cerebro tampoco le gusta. Hay m\u00e1s de 10 a\u00f1os de ciencia toxicol\u00f3gica y estudios epidemiol\u00f3gicos que demuestran que la contaminaci\u00f3n del aire causa neuroinflamaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Gran parte de la investigaci\u00f3n actual se centra en c\u00f3mo la contaminaci\u00f3n causa problemas de salud mental.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los da\u00f1os en el cerebro son especialmente perniciosos porque es el panel de control principal del organismo, y los da\u00f1os de la contaminaci\u00f3n pueden causar toda una serie de trastornos neuropsiqui\u00e1tricos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Uno de los focos de investigaci\u00f3n en la actualidad es c\u00f3mo los da\u00f1os causados por la contaminaci\u00f3n afectan a las \u00e1reas del cerebro que regulan las emociones, como la am\u00edgdala, el c\u00f3rtex prefrontal y el hipocampo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La am\u00edgdala, por ejemplo, controla como procesamos el temor y las emociones, y su deterioro puede causar ansiedad y depresi\u00f3n. En una revisi\u00f3n reciente, <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0161813X22001668?via%3Dihub\">el 95% de los estudios<\/a> que analizaban los cambios f\u00edsicos y funcionales de las \u00e1reas del cerebro que regulan las emociones mostraban un impacto de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamapsychiatry\/article-abstract\/2801116\">Un estudio muy amplio<\/a> publicado en febrero en JAMA Psychiatry, realizado por investigadores de las universidades de Oxford y Pek\u00edn, y del Imperial College de Londres, realiz\u00f3 un seguimiento de la incidencia de la ansiedad y la depresi\u00f3n en casi 400,000 adultos del Reino Unido durante 11 a\u00f1os. Y descubri\u00f3 que la exposici\u00f3n, a largo plazo, incluso a niveles bajos de una combinaci\u00f3n de contaminantes atmosf\u00e9ricos \u2014part\u00edculas en suspensi\u00f3n, di\u00f3xido de nitr\u00f3geno y \u00f3xido n\u00edtrico\u2014 aumentaba la aparici\u00f3n de depresi\u00f3n y ansiedad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otro estudio reciente, de Erika Manczak, de la Universidad de Denver, descubri\u00f3 que los adolescentes expuestos al ozono predec\u00edan \u00abun aumento m\u00e1s pronunciado de los s\u00edntomas depresivos a lo largo del desarrollo adolescente\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero la investigaci\u00f3n epidemiol\u00f3gica presenta deficiencias debido a factores confusos dif\u00edciles de explicar. Algunas personas pueden estar gen\u00e9ticamente predispuestas a la susceptibilidad y otras no. Algunas pueden sufrir estr\u00e9s cr\u00f3nico o ser muy j\u00f3venes o muy mayores, lo que puede aumentar su susceptibilidad. Las personas que residen cerca de zonas verdes, que reducen la ansiedad, pueden ser menos susceptibles.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLas personas que viven en zonas m\u00e1s expuestas a los contaminantes, tienen menos reursos y muchos problemas sist\u00e9micos. Hay m\u00e1s casos de estr\u00e9s, depresi\u00f3n y ansiedad\u00bb, explic\u00f3 Manczak. \u00abDado que esas zonas han sido marginadas por muchas razones, es un poco dif\u00edcil decir que estos casos se deban a la exposici\u00f3n a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La mejor forma de saberlo con seguridad ser\u00eda realizar ensayos cl\u00ednicos, pero eso conlleva problemas \u00e9ticos. \u00abNo podemos exponer aleatoriamente a los ni\u00f1os a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica\u00bb, afirm\u00f3 Ryan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jim Robbins\/ KFF Health News. Esta historia fue producida por <a href=\"https:\/\/khn.org\/about-us\">KFF<\/a><u> Health News<\/u>, conocido antes como Kaiser Health News (KHN), una redacci\u00f3n nacional que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud y es uno de los principales programas operativos de <a href=\"https:\/\/www.kff.org\/about-us\/\">KFF<\/a>, la fuente independiente de investigaci\u00f3n de pol\u00edticas de salud, encuestas y periodismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Por Jim Robbins \u00a0 En la d\u00e9cada de 1990, los habitantes de Ciudad de M\u00e9xico se dieron cuenta que sus perros actuaban de forma extra\u00f1a: algunos no reconoc\u00edan a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":20964,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-20963","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-salud"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/1-Health-News-E-Pollution-Health-1pic-by-illustration-Oona-Tempest-Kaiser-Family-Foundation.jpg?fit=864%2C576&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20963"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20963\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20964"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}