{"id":18109,"date":"2022-07-07T19:45:43","date_gmt":"2022-07-07T19:45:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=18109"},"modified":"2022-07-07T19:45:43","modified_gmt":"2022-07-07T19:45:43","slug":"los-danos-de-la-contaminacion-de-las-industrias-del-el-petroleo-y-el-gas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/los-danos-de-la-contaminacion-de-las-industrias-del-el-petroleo-y-el-gas\/","title":{"rendered":"Los Da\u00f1os de la Contaminaci\u00f3n de las Industrias del el Petr\u00f3leo y el Gas"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n<strong>Por Samuel Gilbert<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En sus 30 a\u00f1os de trabajo como profesional de la salud en la Naci\u00f3n Navajo, Adella Begaye fue testigo de las repercusiones sanitarias de las industrias extractivas en las comunidades ind\u00edgenas del suroeste.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSabemos que estas toxinas pueden afectar al sistema respiratorio, al coraz\u00f3n y a los pulmones. Todas las partes del cuerpo\u00bb, dijo, refiri\u00e9ndose a los da\u00f1os de la contaminaci\u00f3n de las industrias del uranio, el carb\u00f3n y el petr\u00f3leo y el gas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_18108\" aria-describedby=\"caption-attachment-18108\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-18108 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Cover-E-Pollution-San-Juan-Basin-2pic-via-Source-NM-copy.jpg?resize=640%2C427&ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Cover-E-Pollution-San-Juan-Basin-2pic-via-Source-NM-copy.jpg?w=720&ssl=1 720w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Cover-E-Pollution-San-Juan-Basin-2pic-via-Source-NM-copy.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Cover-E-Pollution-San-Juan-Basin-2pic-via-Source-NM-copy.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Cover-E-Pollution-San-Juan-Basin-2pic-via-Source-NM-copy.jpg?resize=600%2C400&ssl=1 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18108\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Samuel Gilbert for Source NM Don Schreiber alimenta el primer caballo de su mujer, un macho blanco de 33 a\u00f1os llamado T-Bone.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Begaye es una antigua enfermera y administradora de salud p\u00fablica jubilada que trabaja en la parte central de la Naci\u00f3n Navajo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En Nuevo M\u00e9xico, el segundo estado productor de petr\u00f3leo de EE.UU., la proximidad de los residentes a las instalaciones de petr\u00f3leo y gas se ha convertido en una preocupaci\u00f3n creciente para la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Mapa de Amenazas del Petr\u00f3leo y el Gas, elaborado por las organizaciones sin \u00e1nimo de lucro FracTracker Alliance y Earthworks, m\u00e1s de 144.000 personas en Nuevo M\u00e9xico viven a menos de media milla de una instalaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas. Esta cifra incluye el 20% de los residentes ind\u00edgenas del estado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00abradio de amenaza\u00bb est\u00e1 relacionado con resultados adversos para la salud, como c\u00e1ncer, enfermedades respiratorias, defectos fetales, trastornos sangu\u00edneos y problemas neurol\u00f3gicos derivados de las sustancias qu\u00edmicas asociadas a la producci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abHay nubes de metano y sustancias t\u00f3xicas, como el benceno, procedentes de casi todas las instalaciones de petr\u00f3leo y gas\u00bb, dijo el Director de Sistemas de Informaci\u00f3n de Earthwork, Alan Septoff, durante la presentaci\u00f3n del mapa actualizado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entre los contaminantes procedentes de m\u00e1s de 62.000 instalaciones de petr\u00f3leo y gas en Nuevo M\u00e9xico figuran el benceno, un carcin\u00f3geno, el sulfuro de hidr\u00f3geno (de toxicidad similar al mon\u00f3xido de carbono) y \u00abcompuestos org\u00e1nicos vol\u00e1tiles (COV) que pueden contribuir a la formaci\u00f3n de ozono a nivel del suelo (smog)\u00bb, seg\u00fan la EPA.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un portavoz del Departamento de Medio Ambiente de Nuevo M\u00e9xico confirm\u00f3 que las actividades relacionadas con el petr\u00f3leo y el gas repercuten en la salud de las personas que viven cerca. \u00abLos s\u00edntomas m\u00e1s comunes son problemas respiratorios como el asma y la tos, irritaci\u00f3n de ojos, nariz y garganta, dolores de cabeza, n\u00e1useas, mareos, problemas para dormir y fatiga\u00bb, escribi\u00f3 el portavoz Mathew Maez en un correo electr\u00f3nico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con la Asociaci\u00f3n Americana del Pulm\u00f3n, los cuatro principales condados productores de petr\u00f3leo y gas en Nuevo M\u00e9xico recibieron calificaciones reprobatorias por los d\u00edas de alto ozono.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEso significa que la gente est\u00e1 expuesta a una contaminaci\u00f3n del aire que agrava el asma\u00bb, dijo Camilla Feibelman, directora del Sierra Club Rio Grande Chapter.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEl problema de todas estas industrias es que no informan de los impactos en la salud\u00bb.<br \/>\nAdella Begaye, Din\u00e9 CARE<\/p>\n<p>\u00a0<\/p><\/blockquote>\n<p>Begaye dijo que muchas empresas petroleras y de gas son conscientes de los da\u00f1os, pero no son transparentes ni rinden cuentas al p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEl problema de todas estas industrias es que no informan de los impactos en la salud\u00bb, dijo Begaye, presidente de Din\u00e9 Citizens Against Ruining our Environment (Din\u00e9 CARE), una organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro que trabaja con las comunidades navajo afectadas por cuestiones energ\u00e9ticas y medioambientales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Regulaci\u00f3n y control deficientes<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En Nuevo M\u00e9xico, la emisi\u00f3n de metano y otros contaminantes se ha visto favorecida en el pasado por la laxitud de la normativa y la insuficiencia de recursos para controlar la industria y multar a las empresas por las infracciones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLas cuencas del P\u00e9rmico y de San Juan son dos de las mayores fuentes de metano del pa\u00eds y son enormes fuentes de precursores del ozono\u00bb, escribi\u00f3 Tannis Fox, abogado del Western Environmental Law Center, en una respuesta por correo electr\u00f3nico. \u00abLas normas anteriores de Nuevo M\u00e9xico permit\u00edan la emisi\u00f3n de estos contaminantes nocivos sin consecuencias\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan los datos de fin de a\u00f1o de la Divisi\u00f3n de Conservaci\u00f3n del Petr\u00f3leo, los productores de Nuevo M\u00e9xico ventearon y quemaron suficiente gas natural para alimentar casi 39.000 hogares. Seg\u00fan el art\u00edculo de enero del periodista Jerry Redfern, esa cifra equivale al n\u00famero de hogares de Las Cruces, la segunda ciudad m\u00e1s grande del estado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se le pregunt\u00f3 sobre los peligros para la salud de quienes viven cerca de las instalaciones de petr\u00f3leo y gas, la directora de la divisi\u00f3n, Adrienne Sandoval, escribi\u00f3 en un correo electr\u00f3nico que en 2020 el Departamento de Medio Ambiente del estado y la OCD celebraron \u00abuna reuni\u00f3n sobre los impactos en la comunidad para escuchar a los miembros del p\u00fablico y sus preocupaciones en torno a los impactos en la salud.\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En respuesta a las preguntas sobre las disparidades raciales en los resultados de salud relacionados con la producci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas, Maez escribi\u00f3 en un correo electr\u00f3nico que \u00abNMED entiende que la proximidad a los pozos de petr\u00f3leo y gas tiene un impacto en las comunidades de Nuevo M\u00e9xico, y especialmente las comunidades m\u00e1s vulnerables que viven cerca de estas fuentes.\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Maez a\u00f1adi\u00f3 que las normas de petr\u00f3leo y gas de NMED \u00abse dirigen espec\u00edficamente a las emisiones de los pozos m\u00e1s peque\u00f1os y propensos a las fugas y protegen a los que viven m\u00e1s cerca del desarrollo con inspecciones m\u00e1s frecuentes y requisitos de detecci\u00f3n y reparaci\u00f3n de fugas.\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La OCD, la divisi\u00f3n que regula la actividad del petr\u00f3leo y el gas en Nuevo M\u00e9xico, sigue teniendo poco personal. La agencia tiene 11 inspectores encargados de supervisar m\u00e1s de 60.000 pozos. En la sesi\u00f3n legislativa de 2022, la OCD solicit\u00f3 25 miembros adicionales del personal, ocho de los cuales habr\u00edan sido inspectores.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abDesgraciadamente, s\u00f3lo hemos recibido 5 ETC [empleados a tiempo completo] adicionales, uno de los cuales se dedicar\u00e1 a las inspecciones\u00bb, dijo Sandoval.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ha habido avances. Este a\u00f1o, Nuevo M\u00e9xico adopt\u00f3 normas sobre precursores del ozono que, seg\u00fan el Departamento de Medio Ambiente, eliminar\u00e1n cientos de millones de libras de emisiones, incluyendo 851 millones de libras de metano al a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa norma sobre el ozono probablemente reducir\u00e1 esos efectos nocivos para la salud gracias a la reducci\u00f3n de las emisiones de petr\u00f3leo y gas, y se espera que tenga el mayor impacto en las comunidades cercanas a las operaciones de petr\u00f3leo y gas\u00bb, dijo Maez, portavoz del NMED.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La vida en un campo petrol\u00edfero<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estas nuevas normas afectar\u00e1n a zonas como la cuenca de San Juan, donde el 80% de los residentes viven a menos de 400 metros de una explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Don Schreiber (foto en la portada) es uno de ellos. \u00c9l y su esposa Jane viven en un rancho de la cuenca de San Juan rodeado de 122 pozos de gas natural.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNo me gusta el t\u00e9rmino gas natural. S\u00f3lo es natural cuando est\u00e1 en el suelo\u00bb, dijo mientras conduc\u00eda su cami\u00f3n Dodge di\u00e9sel hacia la entrada de la propiedad de 3.000 acres situada en una de las zonas m\u00e1s activas de producci\u00f3n de gas natural del pa\u00eds. \u00abCuando lo sacas, se desata el infierno\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Don, antiguo vendedor de seguros, y su esposa Jane, maestra de cuarto grado jubilada, compraron la propiedad en 1999 tras jubilarse de sus trabajos en la cercana Farmington, donde \u00e9l creci\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El plan era mejorar los pastizales mediante una ganader\u00eda hol\u00edstica y explorar la extensa superficie a caballo, una pasi\u00f3n de Jane.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSi se trataba de caballos, Jane se apuntaba\u00bb, dice Don. Se conocieron en el bar Jumbo Ciminos, \u00abla mejor pista de baile de Farmington\u00bb, dijo. Jane creci\u00f3 en El Dorado (Arkansas), en una regi\u00f3n que pas\u00f3 de ser una zona agr\u00edcola a un centro de producci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas, como lo ha sido la cuenca de San Juan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abAqu\u00ed hay entre 30 y 50 a\u00f1os de implacable fragmentaci\u00f3n\u00bb, dijo Don, subiendo una peque\u00f1a colina hasta un pozo de gas cerca de la casa de la pareja. El equipo del pozo, cerca de la casa del rancho, est\u00e1 pintado de un tono terroso, el \u00abverde Juniper\u00bb, seg\u00fan la herramienta de colores de la Oficina de Administraci\u00f3n de Tierras para pintar el equipo de gas petrol\u00edfero en todo el estado. Este tono concreto es un intento de la agencia -que arrienda los derechos minerales del subsuelo a las empresas petroleras y de gas- de integrar el equipo en el paisaje. Otros esquemas de color son \u00abCa\u00f1\u00f3n de Carlsbad\u00bb, \u00abMarr\u00f3n Sud\u00e1n\u00bb y \u00abEscarabajo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNunca podemos estar en una ubicaci\u00f3n de pozos y no ver otra\u00bb, dijo, aparcando el cami\u00f3n en el lugar de los pozos despejado y nivelado, cortado en la ladera.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El olor cerca de las instalaciones es intenso. Es como \u00ababrir una lata de disolvente en un espacio cerrado\u00bb, dijo. Los hidrocarburos filtrados y ventilados pasan en una brisa t\u00f3xica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este pozo en concreto -uno de los muchos que visit\u00f3 <em>Source New M\u00e9xico<\/em> a finales de mayo- estaba expulsando metano y sustancias qu\u00edmicas t\u00f3xicas a la atm\u00f3sfera, dijo Don. El efecto sobre la v\u00e1lvula del tanque de almacenamiento es un sutil brillo en el aire, como la bruma atmosf\u00e9rica causada por el calor que irradia el asfalto en un d\u00eda de verano.<\/p>\n<p>\u00abSi te quedas quieto y miras los pi\u00f1ones que hay detr\u00e1s, puedes ver la distorsi\u00f3n\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los vapores de gas natural e hidrocarburos salen de la v\u00e1lvula de alivio de presi\u00f3n, oscureciendo la vista de los \u00e1rboles de la colina de m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este tipo de contaminaci\u00f3n, invisible e insidiosa, se ha convertido en la principal preocupaci\u00f3n sanitaria de los Schreiber y su familia. Sus 10 nietos visitan con frecuencia el rancho, explorando la extensa propiedad a pie y a caballo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abCuando uno siente que hay amenazas en la superficie por el petr\u00f3leo y el gas, puede ense\u00f1ar a los ni\u00f1os sobre eso\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entre esas amenazas se encuentran los dep\u00f3sitos de residuos que contienen productos qu\u00edmicos t\u00f3xicos y petr\u00f3leo y otras zonas contaminadas que suelen asociarse a las instalaciones de petr\u00f3leo y gas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abTodo eso cambi\u00f3 cuando empezamos a comprender la amenaza del venteo y la quema en antorcha. Tuvimos que cambiar nuestro comportamiento\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para Don, el punto de inflexi\u00f3n se produjo en 2007, cuando recibieron nueve avisos de intenci\u00f3n de perforaci\u00f3n o cerca de su propiedad. Los Schreiber no son due\u00f1os de los derechos minerales del subsuelo de su propiedad, ni de las tierras escrituradas, lo que permite a las empresas perforar casi a voluntad. Se acercaba la Navidad y Jane hab\u00eda comprado y restaurado una silla de montar del oeste de tama\u00f1o infantil para regalar a su primer nieto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El regalo provoc\u00f3 sentimientos encontrados, dijo Don. Conten\u00eda la perspectiva de explorar la tierra con su primer nieto y el temor simult\u00e1neo de que su hogar estuviera siendo envenenado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEsa silla de montar ten\u00eda tanta esperanza, tanta expectativa de futuro\u00bb, dijo Schreiber, \u00abque pens\u00e9, \u00bfd\u00f3nde va a montar esa ni\u00f1a? \u00bfD\u00f3nde podr\u00e1 cabalgar con seguridad?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La pareja dej\u00f3 la ganader\u00eda ese a\u00f1o y Don se dedic\u00f3 al activismo medioambiental.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quince a\u00f1os m\u00e1s tarde, ha conseguido algunas victorias notables en la disuasi\u00f3n de nuevas explotaciones de petr\u00f3leo y gas. Tambi\u00e9n hay muchas m\u00e1s p\u00e9rdidas, y ahora, a sus 70 a\u00f1os, habla con emoci\u00f3n del impacto de la industria en el rancho, su familia y el planeta.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEl cambio clim\u00e1tico es inmediato y real para nosotros\u00bb, dijo. \u00abEst\u00e1 bajo los pies\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mientras se lamenta del impacto de estos pozos en el rancho, Don se asegura de comprobar su privilegio. Se\u00f1ala hacia Gobernador Knob, una monta\u00f1a sagrada para los din\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los residentes nativos americanos se ven desproporcionadamente afectados por la industria en la cuenca de San Juan. Seg\u00fan los datos del censo utilizados en el Mapa de Amenazas, m\u00e1s del 50% de los nativos americanos viven a menos de media milla de una instalaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La industria del petr\u00f3leo y el gas forma parte de la m\u00e1s amplia \u00abzona de sacrificio energ\u00e9tico\u00bb, dijo Robyn Jackson, director ejecutivo interino de Din\u00e9 CARE.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa cuenca de San Juan se enfrenta al legado hist\u00f3rico de la extracci\u00f3n de recursos y la contaminaci\u00f3n\u00bb, dijo Jackson. \u00abCuando esos lugares sufren un impacto, afecta a las generaciones futuras. Afecta a su conexi\u00f3n con la tierra y a nuestras tradiciones culturales\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aunque las amenazas de vivir cerca de las instalaciones de petr\u00f3leo y gas est\u00e1n bien documentadas, son pocos los estudios sanitarios autorizados que han examinado el impacto en las comunidades ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El Comit\u00e9 de Evaluaci\u00f3n del Impacto en la Salud (HIA) del Cap\u00edtulo de Counselor realiz\u00f3 una encuesta de bienestar en 2018 sobre los impactos del petr\u00f3leo y la perforaci\u00f3n en tres cap\u00edtulos navajos (Counselor, Torre\u00f3n y Ojo Encino) cerca del Parque Hist\u00f3rico Nacional del Ca\u00f1\u00f3n del Chaco en la Cuenca de San Juan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los resultados de la EIS de los tres cap\u00edtulos ofrecen una visi\u00f3n del impacto. En el cap\u00edtulo de Counselor, m\u00e1s del 80% de los residentes din\u00e9 participantes declararon tener problemas de salud, como problemas respiratorios, dolores de cabeza, hemorragias nasales y picor y ardor en los ojos y la piel, asociados a vivir cerca de una de las 400 instalaciones de petr\u00f3leo y gas cercanas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ya es hora de abandonar estos combustibles f\u00f3siles, dijo Jackson.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNos gustar\u00eda tener una econom\u00eda que no se base en la extracci\u00f3n de recursos\u00bb, dijo. \u00abNuestra gente y nuestras tierras est\u00e1n siendo sacrificadas, y tenemos esta realidad del problema humano colectivo del cambio clim\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Samuel Gilbert, periodista. Este art\u00edculo ha sido publicado por <a href=\"https:\/\/sourcenm.com\/\">Source New Mexico<\/a> bajo una licencia Creative Commons.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Traducido por Juan Carlos Uribe-The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/WWW.ELSEMANARIO.US\"><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Samuel Gilbert \u00a0 En sus 30 a\u00f1os de trabajo como profesional de la salud en la Naci\u00f3n Navajo, Adella Begaye fue testigo de las repercusiones sanitarias de las industrias&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":18106,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-18109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Cover-E-Pollution-San-Juan-Basin-1pic-via-Source-NM-copy.jpg?fit=720%2C403&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18109\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18106"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}