{"id":14932,"date":"2021-08-06T03:04:30","date_gmt":"2021-08-06T03:04:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=14932"},"modified":"2021-08-06T16:25:02","modified_gmt":"2021-08-06T16:25:02","slug":"resistencia-excepcional-mi-futuro-esta-en-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/resistencia-excepcional-mi-futuro-esta-en-juego\/","title":{"rendered":"Resistencia Excepcional: \u2018Mi Futuro Est\u00e1 en Juego\u2019"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\nAcurrucado entre plantas rodadoras y postes, con una vista de la monta\u00f1a Ute a trav\u00e9s del parabrisas, el estudiante de segundo a\u00f1o de secundaria Evan Allen coloc\u00f3 su ordenador port\u00e1til de la escuela en el reposabrazos central de la camioneta de su abuela y encendi\u00f3 su punto de acceso Wi-Fi m\u00f3vil. Estaba a punto de comenzar otra jornada escolar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas de la semana, poco despu\u00e9s de que el sol descansara en las estribaciones de las Monta\u00f1as Carrizo en Arizona, Evan se levantaba de su cama plegable en la casa de su abuela en T\u2019iis N\u00e1zb\u0105s, Arizona, en la Naci\u00f3n Navajo. A eso de las 7:10 de la ma\u00f1ana, cog\u00eda su ordenador port\u00e1til, su material escolar y, si el tiempo lo permit\u00eda, alg\u00fan tentempi\u00e9, y hac\u00eda el trayecto de 8 kil\u00f3metros hasta la cima de la colina que hay sobre el puesto comercial local, donde se pod\u00eda encontrar una conexi\u00f3n a Internet decente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_14931\" aria-describedby=\"caption-attachment-14931\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14931 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cover-S-Students-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=576%2C384&ssl=1\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cover-S-Students-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cover-S-Students-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cover-S-Students-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14931\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner\/Searchlight New Mexico La extensa familia Mariano (Tammie a la derecha) posa para una foto en su casa de Shiprock, New M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las clases empezaban a las 8, pero \u00e9l se empe\u00f1aba en llegar temprano a la colina y preparar sus siete clases desde el asiento del conductor del Chevy de su <em>m\u00e1s\u00e1ni<\/em>. Se quedaba en el cami\u00f3n hasta 10 horas, rodeado de caminos de tierra, enebro reseco y terreno des\u00e9rtico que se extend\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del horizonte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Evan, que ahora tiene 16 a\u00f1os, asisti\u00f3 a clases virtuales desde la cima de esa misma colina durante m\u00e1s de un a\u00f1o, a partir del pasado mes de marzo, cuando su escuela Northwest Middle and High School, en la comunidad navajo (din\u00e9) de Shiprock, Nuevo M\u00e9xico, qued\u00f3 aislada a causa de la pandemia. La casa de su abuela estaba en una zona muerta de internet y telefon\u00eda m\u00f3vil, as\u00ed que el hotspot del cami\u00f3n era su \u00fanica opci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEs agotador, f\u00edsica y mentalmente\u00bb, confes\u00f3 esta primavera. \u00abTengo que hacer constantemente todas estas cosas que se suceden, y no tengo tiempo para descansar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Evan no estaba solo. Miles de escolares de la Naci\u00f3n Navajo viven sin acceso a Internet, ordenadores, servicio de telefon\u00eda m\u00f3vil o elementos b\u00e1sicos como la electricidad. Cuando se produjo la pandemia, m\u00e1s de 23.398 estudiantes nativos americanos de Nuevo M\u00e9xico carec\u00edan de Internet de alta velocidad y de los dispositivos necesarios para el aprendizaje a distancia, seg\u00fan concluy\u00f3 el Departamento de Educaci\u00f3n P\u00fablica del estado. La cifra real es significativamente mayor, ya que el c\u00e1lculo de la agencia no incluy\u00f3 a los miles de estudiantes ind\u00edgenas en las escuelas de la Oficina de Educaci\u00f3n Ind\u00edgena, las escuelas p\u00fablicas de Albuquerque y otras.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los estudiantes ten\u00edan que conducir o ser conducidos a kil\u00f3metros de su casa en busca de una conexi\u00f3n Wi-Fi. Se sentaron en veh\u00edculos, durante horas y horas, en tierras por las que lucharon sus antepasados, recurriendo a su resistencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un d\u00eda en la vida<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana t\u00edpica para Evan empezaba con la clase de m\u00fasica, y a veces trasladaba su port\u00e1til al port\u00f3n trasero del cami\u00f3n y tocaba sus instrumentos de percusi\u00f3n: caja de concierto, caja de marcha, mazos, bombo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>\u00abLe felicito por ello, porque hay que trabajar duro y \u00e9l est\u00e1 muy comprometido con su educaci\u00f3n\u00bb.<br \/>\nLetitia Moone<\/p>\n<p>\u00a0<\/p><\/blockquote>\n<p>Despu\u00e9s de la banda, hizo trabajos para su curso de \u00abexploraci\u00f3n de carreras\u00bb. Luego pas\u00f3 al idioma navajo y, por \u00faltimo, a la biolog\u00eda, con un descanso de cinco minutos entre las clases.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo ten\u00eda 45 minutos para almorzar, as\u00ed que normalmente se quedaba en la colina y se com\u00eda la comida que hab\u00eda empaquetado o compraba algo en el Teec Nos Pos Trading Post, una peque\u00f1a tienda general en la zona de Four Corners, cerca de la intersecci\u00f3n de Nuevo M\u00e9xico, Colorado, Arizona y Utah.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSuelo esperar all\u00ed porque al volver a bajar y subir no tengo mucho tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del almuerzo lleg\u00f3 Ingl\u00e9s, y luego la clase que Evan menos esperaba: Matem\u00e1ticas Integradas 2, seguida de Historia. La \u00faltima clase sal\u00eda a las 15:30. Pero como no ten\u00eda acceso a Internet en casa, a veces se quedaba aparcado en la colina hasta las 6 o 6:30, haciendo los deberes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En invierno, se sentaba en el cami\u00f3n envuelto en una pesada manta de lana, esperando que el fr\u00edo no provocara un corte de Internet. El Chevy se qued\u00f3 atascado en la nieve y el barro una vez, lo que le llev\u00f3 a buscar un lugar de reserva para el mal tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante la \u00e9poca de los monzones, en julio y agosto, el acceso a Internet era a\u00fan m\u00e1s irregular. Evan a menudo ten\u00eda una conexi\u00f3n tan pobre que no pod\u00eda conectarse. Incluso cuando describi\u00f3 la situaci\u00f3n, algunos profesores insistieron en contarle como ausente, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSe limitan a decir: \u2018S\u00ed, el tiempo es malo, pero es tu responsabilidad estar aqu\u00ed, y eso depende de ti\u2019. Es frustrante porque no entienden que algunos estudiantes realmente quieren estar all\u00ed, pero es lo que tienen lo que no funciona: el hotspot no se conecta, o el internet es lento\u00bb, dijo. \u00abSimplemente te echan la culpa\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al principio, la escuela de Evan le ofreci\u00f3 un hotspot para acceder a Internet. Pero el dispositivo no funcionaba en la casa, as\u00ed que su madre, Letitia Moone, pidi\u00f3 ayuda a la escuela. No recibi\u00f3 ninguna o muy poca.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo dec\u00edan: \u2018Sigue intent\u00e1ndolo, haz lo que est\u00e1s haciendo\u2019. Le dec\u00edan a Evan que estaba haciendo un buen trabajo, y eso era todo\u00bb. La escuela le dio a Evan un punto de acceso diferente, diciendo que el nuevo funcionar\u00eda mejor. \u00abPero no fue as\u00ed\u00bb, dice Moone.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El rendimiento escolar de Evan empez\u00f3 a resentirse. Un profesor envi\u00f3 un correo electr\u00f3nico a Moone diciendo que se conectaba tarde y que le costaba entregar los deberes. Moone, aunque no pod\u00eda permit\u00edrselo, empez\u00f3 a buscar su propio hotspot. Llam\u00f3 a todos los proveedores de Internet de la reserva y de sus alrededores: Todos le dijeron que viv\u00eda en una zona muerta. Al final compr\u00f3 un dispositivo, pero s\u00f3lo funcionaba en la cima de la colina.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los problemas de acceso a Internet en la Naci\u00f3n Navajo no eran nuevos\u2014los organismos gubernamentales los hab\u00edan documentado durante m\u00e1s de 15 a\u00f1os\u2014pero la situaci\u00f3n se agrav\u00f3 enormemente cuando se produjo la pandemia del COVID-19 y todas las escuelas pasaron a la ense\u00f1anza a distancia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La desconexi\u00f3n se multiplica por nueve<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tammie y Clifton Mariano, residentes de Shiprock, tienen 10 hijos en casa, nueve de los cuales asisten a tres escuelas diferentes en la zona de Four Corners de la Naci\u00f3n Navajo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abAl principio, \u00edbamos a McDonald\u2019s y a KFC\u00bb para encontrar una buena conexi\u00f3n, dijo Tammie. Pero la Naci\u00f3n Navajo pronto puso en marcha uno de los cierres m\u00e1s estrictos del pa\u00eds, con toques de queda y r\u00edgidas restricciones de viaje.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Conectarse a Internet se convirti\u00f3 en algo casi imposible. \u00abUsamos nuestro punto de acceso telef\u00f3nico y tratamos de entregar las tareas, pero no las recibimos\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ats\u00e1 Biy\u00e1\u00e1zh ofreci\u00f3 un punto de acceso, pero no funcion\u00f3. Al final, la pareja decidi\u00f3 invertir en la instalaci\u00f3n de Internet, que tard\u00f3 semanas y cost\u00f3 unos 500 d\u00f3lares; incluso entonces, el servicio era deficiente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Paquetes y bolsillos vac\u00edos<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El personal escolar y los profesores, por su parte, describieron entornos de trabajo dif\u00edciles que hac\u00edan imposible ayudar a los alumnos. Algunos tuvieron que hacer sus propios paquetes de tareas y pagar las copias de su propio bolsillo. (<em>Searchlight New Mexico<\/em> se puso en contacto con casi una docena de empleados y profesores, pero ninguno quiso declarar, por miedo a las represalias y a la p\u00e9rdida de empleo).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al igual que los estudiantes, muchos profesores no ten\u00edan banda ancha en casa y ten\u00edan que recorrer kil\u00f3metros para acceder a Internet. Algunos utilizaron ordenadores port\u00e1tiles personales y compraron c\u00e1maras con su propio dinero, s\u00f3lo para poder impartir sus clases desde un aparcamiento en Shiprock.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Gary Montoya, presidente del consejo escolar del Distrito Escolar Consolidado Central, vio a\u00fan otras crisis. Recorri\u00f3 los caminos de tierra y de tabla de lavar de la regi\u00f3n de las Cuatro Esquinas, dentro y fuera de la Naci\u00f3n Navajo, para entregar los paquetes de tareas a los alumnos, acompa\u00f1ado por su esposa, Karla Aspaas-Montoya, profesora del distrito.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abHubo semanas y d\u00edas en los que condujimos 100 kil\u00f3metros de ida y vuelta para entregar a estos ni\u00f1os y comprobar c\u00f3mo estaban\u00bb, dijo Montoya.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El extenso distrito, que abarca casi 5.000 kil\u00f3metros cuadrados, atiende a m\u00e1s de 5.700 alumnos. Al principio de la pandemia, no pod\u00eda proporcionar ordenadores port\u00e1tiles a todos ellos, debido a la escasez nacional y a la falta de fondos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Montoya dijo que en un momento dado se dio cuenta de que lo mejor que pod\u00edan hacer \u00e9l y su mujer para ayudar era entregar paquetes e intentar estar en contacto con las familias que lo necesitaban.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSer\u00eda bonito que en un mundo perfecto todos los ni\u00f1os tuvieran un MacBook, un Chromebook, tuvieran Wi-Fi y agua corriente\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Impulsados por el \u00e9xito<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, en las camionetas de las laderas, los estudiantes tambi\u00e9n han demostrado una enorme capacidad de recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La madre de Evan dijo que lo ve\u00eda en su hijo todos los d\u00edas. \u00c9l y un sinf\u00edn de ni\u00f1os como \u00e9l decidieron seguir intent\u00e1ndolo, seguir conduciendo por la colina, seguir aparcando en los puestos de venta, seguir sentados frente a las casas de la asociaci\u00f3n local, seguir entrando.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLe felicito por ello, porque hay que trabajar duro y \u00e9l est\u00e1 muy comprometido con su educaci\u00f3n\u00bb, dijo Moone recientemente, luchando contra las l\u00e1grimas. Evan hab\u00eda terminado el trimestre de primavera y se hab\u00eda convertido oficialmente en un estudiante de secundaria. Est\u00e1 decidido a forjarse una vida mejor, dijo su madre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El semestre de oto\u00f1o comienza en agosto. Evan a\u00fan no sabe si estar\u00e1 en un aula o en un cami\u00f3n en la colina. Pero estar\u00e1 all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Porque para Evan, el riesgo de abandonar es mucho mayor para un estudiante de la reserva que aprende en el cami\u00f3n de su abuela en medio del desierto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abMi futuro est\u00e1 en juego\u00bb, dijo. \u00abSi no hago esto, entonces no hay nada para m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/searchlightnm.org\/author\/sunnie\/\">Sunnie R. Clahchischiligi<\/a> es escritora colaboradora de Searchlight New Mexico y miembro de la Naci\u00f3n Navajo. Esta historia fue producida con el apoyo de la beca Doris O\u2019Donnell Innovations in Investigative Journalism Fellowship, otorgada por el Center for Media Innovation de la Point Park University en Pittsburgh, Pa. <a href=\"https:\/\/www.searchlightnm.org\/\">Searchlight New Mexico<\/a> es una organizaci\u00f3n de noticias no partidista y sin fines de lucro dedicada al periodismo de investigaci\u00f3n en Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Por Sunnie R. Clahchischiligi<\/strong><\/p>\n<p>Traducido por Juan Carlos Uribe-The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/WWW.ELSEMANARIO.US\"><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acurrucado entre plantas rodadoras y postes, con una vista de la monta\u00f1a Ute a trav\u00e9s del parabrisas, el estudiante de segundo a\u00f1o de secundaria Evan Allen coloc\u00f3 su ordenador port\u00e1til&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":14933,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-14932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cover-S-Students-1pic-by-Curtis-Ray-Benally-Searchlight-New-Mexico-1.jpg?fit=576%2C384&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14932\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}