{"id":16076,"date":"2021-12-10T23:52:55","date_gmt":"2021-12-10T23:52:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=16076"},"modified":"2021-12-10T23:52:55","modified_gmt":"2021-12-10T23:52:55","slug":"el-dia-que-la-guerra-contra-las-drogas-llego-a-chimayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/el-dia-que-la-guerra-contra-las-drogas-llego-a-chimayo\/","title":{"rendered":"El D\u00eda que la Guerra Contra las Drogas Lleg\u00f3 a Chimay\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><strong>Por Alicia Inez Guzm\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las palabras de Francesquita Mart\u00ednez son lentas y pausadas, quiz\u00e1s como resultado de la metadona que est\u00e1 tomando para dejar su adicci\u00f3n, quiz\u00e1s porque est\u00e1 perdida en el recuerdo del 29 de septiembre de 1999: el d\u00eda del Arc\u00e1ngel. El d\u00eda en que la guerra contra las drogas lleg\u00f3 a Chimay\u00f3, Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Francesquita, de 8 a\u00f1os en ese momento, hab\u00eda dormido durante la noche en casa de sus abuelos, donde viv\u00eda su padre. Esa ma\u00f1ana se estaba preparando para ir a la escuela cuando se encontr\u00f3 con \u00e9l, con cara de preocupaci\u00f3n. \u00abBuenos d\u00edas, cari\u00f1o\u00bb, le dijo, colocando el dedo \u00edndice sobre su boca y escuchando como si oyera movimiento fuera. \u00abShhhhh\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_16067\" aria-describedby=\"caption-attachment-16067\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16067 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=576%2C384&ssl=1\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-16067\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner\/Searchlight New Mexico Jos\u00e9 Mart\u00ednez se prepara para dar un paseo en su Impala lowrider del 64. Mart\u00ednez ten\u00eda 16 a\u00f1os cuando fue detenido en la redada de 1999 junto con sus hermanos Placedes y Jimmy, y su t\u00edo Benino.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En cuesti\u00f3n de segundos, unos hombres con equipo SWAT derribaron la puerta de la casa. \u00ab\u00a1Al suelo!\u00bb, gritaron, con los rifles de asalto desenfundados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abMe sent\u00e9 en el sof\u00e1 para ver c\u00f3mo tiraban a mi padre al suelo, con las armas apunt\u00e1ndole a \u00e9l, a mi abuela e incluso a m\u00ed\u00bb, recuerda Francesquita, que ahora tiene 30 a\u00f1os. Lo \u00fanico que pod\u00eda hacer era llorar. \u00abTen\u00eda tantas ganas de correr hacia mi padre y tumbarme sobre \u00e9l y decirles: \u2018\u00a1Por favor, no se lo lleven! Por favor, no se lo lleven\u00bb. Pero no pod\u00eda, estaba congelada\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Casi todos los habitantes de Chimay\u00f3, un pueblo rural de Nuevo M\u00e9xico situado a medio camino entre las mecas del arte de Santa Fe y Taos, pueden recordar un fragmento de aquella ma\u00f1ana. Al menos, recuerdan los sonidos -las sirenas y los helic\u00f3pteros- y la abrumadora sensaci\u00f3n de confusi\u00f3n. Al amanecer, 150 agentes de las fuerzas del orden, incluidos los de la DEA (Agencia Antidroga) y el FBI (Oficina Federal de Investigaci\u00f3n), descendieron a la ciudad, derribaron puertas y, en un caso, dispararon y mataron a perros dom\u00e9sticos en su empe\u00f1o por encontrar a los sospechosos del tr\u00e1fico de hero\u00edna. Treinta y cuatro personas fueron detenidas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n nacionales se abalanzaron sobre la oportunidad de narrar la desaparici\u00f3n de Chimay\u00f3: el pueblo se convirti\u00f3 en una sensaci\u00f3n noticiosa, atrayendo a reporteros de todo el pa\u00eds, deseosos de extraer una nueva y ex\u00f3tica narrativa sobre la hero\u00edna. No se trataba de la t\u00edpica noticia sobre adictos en paisajes urbanos infernales: se trataba de una aldea hispana con unas vistas impresionantes. \u00abHermosa tierra, feas adicciones\u00bb, como dijo <em>Los Angeles Times<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Francesquita describe el d\u00eda de la redada durante una reciente visita a la casa de su madre, una casa de una sola planta en Chimay\u00f3, situada junto a una laber\u00edntica carretera comarcal bordeada de alt\u00edsimos \u00e1lamos, casas de adobe de gruesas paredes y una morada, una casa de reuni\u00f3n de una hermandad religiosa. Justo al final de la carretera se encuentra el complejo de Barela, de siete acres, donde los traficantes ejerc\u00edan su oficio: Confiscado por el gobierno federal, ahora est\u00e1 cubierto de gordolobo, lechuga silvestre, enebro y plantas de cota, entre piezas de coche semienterradas y alambre de espino enredado. Francesquita dice que la casa de sus abuelos sigue en pie al otro lado de la ciudad, al otro lado de los arroyos que se desbordan en la \u00e9poca de los monzones y de la carretera estatal 76, por la que circulan los lowriders los domingos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfSali\u00f3 algo bueno de la redada?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEstaba demasiado dolida, triste y confusa\u00bb para saberlo, dice.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta historia no es s\u00f3lo un titular de prensa para m\u00ed; es una historia personal. Crec\u00ed a 13 kil\u00f3metros al noreste, en un pueblo a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1o llamado Truchas, y vi la cobertura de las noticias desde nuestra sala de estar esa noche. A los 13 a\u00f1os, vi c\u00f3mo nuestras comunidades se convert\u00edan en un espect\u00e1culo. No se me escap\u00f3 que el asalto se produjo el d\u00eda en que se dice que el arc\u00e1ngel Miguel derrot\u00f3 a Lucifer en una guerra por el cielo. El busto ha colgado como un espectro sobre Chimay\u00f3 desde entonces.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_16069\" aria-describedby=\"caption-attachment-16069\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16069 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-3pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=576%2C384&ssl=1\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-3pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-3pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-3pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-16069\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner\/Searchlight New Mexico La reportera Alicia Inez Guzm\u00e1n camina junto a un edificio derruido en la propiedad de Barela. El terreno formaba parte originalmente de la concesi\u00f3n de tierras de Santa Cruz, propiedad dedicada a la comunidad por el gobierno espa\u00f1ol a partir de 1695.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mi madre, entonces directora de la escuela primaria de Chimay\u00f3, a\u00fan puede imaginarse el enjambre de helic\u00f3pteros que se cern\u00eda sobre el horizonte cuando se dirig\u00eda a la escuela aquella ma\u00f1ana. Algunos de sus alumnos, ni\u00f1os que se rumoreaba que eran hijos de los detenidos, no se presentaron. Otros llegaron a clase, aturdidos. Una madre lloraba en su despacho: Su marido hab\u00eda sido detenido y su casa allanada. No sab\u00eda d\u00f3nde dormir\u00edan esa noche. En una escuela con menos de 300 alumnos, muchos de ellos parientes o vecinos, era como si el rapto hubiera llegado. Y los que se quedaron fueron testigos o tuvieron que recoger los pedazos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abQu\u00e9 l\u00e1stima\u00bb, dice mi madre del d\u00eda. Qu\u00e9 tragedia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A menudo acompa\u00f1aba a mi madre en las visitas a domicilio despu\u00e9s de la escuela, yendo de copiloto en un viejo Buick verde bosque por las calles de tierra de Chimay\u00f3. Aparcaba el coche, sub\u00eda a los porches improvisados y llamaba a las puertas, una tras otra. \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u00bb, preguntaba, buscando a este y a aquel ni\u00f1o que no hab\u00eda ido a la escuela ese d\u00eda. No fue hasta a\u00f1os despu\u00e9s que descubr\u00ed a qui\u00e9nes busc\u00e1bamos: a los absentistas, a aquellos cuyos padres hab\u00edan ca\u00eddo en la adicci\u00f3n o estaban en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No pod\u00eda comprender que el abuso de sustancias hubiera llegado a nuestro bolsillo del mundo, hasta entonces famoso por los chiles y las peregrinaciones religiosas. Tampoco pod\u00eda entender c\u00f3mo el Valle de Espa\u00f1ola, que se extiende desde las Monta\u00f1as Jemez hasta la Sangre de Cristos, estaba vinculado al tr\u00e1fico de drogas en ciudades como Baltimore y Los \u00c1ngeles. Est\u00e1bamos en una zona remota y rural. Las grandes ciudades parec\u00edan mundos lejanos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo 3.000 personas viv\u00edan en la comunidad, por lo que las detenciones afectaban a casi todas las familias. Chimay\u00f3, result\u00f3 ser la primera parada de una operaci\u00f3n de gran alcance a nivel nacional llamada Operaci\u00f3n Tar Pit, en la que participaron cientos de agentes de la DEA y el FBI, la polic\u00eda local y los sheriffs en una ofensiva contra los traficantes de drogas que vend\u00edan hero\u00edna de alquitr\u00e1n negro desde Nayarit, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_16073\" aria-describedby=\"caption-attachment-16073\" style=\"width: 432px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16073 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-5pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=432%2C288&ssl=1\" alt=\"\" width=\"432\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-5pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?w=432&ssl=1 432w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-5pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-5pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 432px) 100vw, 432px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-16073\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner\/Searchlight New Mexico Francesquita Mart\u00ednez en la casa m\u00f3vil de su madre en Chimay\u00f3, Nuevo M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n<p>A partir del 29 de septiembre de 1999, el Valle de Espa\u00f1ola ser\u00eda bautizado como un antro de drogas, una caracterizaci\u00f3n que se sent\u00eda como una aflicci\u00f3n o un sello de desviaci\u00f3n. ABC lleg\u00f3 a afirmar que uno de cada cuatro habitantes de Chimay\u00f3 era heroin\u00f3mano, una estad\u00edstica sin aparente base en la realidad. Para siempre, la gente del Valle de Espa\u00f1ola, yo incluido, fuimos considerados perdedores o drogadictos. La percepci\u00f3n perdur\u00f3 durante toda la escuela secundaria, la universidad en Nuevo M\u00e9xico y la escuela de posgrado en la Costa Este. El escrutinio era definitorio e ineludible.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los padres iban a la c\u00e1rcel, los ni\u00f1os eran criados por parientes y las familias se separaban. El 60% de los ni\u00f1os pobres del condado de R\u00edo Arriba viven hoy con los abuelos porque sus padres est\u00e1n en la c\u00e1rcel o han muerto. Al menos cinco ni\u00f1os de la escuela primaria de Chimay\u00f3 murieron por aparente sobredosis de drogas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero hay algo que se mantuvo notablemente igual despu\u00e9s de la redada: la adicci\u00f3n. El condado de R\u00edo Arriba, donde se encuentra la mitad de Chimay\u00f3, sigui\u00f3 siendo el n\u00famero uno en el estado en cuanto a muertes por sobredosis, una clasificaci\u00f3n que ha mantenido cada a\u00f1o desde 1996 hasta 2020. (La otra mitad de Chimay\u00f3 est\u00e1 en el condado de Santa Fe, que ocup\u00f3 el octavo lugar.) La redada ni siquiera redujo la disponibilidad de hero\u00edna. La adicci\u00f3n en Chimay\u00f3 sigue siendo tan intergeneracional que algunos residentes apenas pueden imaginar un futuro sin drogas y sobredosis.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El camino de Francesquita hacia la rehabilitaci\u00f3n ha sido irregular. Empez\u00f3 a abusar de los opioides tras la muerte de su padre, Halbert, que pas\u00f3 cuatro a\u00f1os en prisi\u00f3n y muri\u00f3 en 2010 de un aneurisma cerebral. Prob\u00f3 la buprenorfina, un medicamento para tratar la adicci\u00f3n a los opioides, mientras estaba embarazada de su hijo, pero despu\u00e9s de su nacimiento empez\u00f3 a cambiar su receta en la calle por hero\u00edna. Finalmente, consigui\u00f3 ayuda a trav\u00e9s de un programa de metadona en Espa\u00f1ola. \u00abEstoy orgullosa de m\u00ed misma. Ya ni siquiera tengo el ansia\u00bb, dice mientras fuma un cigarrillo en la puerta de la casa de su madre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2018Era una zona de guerra\u2019<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A mediados y finales de los a\u00f1os 90, la ciudad se vio acosada por una oleada de sobredosis accidentales de drogas. La DEA declar\u00f3 que la asombrosa cifra de 85 muertes en Chimay\u00f3 se atribuy\u00f3 a la hero\u00edna de alquitr\u00e1n negro entre 1995 y 1998, un n\u00famero que la fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno, cit\u00f3 posteriormente en la CNN. Una reciente revisi\u00f3n de los registros de salud del estado revela que la cifra de 85 fue casi ciertamente inflada: En todo el condado de R\u00edo Arriba se produjeron 63 muertes por sobredosis no intencionadas durante ese tiempo, algunas atribuidas a sustancias distintas de la hero\u00edna o a combinaciones de alcohol y drogas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_16075\" aria-describedby=\"caption-attachment-16075\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16075 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-6pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=576%2C384&ssl=1\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-6pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-6pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-6pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-16075\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner\/Searchlight New Mexico Marcos Vigil y Miguel Moreno son socios de Chimay\u00f3 Hemp Enterprises, donde emplea a personas que se recuperan de la adicci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Sea cual sea la cifra, la comunidad estaba agotada por las p\u00e9rdidas. \u00abEra desolador\u00bb, dice Quintin McShan, un capit\u00e1n de la polic\u00eda estatal retirado que patrullaba Chimay\u00f3 en aquella \u00e9poca. \u00abEstaban llenando el cementerio con j\u00f3venes en su mayor\u00eda hispanos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desesperados por obtener ayuda, un peque\u00f1o grupo de residentes form\u00f3 la Organizaci\u00f3n de Prevenci\u00f3n del Crimen de Chimay\u00f3 y comenz\u00f3 a presionar a los legisladores para que intervinieran.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como expresi\u00f3n p\u00fablica del dolor y el anhelo de cambio de la comunidad, la residente Linda Pedro pidi\u00f3 a la hermandad de los Penitentes que dirigiera una serie de peregrinaciones desde Espa\u00f1ola, a nueve millas al suroeste de Chimay\u00f3, hasta El Santuario. Entre los suplicantes se encontraban madres de ni\u00f1os que hab\u00edan muerto por sobredosis, funcionarios de salud p\u00fablica y comisionados del condado. Una madre llevaba un retrato a gran escala de su hija, Venessa Valerio, una ni\u00f1a diab\u00e9tica de nueve a\u00f1os que recibi\u00f3 un disparo mortal de un heroin\u00f3mano que hab\u00eda entrado en su casa en busca de jeringuillas de insulina.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para alivio de muchos, el senador Pete Domenici, de Nuevo M\u00e9xico, ayud\u00f3 a reunir al Departamento de Justicia, la DEA, el FBI y las fuerzas de seguridad locales para tomar medidas en\u00e9rgicas. Era fundamental declarar la guerra al \u00abterrible azote de la hero\u00edna\u00bb, dijo el legislador republicano en una audiencia de campo del Senado en Espa\u00f1ola, en marzo de 1999. Chimay\u00f3 podr\u00eda \u00abservir de ejemplo para otras comunidades rurales en apuros\u00bb, un escaparate sobre c\u00f3mo exorcizar la delincuencia relacionada con las drogas con los recursos federales adecuados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero no fue hasta que los helic\u00f3pteros entraron en el pueblo al amanecer del 29 de septiembre que los residentes de la lucha contra el crimen, junto con todos los dem\u00e1s, reconocieron la magnitud de la operaci\u00f3n. Con tres helic\u00f3pteros y cinco millas de veh\u00edculos policiales, la redada pretend\u00eda eliminar la hero\u00edna con la fuerza de una operaci\u00f3n militar. \u00abEra una zona de guerra\u00bb, recuerda Strale. \u00abEl cielo retumbaba\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mart\u00ednez, de 16 a\u00f1os, fue detenido en casa de su madre y puesto en fila fuera con otros hombres de la familia, tan temprano que todos estaban en calzoncillos. Fue juzgado como adulto y cumpli\u00f3 41 meses en la Instituci\u00f3n Correccional Federal de El Paso. F\u00e9lix Barela recibi\u00f3 78 meses por traficar con hero\u00edna, coca\u00edna y metadona; otros se fueron dos a\u00f1os por distribuir menos de 100 gramos (unas 3,5 onzas) de hero\u00edna.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Halbert Mart\u00ednez, el padre de Francesquita, se declar\u00f3 culpable de \u00abutilizar un servicio de comunicaciones para facilitar el tr\u00e1fico de drogas\u00bb, lo que le vali\u00f3 una condena de cuatro a\u00f1os en una de las prisiones m\u00e1s conocidas del pa\u00eds, La c\u00e1rcel federal ADX de Colorado -el \u00abAlcatraz de las Rocosas\u00bb-, en la que han estado presos, entre otros, el capo del c\u00e1rtel Joaqu\u00edn \u00abEl Chapo\u00bb Guzm\u00e1n, el Unabomber Ted Kaczynski y Mamdouh Mahmud Salim, cofundador de Al Qaeda. Ninguno de los sospechosos de Chimay\u00f3 era un capo: La mayor\u00eda eran vendedores de poca monta, adictos a las drogas y que viv\u00edan en casas m\u00f3viles. Cuando fueron detenidos, dejaron un vac\u00edo que fue r\u00e1pidamente llenado por otros traficantes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tal vez la prueba m\u00e1s contundente del fracaso de la redada es que no se evitaron las muertes relacionadas con la droga. De hecho, tras la redada, las sobredosis aumentaron casi inmediatamente. Dos personas murieron por sobredosis apenas unos d\u00edas despu\u00e9s; hasta nueve v\u00edctimas de sobredosis llegaron al Hospital de Espa\u00f1ola y sobrevivieron.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u2018Una tradici\u00f3n familiar\u2019<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La redada no cambi\u00f3 nada y todo, dice Placedes \u00abPrax\u00bb Mart\u00ednez, que empez\u00f3 a vender hero\u00edna cuando era adolescente, como su hermano Jos\u00e9, el chico detenido a los 16 a\u00f1os, y como su hermano Jimmy, y como su t\u00edo, su cu\u00f1ado y su primo. \u00abEra una tradici\u00f3n familiar vender\u00bb, dice Prax, \u00abporque lo hab\u00edamos visto toda la vida\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La redada llev\u00f3 a Prax a la penitenciar\u00eda estatal de Santa Fe durante siete meses, interrumpiendo el h\u00e1bito de la hero\u00edna que hab\u00eda desarrollado de adolescente. Pero empez\u00f3 a consumir de nuevo en cuanto sali\u00f3. Ni el arresto, ni la prisi\u00f3n, ni siquiera la muerte por sobredosis de tres novias pudieron detener su adicci\u00f3n, dice. Nada lo hizo, hasta que su hermano Jimmy, de 31 a\u00f1os, sufri\u00f3 una sobredosis en 2010, dejando dos hijas peque\u00f1as. \u00abLe di las drogas y muri\u00f3 esa noche\u00bb, dice Prax. (Es una versi\u00f3n de los hechos que le persigue innecesariamente, a ojos de su hermano Jos\u00e9: Jimmy muri\u00f3 porque se cay\u00f3 de una escalera y tuvo una hemorragia cerebral, no por las drogas, dice Jos\u00e9).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tras la muerte de Jimmy, Prax complet\u00f3 seis meses en un programa de rehabilitaci\u00f3n de drogas, se convirti\u00f3 en asistente de enfermer\u00eda certificado y trabaj\u00f3 en una residencia de ancianos durante un tiempo. M\u00e1s tarde consigui\u00f3 un trabajo como cocinero en el Rancho de Chimay\u00f3. Ahora, a sus 51 a\u00f1os -y limpio desde hace m\u00e1s de 10-, se muestra optimista y agradecido, lleno de orgullo por su trabajo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En los raros d\u00edas libres, va a las monta\u00f1as a por cargas de le\u00f1a, o cura la carne de ciervo y bisonte a la antigua usanza, colgando meticulosamente los filetes del techo de un edificio cercano a su casa de una sola planta. Hacer carne seca, curiosamente, es un acto de penitencia: La regala a amigos, familiares y ni\u00f1os de la zona.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>(<em>En la foto de portada: Prax prepara una bolsa con carne seca de alce en una dependencia de su propiedad en Chimay\u00f3<\/em>).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta afici\u00f3n le ayuda a no pensar en el pasado. \u00abEl otro d\u00eda cont\u00e9 a todos mis familiares que murieron por sobredosis. Fueron 18 personas las que fallecieron en nuestra familia\u00bb, me dice Prax.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me encuentro con su hermano Jos\u00e9 unos d\u00edas despu\u00e9s, por la ma\u00f1ana temprano, justo antes de dar de comer a sus gallinas. Jos\u00e9 me cuenta que lleva muchos a\u00f1os limpio de su adicci\u00f3n a la metadona. Los periodistas le hicieron la vida imposible despu\u00e9s de la redada, a\u00f1ade, no sin maldad. \u00abNos hicieron ver como si fu\u00e9ramos la escoria de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNo he estado encarcelado desde entonces. Cumpl\u00ed mi condena. Termin\u00e9 mi libertad condicional. Segu\u00ed adelante con mi vida\u00bb: me hice carpintero, me afili\u00e9 a un sindicato, form\u00e9 una familia. \u00abNi siquiera falto a la iglesia los domingos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero el pasado pesa sobre \u00e9l. \u00abEst\u00e1s marcado para siempre\u00bb, dice Jos\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Borrar la verg\u00fcenza es clave para romper el ciclo de la adicci\u00f3n, me dicen los especialistas en prevenci\u00f3n de drogas. Entre ellos se encuentra la artista Shawna Lee Ch\u00e1vez, evaluadora de programas de la National Latino Behavioral Health Association, que vio a su madre, Edith, recorrer un camino com\u00fan hacia la adicci\u00f3n: Cuando le recetaron analg\u00e9sicos tras una operaci\u00f3n, se hizo adicta a las pastillas y luego a la hero\u00edna. Ch\u00e1vez trabaja ahora en un programa para fomentar la resiliencia en j\u00f3venes y adultos. \u00abLa gente habla de los adictos como si fueran escoria\u00bb, dice. \u00abPero un adicto tiene una madre, una abuela, hermanas, hermanos, sobrinos que los quieren. No son escoria\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Si usted o alguien que conoce est\u00e1 luchando contra la adicci\u00f3n a los opioides, llame al <\/em><a href=\"https:\/\/www.samhsa.gov\/find-help\/national-helpline\"><em>1-800-662-HELP<\/em><\/a><em>.<\/em><em> Para obtener <\/em><a href=\"https:\/\/www.barriosunidoschimayo.org\/resource-guide\"><em>recursos<\/em> <\/a><em>en el \u00e1rea de Chimay\u00f3 (Nuevo M\u00e9xico), tambi\u00e9n puede ponerse en contacto con<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.barriosunidoschimayo.org\/\"><em>Barrios Unidos Chimay\u00f3<\/em><em>.<\/em>\u00a0<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Alicia Inez Guzm\u00e1n es reportera de <a href=\"https:\/\/www.searchlightnm.org\/\">Searchlight New Mexico<\/a>, una organizaci\u00f3n de noticias no partidista y sin \u00e1nimo de lucro dedicada al periodismo de investigaci\u00f3n en Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Traducido por Juan Carlos Uribe-The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/WWW.ELSEMANARIO.US\"><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Por Alicia Inez Guzm\u00e1n \u00a0 Las palabras de Francesquita Mart\u00ednez son lentas y pausadas, quiz\u00e1s como resultado de la metadona que est\u00e1 tomando para dejar su adicci\u00f3n, quiz\u00e1s porque&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":16077,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-16076","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cover-E-Chimayo-Addiction-1pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico-1.jpg?fit=576%2C384&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16076"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16076\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16077"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}