{"id":17979,"date":"2022-06-20T19:24:53","date_gmt":"2022-06-20T19:24:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=17979"},"modified":"2022-06-20T19:24:53","modified_gmt":"2022-06-20T19:24:53","slug":"estos-son-los-recuerdos-que-me-persiguen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/estos-son-los-recuerdos-que-me-persiguen\/","title":{"rendered":"Estos son los recuerdos que me persiguen"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n<strong>Jenny Deam<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando un funcionario de las fuerzas del orden de Texas explic\u00f3 la semana pasada c\u00f3mo la polic\u00eda esper\u00f3 en los pasillos de la escuela primaria Robb mientras los ni\u00f1os atrapados con el pistolero suplicaban ayuda, mi mente se remont\u00f3 a hace 23 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El 20 de abril de 1999. Lo recuerdo con demasiada claridad. Dos adolescentes asesinaron met\u00f3dicamente a 12 compa\u00f1eros y a un profesor en el interior del instituto Columbine de Colorado, y aunque la polic\u00eda acudi\u00f3 r\u00e1pidamente al lugar de los hechos, se qued\u00f3 fuera, esperando. Los que estaban dentro colgaron un cartel en una ventana para alertar a los agentes de abajo: \u00ab1 desangr\u00e1ndose\u00bb. El equipo SWAT lo ignor\u00f3. Cuando los agentes registraron finalmente el edificio, encontraron el cuerpo de Dave Sanders, un profesor al que hab\u00edan disparado horas antes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Patrick Ireland tambi\u00e9n esperaba ayuda mientras se arrastraba 15 metros por los cristales rotos de la biblioteca de la escuela tras recibir tres disparos, dos de ellos en la cabeza. El joven, que entonces ten\u00eda 17 a\u00f1os, se precipit\u00f3 por la ventana del segundo piso y fue captado en directo por los equipos de noticias en helic\u00f3ptero. Se le conoci\u00f3 como el \u00abchico de la ventana\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta de las fuerzas del orden a los tiroteos masivos fue supuestamente revisada despu\u00e9s de Columbine para no esperar m\u00e1s antes de asaltar un edificio. La sociedad tambi\u00e9n se volvi\u00f3 supuestamente introspectiva, trazando una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n. Se habl\u00f3 mucho de nunca m\u00e1s. En aquel entonces era mi consuelo, como periodista, como madre, como ser humano. La imagen de los ni\u00f1os aterrorizados con los brazos en alto era seguramente parte del nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero en las m\u00e1s de dos d\u00e9cadas transcurridas desde entonces esa promesa se ha convertido en un mito americano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En una carrera period\u00edstica que me ha llevado de Colorado a Texas y a Washington, D.C., he cubierto siete de estos tiroteos, algunos en el caos del momento, otros en sus secuelas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Columbine. El instituto Platte Canyon. Virginia Tech. La escuela media Deer Creek. El cine Aurora. Escuela secundaria Arapahoe. El instituto de Santa Fe.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>He escrito miles de palabras sobre ellos a lo largo de los a\u00f1os, buscando la forma de transmitir el da\u00f1o masivo a un p\u00fablico que piensa que nunca podr\u00eda ocurrir en su comunidad. Ninguna de mis palabras se ha acercado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Llevo conmigo los rostros y las voces angustiadas, una especie de metralla personal que nunca se puede desprender. Sospecho que todos los reporteros que est\u00e1n de servicio lo hacen.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pienso en el coche lleno de adolescentes que rode\u00f3 el aparcamiento del instituto Gateway de Aurora, Colorado, cinco veces a lo largo del d\u00eda 20 de julio de 2012. Se colgaron de las ventanillas abiertas de los coches gritando a cualquiera que quisiera escuchar: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 A.J.?\u00bb \u00ab\u00bfAlguien sabe algo de A.J.?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Llevaban todo el d\u00eda persiguiendo rumores en las redes sociales para encontrar a su amigo en las horas posteriores a que un pistolero rociara de balas un cine abarrotado. Sab\u00edan que A.J. hab\u00eda ido all\u00ed a ver el estreno de medianoche de \u00abThe Dark Knight Rises\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Llamaron a un hospital tras otro y siguieron volviendo al instituto, ahora habilitado como lugar de encuentro para los familiares de los desaparecidos. La \u00faltima vez que los vi estaba empezando a oscurecer, 20 horas despu\u00e9s del tiroteo. La esperanza que vi antes hab\u00eda sido sustituida por el temor.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Alexander Jonathan Boik, de 18 a\u00f1os, aspirante a artista, estaba entre las 12 personas que murieron en la masacre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pienso en Reagan Weber, la alumna de s\u00e9ptimo curso que viv\u00eda a pocas manzanas de m\u00ed. Fue disparada y herida el 23 de febrero de 2010, cuando un hombre abri\u00f3 fuego contra los estudiantes de la escuela media Deer Creek, en el condado de Jefferson, Colorado. Mis tres hijos fueron a Deer Creek, no ese a\u00f1o sino el anterior y el posterior.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 con el padre de Reagan, Craig Weber, en el sal\u00f3n de su casa el d\u00eda despu\u00e9s del tiroteo en el cine de Aurora. Habl\u00f3 en voz baja de lo preocupado que estaba por ella, vigilando de cerca los signos de un trauma reavivado. Habl\u00f3 de su sentimiento de impotencia. Ese mismo d\u00eda, la hermana mayor de Reagan le envi\u00f3 un mensaje de texto con la frase \u00abTe quiero\u00bb cuando se difundi\u00f3 la noticia de la masacre en Denver. Casualmente, Reagan estaba en un pase de media ma\u00f1ana de \u00abThe Dark Knight Rises\u00bb. Reagan respondi\u00f3 con un mensaje de texto: \u00abEstoy aterrorizada\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pienso en Whitney Riley enumerando con naturalidad las preguntas que se hizo tras escuchar los primeros disparos en el instituto Arapahoe el 13 de diciembre de 2013. Riley, junto con otros seis estudiantes y dos profesores, se hab\u00eda api\u00f1ado en una diminuta sala de suministros de rociadores, no m\u00e1s grande que un armario. Se preguntaba si deb\u00eda enfrentarse al pistolero. \u00bfDeber\u00eda correr, y si lo hac\u00eda, se detendr\u00eda para ayudar a los heridos aunque eso significara sacrificar su propia vida?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo el padre de Whitney se pon\u00eda r\u00edgido mientras su hija de 15 a\u00f1os hablaba de c\u00f3mo esto se hab\u00eda convertido simplemente en parte de su adolescencia. Era el segundo tiroteo escolar de Whitney en tres a\u00f1os. Hab\u00eda estado en Deer Creek.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, sin embargo, ya no soy ingenuo. Ya no creo en el nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pienso en Andrew Goddard sentado en una oscura habitaci\u00f3n de hospital junto a la cama de su hijo, Colin, que hab\u00eda recibido cuatro disparos en un aula de Virginia Tech. Andrew describi\u00f3 c\u00f3mo la sangre se filtraba por los agujeros de bala del cuerpo destrozado de Colin y se extend\u00eda por las s\u00e1banas y las fundas de las almohadas. El rostro del tirador parec\u00eda mirar desde el televisor situado sobre la cama de su hijo. Goddard dijo que en ese momento hizo un pacto silencioso con el universo de que si Colin pod\u00eda sobrevivir, har\u00eda todo lo posible para asegurarse de que ning\u00fan otro padre tuviera que sentir lo que \u00e9l estaba sintiendo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recuerdo las llamadas al 911 del cine Aurora, reproducidas en una sala de justicia. En el fondo de esas fren\u00e9ticas llamadas se escuchaba un extra\u00f1o estruendo, como el bajo de una canci\u00f3n de rap demasiado alto. Recuerdo el grito colectivo cuando todo el mundo, incluido yo, se dio cuenta de que el sonido era el de las r\u00e1fagas r\u00edtmicas de las armas semiautom\u00e1ticas que mataban a la gente dentro del cine.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El lenguaje y la forma de informar sobre los tiroteos masivos ha evolucionado durante el tiempo que llevo escribiendo sobre ellos. La mayor\u00eda de las veces ha desaparecido el clich\u00e9 de \u00abpensamientos y oraciones\u00bb. Tras el atentado de Aurora, los padres de las v\u00edctimas iniciaron la campa\u00f1a \u00abNo a la notoriedad\u00bb, en la que se reprend\u00eda a los medios de comunicaci\u00f3n para que dejaran de escribir m\u00e1s sobre el pistolero (que casi siempre es un hombre) que sobre las v\u00edctimas, elevando a los asesinos al estatus de celebridad que ansiaban. Eso se ha mantenido.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ahora hay un nuevo debate en las redacciones. \u00bfHemos aseado la carnicer\u00eda? La semana pasada, Vanity Fair plante\u00f3 la cuesti\u00f3n de si ha llegado el momento de publicar im\u00e1genes de lo que los disparos realmente hacen a los cuerpos. Entiendo el impulso de sacudir la conciencia de la naci\u00f3n, y tal vez eso es lo que necesitamos ahora. Pero la realidad de esas im\u00e1genes ser\u00eda espeluznante. En las horas posteriores al tiroteo de Columbine, se pidi\u00f3 a los padres que a\u00fan esperaban noticias sobre sus hijos que trajeran los registros dentales para ayudar a identificar a los muertos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando mi editor me sugiri\u00f3 por primera vez que escribiera este art\u00edculo, dud\u00e9. Todo lo que he sentido palidece ante el dolor de por vida de los supervivientes, los testigos y las familias de los asesinados. Y otros periodistas han cubierto m\u00e1s y han visto cosas peores. Algunos dicen que nuestra parte de esta danza, ahora familiar, es macabra. No puedo estar en desacuerdo. Pero tambi\u00e9n creo que es crucial.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, despu\u00e9s de dos d\u00e9cadas, ya no soy ingenuo. Ya no creo en el nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jenny Deam es una reportera que cubre la atenci\u00f3n sanitaria. Este art\u00edculo fue publicado originalmente por ProPublica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para leer m\u00e1s comentarios: ELSEMANARIO.US<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jenny Deam \u00a0 Cuando un funcionario de las fuerzas del orden de Texas explic\u00f3 la semana pasada c\u00f3mo la polic\u00eda esper\u00f3 en los pasillos de la escuela primaria Robb mientras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-17979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17979"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17979\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}