{"id":15455,"date":"2021-10-07T23:43:38","date_gmt":"2021-10-07T23:43:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=15455"},"modified":"2021-10-07T23:43:38","modified_gmt":"2021-10-07T23:43:38","slug":"los-karankawa-luchan-por-proteger-la-tierra-de-sus-antepasados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/los-karankawa-luchan-por-proteger-la-tierra-de-sus-antepasados\/","title":{"rendered":"Los Karankawa Luchan por Proteger la Tierra de sus Antepasados"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p><strong>Por Erin Douglas<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En la orilla arenosa del Golfo, en Corpus Christi (Texas), un peque\u00f1o grupo form\u00f3 un c\u00edrculo y empez\u00f3 a cantar en medio del calor de agosto. Algunos tocaban tambores ceremoniales y otros dos sosten\u00edan un gran lienzo pintado en el que se le\u00eda \u00abSalvemos la bah\u00eda de Corpus Christi\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De la docena de personas que rezaron, cantaron y hablaron en el c\u00edrculo ese d\u00eda, tres mujeres representaban a un pueblo que, seg\u00fan la mayor\u00eda de los libros de historia de Texas, est\u00e1 extinguido.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_15452\" aria-describedby=\"caption-attachment-15452\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15452 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-2pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?resize=576%2C386&ssl=1\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-2pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-2pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?resize=300%2C201&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-2pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?resize=150%2C101&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15452\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Chris Stokes para The Texas Tribune Wally Flores, miembro de los Pueblos Ind\u00edgenas del Recodo Costero, participa en un c\u00edrculo de oraci\u00f3n en la playa McGee de Corpus Christi, Texas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Forman parte de un peque\u00f1o pero creciente grupo de ind\u00edgenas que se autodenominan Karankawa Kadla \u2013 \u00abKadla\u00bb significa mezcla cultural, y Karankawa es el nombre de un pueblo que, durante varios siglos, control\u00f3 un tramo de m\u00e1s de 300 millas de la costa del Golfo, desde aproximadamente la actual bah\u00eda de Galveston hacia el sur hasta la bah\u00eda de Corpus Christi.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tras encontrarse a trav\u00e9s de las redes sociales y de Internet, se han reunido justo cuando una empresa petrolera se dispone a ampliar sus instalaciones en una zona costera en la que viv\u00edan sus antepasados y donde a\u00fan se conservan miles de artefactos Karankawa. El resultado es una nueva lucha en la vieja batalla por defender su historia, sus costumbres y su tierra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por eso, en la playa a finales de agosto, Love S\u00e1nchez y otros rezaron para que se detenga el desarrollo industrial en la costa de Texas, donde el pueblo Karankawa viv\u00eda antes de que llegaran las plagas, las guerras y la colonizaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las fuentes hist\u00f3ricas afirman que el pueblo Karankawa desapareci\u00f3 de la costa de Texas en torno a 1860, aunque estas estimaciones var\u00edan mucho.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEs un viaje emocional el que estamos viviendo\u00bb, dice S\u00e1nchez, una mujer de 37 a\u00f1os que creci\u00f3 en Corpus Christi y cofund\u00f3 un grupo sin \u00e1nimo de lucro, los Pueblos Ind\u00edgenas del Recodo Costero.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A diferencia de algunas tribus nativas americanas, los Karankawa Kadla no tienen tierras tribales, ni tratados, ni un reconocimiento oficial del gobierno estatal o federal. Est\u00e1n rodeados por la narrativa dominante de que no existen, una niebla tan espesa y potente que hasta hace relativamente poco, algunos de ellos cre\u00edan que ellos y su familia inmediata eran los \u00faltimos descendientes de los Karankawa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_15454\" aria-describedby=\"caption-attachment-15454\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15454 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-3pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?resize=576%2C386&ssl=1\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-3pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-3pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?resize=300%2C201&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-S-Karankawa-3pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?resize=150%2C101&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15454\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Chris Stokes for The Texas Tribune Patrick Nye, miembro de un grupo ecologista que demand\u00f3 al Cuerpo de Ingenieros del Ej\u00e9rcito de EE.UU. en agosto por aprobar el permiso de una empresa petrolera para ampliar su terminal de exportaci\u00f3n, muestra los artefactos Karankawa en su casa de Ingleside en la Bah\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Como muchos otros que afirman tener ascendencia Karankawa, S\u00e1nchez ha tenido que reconstruir su identidad a trav\u00e9s de la historia oral de su familia. Una larga historia de intensa persecuci\u00f3n por parte de los espa\u00f1oles, los tejanos anglosajones y los mexicanos oblig\u00f3 a muchos Karankawa a esconderse, asimilarse a la cultura mexicana o estadounidense o huir para sobrevivir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e1nchez, por ejemplo, sabe por su bisabuela que sus antepasados estuvieron en la misi\u00f3n espa\u00f1ola Nuestra Se\u00f1ora de la Bah\u00eda del Esp\u00edritu Santo de Z\u00fa\u00f1iga, en Goliad, que se estableci\u00f3 para convertir a los Karankawa al cristianismo en el siglo XVIII. Adem\u00e1s, seg\u00fan la historia oral de la familia, desciende de los apaches lipanes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abTenemos nuestra historia oral, lo que hemos transmitido a trav\u00e9s de nuestra familia, que es v\u00e1lido\u00bb, dijo. \u00abLa gente se escondi\u00f3 y se cas\u00f3 entre s\u00ed porque no quer\u00eda extinguirse\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Algunas familias est\u00e1n seguras de ser Karankawa y dicen que su historia y su cultura se han transmitido diligentemente de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Pero la mayor\u00eda tiene que reconstruir su herencia a partir de la historia oral de la familia, las pruebas de ADN y la poca documentaci\u00f3n que existe en los archivos hist\u00f3ricos, como los de las misiones espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La comunidad Karankawa Kadla -m\u00e1s de 100 personas que se han conectado a trav\u00e9s de un grupo de Facebook y un consejo m\u00e1s peque\u00f1o que dirige la organizaci\u00f3n comunitaria- lucha ahora por proteger una franja de tierra no urbanizada que se adentra en el lado este de la bah\u00eda de Corpus Christi, intercalada entre una comunidad residencial y una terminal de exportaci\u00f3n de una empresa petrolera.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La zona fue en su d\u00eda un ajetreado pueblo donde cientos de Karankawa se reun\u00edan cada a\u00f1o durante los meses m\u00e1s fr\u00edos para vivir y pescar. Esos antepasados dejaron decenas de miles de fragmentos de cer\u00e1mica, puntas de flecha, herramientas hechas con conchas y mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Litigios pendientes<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hace quince a\u00f1os, uno de los arque\u00f3logos m\u00e1s respetados del estado dijo que una duna de arena estacionada en la zona llamada McGloin\u2019s Bluff conten\u00eda tantos artefactos importantes que era elegible para el Registro Nacional de Lugares Hist\u00f3ricos \u2013 una designaci\u00f3n que habr\u00eda protegido la duna del desarrollo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El arque\u00f3logo Robert Ricklis escribi\u00f3 en un informe de 2006 obtenido por <em>The Texas Tribune<\/em> a trav\u00e9s de los registros p\u00fablicos: \u00abEste sitio debe evitarse en cualquier impacto o alteraci\u00f3n futura de la propiedad\u00bb. La Comisi\u00f3n Hist\u00f3rica de Texas estuvo de acuerdo, seg\u00fan una carta posterior dirigida a la Autoridad Portuaria de Corpus Christi obtenida por <em>The Texas Tribune<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero la autoridad portuaria, propietaria de los terrenos y de la antigua base naval que los ocupaba, opt\u00f3 por vender la zona a una empresa petrolera. El puerto encarg\u00f3 a la empresa de Ricklis que dirigiera las pruebas arqueol\u00f3gicas y la recuperaci\u00f3n para cumplir con las leyes estatales y federales, y antes de la venta, \u00e9l y sus colegas recuperaron m\u00e1s de 39.000 artefactos Karankawa, una fracci\u00f3n de lo que dicen que sigue all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La Autoridad Portuaria de Corpus Christi declin\u00f3 m\u00faltiples solicitudes de comentarios para este reportaje.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A principios de este a\u00f1o, el Cuerpo de Ingenieros del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos dio permiso a Moda Midstream, una empresa de log\u00edstica y terminales petroleras de Houston que ahora es propietaria del terreno, para ampliar su actual terminal de exportaci\u00f3n de petr\u00f3leo cerca del emplazamiento de McGloin\u2019s Bluff. Seg\u00fan el sitio web de la empresa, se trata de la mayor terminal de almacenamiento y exportaci\u00f3n de crudo por volumen de Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A principios de agosto, S\u00e1nchez, los Pueblos Ind\u00edgenas del Recodo Costero y los ecologistas locales demandaron a la agencia federal, alegando que hab\u00eda aprobado indebidamente el permiso, y citando la evaluaci\u00f3n de Ricklis de que McGloin\u2019s Bluff era elegible para ser un Sitio Hist\u00f3rico Nacional para reforzar su argumento. Los grupos ecologistas est\u00e1n preocupados por los posibles da\u00f1os a las praderas marinas, que reducen la erosi\u00f3n de la costa y crean un h\u00e1bitat para la trucha marina, el pez rojo, las aves acu\u00e1ticas y otras especies, adem\u00e1s de constituir un importante vivero de camarones, cangrejos y peces j\u00f3venes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sus abogados pidieron recientemente a un juez que paralizara los planes de urbanizaci\u00f3n hasta que se resolvieran sus problemas. Todav\u00eda est\u00e1n esperando una decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El Cuerpo de Ingenieros del Ej\u00e9rcito escribi\u00f3 en una respuesta a los comentarios p\u00fablicos que, dado que los Karankawa Kadla no son una tribu reconocida por el gobierno federal, \u00abno tienen derechos especiales de consulta y son considerados miembros del p\u00fablico\u00bb. En los documentos del permiso, el Cuerpo dijo que Moda Midstream realiz\u00f3 los estudios arqueol\u00f3gicos requeridos y tom\u00f3 medidas para mitigar las preocupaciones ambientales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La agencia remiti\u00f3 una solicitud de comentarios al Departamento de Justicia de EE.UU., que representa al Cuerpo en la demanda y se neg\u00f3 a comentar sobre litigios pendientes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El mito de la \u00abaniquilaci\u00f3n\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo, las familias de la costa transmitieron un conocimiento que muchos guardaban como secreto, hasta hace poco: Eran Karankawa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En 2009, <em>The Brownsville Herald<\/em> public\u00f3 una historia sobre un hombre que dec\u00eda que sus abuelos eran Karankawa y practicaban tradiciones Karankawa. Una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, cuando un art\u00edculo de noticias de Port Isabel destac\u00f3 la \u00ab\u00faltima\u00bb de los Karankawa, personas que cre\u00edan que tambi\u00e9n eran descendientes de los Karankawa publicaron en la secci\u00f3n de comentarios, buscando conectarse unos con otros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Muchos de nosotros crecimos con la idea de que su familia era la \u00ab\u00faltima\u00bb\u00bb, dijo Absolem Yetzirah, propietario de una peque\u00f1a empresa Karankawa Kadla que vive en Houston, Texas. \u00abNo fue hasta Internet, cuando pudimos investigar, que empezamos a encontrar a otras personas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Chiara Sunshine Beaumont, 27, (foto en la Portada) que trabaja como gu\u00eda de aventuras al aire libre en Austin, Texas, creci\u00f3 en Virginia y su madre le ense\u00f1\u00f3 las tradiciones Karankawa, que la llevaba a powwows y no le permiti\u00f3 cortarse el pelo hasta los 15 a\u00f1os. Su madre le ense\u00f1\u00f3 que la espiritualidad proviene de la conexi\u00f3n con la Tierra y enviaba a sus hijos a la costa de Texas todos los veranos para que estuvieran conectados con la tierra de sus antepasados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Beaumont dijo que le cost\u00f3 encontrar su lugar en la cultura estadounidense. Hablaba espa\u00f1ol, pero dec\u00eda que no encajaba con sus compa\u00f1eros mexicanos o cubanos. Algunos ni\u00f1os blancos la percib\u00edan como \u00absucia o ex\u00f3tica\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNo conoc\u00eda a nadie m\u00e1s de mi pueblo aparte de mi familia inmediata\u00bb, dijo Beaumont. \u00abLa gente me preguntaba cosas como \u2018\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el resto de tu tribu?\u2019 y yo no lo sab\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el Refugio de Vida Silvestre Hans y Pat Suter, en Corpus Christi, un marcador de la Comisi\u00f3n Hist\u00f3rica de Texas ofrece la versi\u00f3n ampliamente aceptada del relato: Los Karankawa murieron a causa de las enfermedades propagadas por los europeos y de las batallas con piratas y colonos que quer\u00edan sus tierras, lo que oblig\u00f3 a muchos a huir a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El supuesto final se produjo en un ataque de 1858 que \u00abmarc\u00f3 la desaparici\u00f3n de los indios Karankawa\u00bb, seg\u00fan el marcador, erigido en 1976 cerca de lo que se conoce como el sitio de Cayo del Oso, un cementerio de un grupo ind\u00edgena prehist\u00f3rico no identificado y uno de los mayores cementerios ind\u00edgenas de Texas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El marcador no dice qui\u00e9n atac\u00f3. Pero Tim Seiter, un estudiante de doctorado en historia de la Universidad Metodista del Sur cuya investigaci\u00f3n se centra en los Karankawa y autor de una actualizaci\u00f3n del Manual de Texas de la Asociaci\u00f3n Hist\u00f3rica del Estado de Texas sobre los Karankawa en 2020, dijo que fue una emboscada de una fuerza de Texas dirigida por Juan Nepomuceno Cortina contra una peque\u00f1a banda de Karankawa que hab\u00eda huido a M\u00e9xico antes de ser empujada de vuelta a Texas por las autoridades mexicanas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero Seiter dijo que el ataque no elimin\u00f3 a todos los Karankawa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En general, dijo, a medida que los colonos blancos invad\u00edan las tierras de los Karankawa, muchas familias Karankawa sobreviv\u00edan integr\u00e1ndose en la sociedad colonial, traslad\u00e1ndose al sur, a M\u00e9xico, o uni\u00e9ndose a otros grupos de nativos americanos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seiter dijo que ha podido rastrear algunos linajes familiares desde el supuesto \u00abpunto de extinci\u00f3n\u00bb hasta la actualidad utilizando tanto registros como historias orales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Muchos ind\u00edgenas comparten la experiencia de la asimilaci\u00f3n forzada que provoc\u00f3 lagunas en el conocimiento de su propia cultura, dijo Mario Garza, presidente y fundador del Instituto de Culturas Ind\u00edgenas, con sede en San Marcos, que ofrece educaci\u00f3n sobre los pueblos ind\u00edgenas del Texas actual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abMuchos de nuestros pueblos pasaron a la clandestinidad como mexicanos\u00bb, dijo Garza, que pertenece a la Banda Miakan-Garza de los Coahuiltecos. (Los coahuiltecos incluyen cientos de grupos ind\u00edgenas que poblaron el centro y el sur de Texas y el noreste de M\u00e9xico). El Instituto de Culturas Ind\u00edgenas calcula que 11 millones de personas que se identifican como hispanas o latinas tienen antepasados ind\u00edgenas de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Recuperar la historia Karankawa<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los Kadla de Karandawa dicen que, en lugar de desaparecer, sus antepasados se escondieron. En lugar de morir, sobrevivieron.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1 claro que seguimos aqu\u00ed\u00bb, dice Beaumont. \u00abEstamos aprendiendo la lengua, practicamos la espiritualidad y hemos mantenido la cultura\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e1nchez dice que los Kadla Karankawa acogen a quienes, con un coraz\u00f3n sincero, creen que sus familias son descendientes del pueblo Karankawa. La comunidad rechaza los requisitos para cuantificar su herencia, como las pruebas de ADN, debido al uso hist\u00f3rico del gobierno de la \u00abcuota de sangre\u00bb, que utilizaba documentos tribales para medir la cantidad de \u00absangre india\u00bb que ten\u00eda una persona con el fin de limitar la ciudadan\u00eda tribal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Juntos, la comunidad est\u00e1 encontrando las piezas de su lengua, tradiciones y conocimientos que muchos de ellos cre\u00edan perdidos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abHay un mont\u00f3n de gente en las Am\u00e9ricas que no tiene ni idea o no tiene las historias de qui\u00e9nes son\u00bb, dijo Alex P\u00e9rez, un m\u00fasico Karankawa Kadla de 48 a\u00f1os, autor y remodelador de casas en California que escribe y ense\u00f1a canciones en la lengua ind\u00edgena.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abAhora\u00bb, dijo, \u00absomos capaces de recrear nuestra cultura\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>P\u00e9rez, que creci\u00f3 en Galveston, dijo que su abuela era reacia a hablar de su herencia ind\u00edgena, aunque sosten\u00eda que su familia siempre hab\u00eda residido en la costa de Texas. Su familia, como muchas otras familias ind\u00edgenas, adopt\u00f3 la cultura mexicana, perdiendo gran parte de la lengua y las costumbres Karankawa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEn la generaci\u00f3n de mis abuelos y antes, estaba mal visto incluso admitir que eras nativo\u00bb, dijo. \u00abQuedaba el residuo de avergonzarse de ser nativo. Se esperaba que lo olvidaras\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La constataci\u00f3n de que sus antepasados eran Karankawa lleg\u00f3 como un precioso recuerdo perdido por la crueldad y el tiempo: una pieza que siempre estuvo ah\u00ed, temporalmente olvidada. Investig\u00f3, hizo preguntas, convenci\u00f3 a su abuela y a otros miembros de su familia para que se hicieran pruebas de ADN con \u00e9l (que demostraron que sus antepasados eran ind\u00edgenas de la costa de Texas) y se relacion\u00f3 con otras comunidades ind\u00edgenas para aprender.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abConocer la historia de mi familia, y lo que me contaba mi abuela, fue como una revelaci\u00f3n\u00bb, dijo P\u00e9rez. Pero leer la historia de los Karankawa fue un proceso doloroso a veces. \u00abPas\u00e9 por este per\u00edodo emocional de estar enojado y revivir parte de esta historia\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>P\u00e9rez compara la historia de su pueblo con la del lobo rojo de Texas, que los cient\u00edficos cre\u00edan desaparecido de la naturaleza. Pero hace tres a\u00f1os, se descubri\u00f3 que lo que se cre\u00eda que eran coyotes en la isla de Galveston eran descendientes de los lobos rojos, que se hab\u00edan integrado con los coyotes a medida que la gente los envenenaba o disparaba y su territorio se reduc\u00eda. \u00abEs un reflejo de nuestra experiencia\u00bb, dijo P\u00e9rez.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Yetzirah, propietario de un peque\u00f1o negocio en Houston, dijo que las generaciones de sus padres y abuelos se identificaban como cualquier cosa menos como Karankawa, pero que ahora lleva a su hija peque\u00f1a a las ceremonias Karankawa; la tradici\u00f3n es \u00abuna identidad que podemos devolver a nuestros hijos\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNuestros hijos tienen que ir a la escuela y existir en este mundo\u00bb, dijo Yetzirah. \u00abY deben existir en \u00e9l conociendo su verdad en lugar de caer en una subcategor\u00eda que se invent\u00f3 para ellos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEs tan hermoso vivir de esa manera, porque yo no tuve eso\u00bb, a\u00f1adi\u00f3. \u00abTengo una historia de 10.000 a\u00f1os y ha sobrevivido. Existe hoy en d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Erin Douglas es la reportera ambiental del Texas Tribune. Publicado originalmente por el <a href=\"https:\/\/www.texastribune.org\/2021\/10\/04\/karankawa-corpus-christi-texas-artifacts\/\">Texas Tribune.<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Traducido por Juan Carlos Uribe-The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/WWW.ELSEMANARIO.US\"><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Por Erin Douglas \u00a0 En la orilla arenosa del Golfo, en Corpus Christi (Texas), un peque\u00f1o grupo form\u00f3 un c\u00edrculo y empez\u00f3 a cantar en medio del calor de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":15456,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-15455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-E-Karankawa-1pic-by-Chris-Stokes-Texas-Tribune.jpg?fit=576%2C386&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15455\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}