{"id":18087,"date":"2022-07-02T20:18:27","date_gmt":"2022-07-02T20:18:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=18087"},"modified":"2022-07-02T20:18:27","modified_gmt":"2022-07-02T20:18:27","slug":"superara-estados-unidos-su-complacencia-con-la-covacha-aunque-vuelva-la-amenaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/superara-estados-unidos-su-complacencia-con-la-covacha-aunque-vuelva-la-amenaza\/","title":{"rendered":"\u00bfSuperar\u00e1 Estados Unidos su complacencia con la covacha aunque vuelva la amenaza?"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\nPor Elisabeth Rosenthal<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hace unos meses, parec\u00eda que el pa\u00eds estaba a punto de domar por fin la pandemia, tras dos a\u00f1os de restricciones y decenas de miles de millones de gasto gubernamental. En marzo, el gobierno de Biden dio a conocer el primer plan nacional de preparaci\u00f3n ante el covid-19 para ayudar a los estadounidenses a \u00abvolver a la normalidad\u00bb de forma segura, una estrategia para convivir con la presencia continua del virus y la aparici\u00f3n de nuevas variantes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que pagar un precio en enfermedades, muertes y trastornos innecesarios si la naci\u00f3n no mantiene las acciones necesarias para contener las inevitables oleadas de covirus que se avecinan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En respuesta, los representantes elegidos y gran parte del pa\u00eds esencialmente suspiraron, aparentemente prefiriendo seguir adelante y abandonar la lucha. El Congreso no ha aprobado m\u00e1s gastos para pruebas, tratamientos y vacunas gratuitas. Los gobiernos locales levantaron los mandatos y muchas personas han dejado de usar m\u00e1scaras, incluso en espacios interiores abarrotados. Dos tercios de las personas que hicieron cola durante horas para recibir sus vacunas iniciales parecen menos dispuestas a entrar en una farmacia para conseguir un refuerzo gratuito, lo que les hace m\u00e1s susceptibles a las variantes omicr\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta a la pandemia se ha convertido en algo suave y performativo, no respaldado por el dinero, la urgencia ni la aplicaci\u00f3n de la ley.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aunque el gobierno de Biden ha solicitado 22.500 millones de d\u00f3lares m\u00e1s de fondos para la covida -advirtiendo de 100 millones de posibles infecciones y una ola de muertes este oto\u00f1o- el Senado ha considerado proporcionar menos de la mitad de esa cantidad. Incluso esa cantidad est\u00e1 estancada porque los legisladores la han vinculado a cuestiones de inmigraci\u00f3n. Sin esos fondos, el gobierno no puede mantener los programas que han aplanado eficazmente la curva de la pandemia hasta ahora; no puede, por ejemplo, comprar vacunas para que todos los estadounidenses puedan ser vacunados gratuitamente y podr\u00eda tener que racionar las vacunas futuras.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cansados de la vigilancia, muchas, si no la mayor\u00eda, de las tiendas y lugares de trabajo han abandonado sus mandatos de mascarilla, incluso durante las oleadas locales de covirus. En los casos en los que existen, su cumplimiento es escaso.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, las campa\u00f1as que instan a la gente a vacunarse han disminuido en gran medida cuando se trata de refuerzos, a pesar de que muchos cient\u00edficos sostienen que el \u00abrefuerzo\u00bb no es realmente un complemento, sino un componente esencial de la protecci\u00f3n. Las vacunas contra otras enfermedades requieren tres o m\u00e1s inyecciones para completar un ciclo completo (tres inyecciones para la hepatitis B; cuatro para la polio; cinco para la difteria). Y, sin embargo, los Centros para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades no han actualizado la definici\u00f3n de \u00abtotalmente vacunado\u00bb para los viajes en avi\u00f3n a Estados Unidos y s\u00f3lo \u00abrecomiendan\u00bb un refuerzo. Muchos estados definen la vacunaci\u00f3n cov\u00edrica como haber recibido dos vacunas, no tres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las consecuencias de esta complacencia colectiva son evidentes: en enero y febrero, m\u00e1s del 40% de las muertes por covirus se debieron a personas \u00abtotalmente vacunadas\u00bb, de las cuales m\u00e1s de dos tercios no hab\u00edan recibido la tercera vacuna. Un mill\u00f3n de estadounidenses han muerto de covid-19 -mucho m\u00e1s per c\u00e1pita que en cualquier otro pa\u00eds desarrollado; una nueva variante est\u00e1 duplicando las tasas de casos en algunos estados; y m\u00e1s de 300 personas est\u00e1n muriendo al d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este es el problema: La salud p\u00fablica necesita -pero no tiene- una narrativa atractiva. Porque si se respeta a los funcionarios de la sanidad p\u00fablica, se les financia bien y se les permite hacer su trabajo, \u00e9ste es el resultado: No pasa nada. Los brotes no conducen a pandemias. Los pacientes dejan de fumar, comen m\u00e1s sano y pierden peso. La gente se pone las mascarillas y se vacuna. Las pruebas son gratuitas, convenientes y ampliamente disponibles.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero sin una buena narrativa, la infraestructura de salud p\u00fablica recibe poca atenci\u00f3n de los pol\u00edticos y los votantes, a menos que haya una pandemia. Se ignora y los legisladores pueden desfinanciarlas en cuanto parece que una crisis se desvanece.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La salud p\u00fablica se combate sin dramatismo ni buenas im\u00e1genes y con gente corriente en batas de laboratorio o, m\u00e1s probablemente, en ropa de calle, yendo de puerta en puerta para cosas como la distribuci\u00f3n de vacunas y el rastreo de contactos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Existen, por supuesto, problemas estructurales que han dificultado la respuesta a la pandemia de nuestras principales instituciones de salud p\u00fablica, como los CDC y la FDA. Su ritmo es lento, su tecnolog\u00eda anticuada, fueron socavados y faltados de respeto por el ex presidente Donald Trump y, quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante, las l\u00edneas de mando a los departamentos de salud p\u00fablica locales resultaron d\u00e9biles o inexistentes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del 11 de septiembre, muchos estados, condados y ciudades -para ahorrar dinero o redirigirlo a los esfuerzos antiterroristas- desfinanciaron y vaciaron los departamentos de salud p\u00fablica hasta el punto de casi extinguirlos. Desde la recesi\u00f3n de 2008, se han eliminado al menos 38.000 puestos de trabajo en la sanidad p\u00fablica estatal y local, seg\u00fan un an\u00e1lisis de Kaiser Health News (KHN) y Associated Press. Esta es en parte la raz\u00f3n por la que los estados y las ciudades a\u00fan no han gastado gran parte de los 2.250 millones de d\u00f3lares asignados en marzo de 2021 por la administraci\u00f3n Biden para ayudar a reducir las disparidades cov\u00edricas. Ahora hay muy pocos funcionarios de salud p\u00fablica sobre el terreno que sepan c\u00f3mo gastarlos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Vemos el valor de los botes salvavidas, aunque esperamos que los transatl\u00e1nticos nunca se hundan. Financiamos alegremente las inspecciones de incendios, aunque esperamos que nuestras casas nunca se vean amenazadas por el fuego. \u00bfPor qu\u00e9 no deber\u00edamos aplicar el mismo pensamiento a nuestra inversi\u00f3n en el departamento de salud local?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os, antes de las vacunas, las im\u00e1genes de moribundos con respiradores que se desped\u00edan en iPads, m\u00e9dicos con trajes para materiales peligrosos y morgues port\u00e1tiles en los aparcamientos de los hospitales hicieron que todo el mundo se diera cuenta de la necesidad de recursos para la salud p\u00fablica, y el Congreso tom\u00f3 cartas en el asunto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, con los tiroteos masivos, la guerra en Ucrania y los desaf\u00edos econ\u00f3micos como la inflaci\u00f3n dominando la atenci\u00f3n, el p\u00fablico ha pasado a otra cosa. Pero la amenaza no ha desaparecido. Y habr\u00e1 que pagar un precio en enfermedades, muertes y trastornos innecesarios si la naci\u00f3n no mantiene las acciones necesarias para contener las inevitables olas de c\u00f3lera que se avecinan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Elisabeth Rosenthal, redactora jefe de Kaiser Health News, un servicio de noticias sin \u00e1nimo de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de la Kaiser Family Foundation, que no est\u00e1 afiliada a Kaiser Permanente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lea m\u00e1s noticias de COVID-19: ELSEMANARIO.US<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Elisabeth Rosenthal \u00a0 Hace unos meses, parec\u00eda que el pa\u00eds estaba a punto de domar por fin la pandemia, tras dos a\u00f1os de restricciones y decenas de miles de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":18053,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[209],"tags":[],"class_list":["post-18087","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Covid-News-E-Covid-Complacency-Funding-1pic-adobestock-copy.jpg?fit=576%2C384&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}