{"id":14395,"date":"2021-06-18T20:22:21","date_gmt":"2021-06-18T20:22:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/?p=14395"},"modified":"2021-08-06T16:34:51","modified_gmt":"2021-08-06T16:34:51","slug":"buscando-refugio-en-tiempos-de-gran-incertidumbre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/buscando-refugio-en-tiempos-de-gran-incertidumbre\/","title":{"rendered":"Buscando Refugio en Tiempos de Gran Incertidumbre"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n<strong>Por Ed Williams<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Todas las tardes, Audrey, de 23 a\u00f1os, se sienta en el sof\u00e1 del apartamento de una habitaci\u00f3n que comparte con su madre y su hermana, esperando el crujido de los pasos en el pasillo y el sonido de un aviso de desahucio pegado en la puerta. Hace m\u00e1s de dos meses, ella y su familia empaquetaron la mayor\u00eda de sus pertenencias en cajas, que todav\u00eda est\u00e1n apiladas de forma desordenada y a la altura de la barbilla cerca de la entrada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abTenemos que ser capaces de llevar nuestras cosas al almac\u00e9n r\u00e1pidamente, para poder encontrar un motel en el que dormir\u00bb, dijo, hojeando una carpeta de tres anillos llena de avisos de alquiler atrasado, advertencias de desahucio y documentos judiciales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEl propietario s\u00f3lo nos va a dar tres d\u00edas de preaviso para que nos vayamos. Realmente no tenemos un plan para lo que viene despu\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde principios del a\u00f1o pasado, la familia, que pidi\u00f3 ser identificada por sus segundos nombres, ha estado viviendo en esta peque\u00f1a unidad en un complejo de ladrillos cerca de la hist\u00f3rica Ruta 66 de Gallup. El aire g\u00e9lido flota y los insectos se arrastran a trav\u00e9s de las grietas de las paredes, las puertas y los marcos de las ventanas. Un goteo constante y percusivo suena desde una tuber\u00eda de agua que gotea bajo el fregadero. En las noches fr\u00edas, la gente que no est\u00e1 alojada abre a veces las puertas exteriores del edificio y duerme en las escaleras y los pasillos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero a 600 d\u00f3lares al mes, es un hallazgo raro en su rango de precios. Y tambi\u00e9n es un refugio que puede salvar vidas del COVID-19, que arras\u00f3 Gallup y la vecina Naci\u00f3n Navajo con tanta fuerza la pasada primavera que el gobernador llam\u00f3 a la Guardia Nacional para que pusiera barricadas en la carretera de entrada y salida de la ciudad y ayudara con el cierre m\u00e1s estricto del estado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el \u00faltimo a\u00f1o, la elevada tasa de pobreza de Gallup y la escasez cr\u00f3nica de alquileres seguros y asequibles han contribuido a alimentar uno de los peores brotes de COVID-19 del pa\u00eds. Incluso con las protecciones federales y estatales destinadas a aliviar la inestabilidad de la vivienda durante la pandemia, muchos propietarios de la comunidad han seguido desalojando a los inquilinos que no pueden pagar el alquiler. Varios -incluido el de Audrey- incluso han aumentado sus solicitudes de desahucio, a veces de forma dr\u00e1stica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quienes conocen la crisis de la vivienda en Gallup se apresuran a se\u00f1alar que el COVID-19 no es la causa, sino que se trata de gas echado a un fuego ya encendido. Los inquilinos que ten\u00edan dificultades para pagar el alquiler antes de la pandemia se han quedado sin trabajo de forma desproporcionada. El hacinamiento, un problema de larga data en las viviendas de renta baja de Gallup, no ha hecho m\u00e1s que agravarse a medida que las familias extensas acogen a parientes que han sido desalojados, acelerando la propagaci\u00f3n del coronavirus entre los m\u00e1s vulnerables de la zona.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abYa exist\u00eda una pandemia de desahucios antes de que empezara la pandemia del COVID\u00bb, afirma Jean Philips, abogada de New Mexico Legal Aid que representa a inquilinos con bajos ingresos como Audrey.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los desalojos han sido habituales en todo Nuevo M\u00e9xico. Un an\u00e1lisis de datos realizado por el Centro de Derecho y Pobreza de Nuevo M\u00e9xico estima que para cuando se levante la moratoria federal sobre los desalojos el 30 de junio, hasta 105.000 inquilinos podr\u00edan enfrentarse al desalojo en todo el estado. Pero esto tiene un contexto particularmente doloroso en Gallup y el condado de McKinley, donde el 80 por ciento de la poblaci\u00f3n es nativa y, sin embargo, una parte desproporcionada de los bienes inmuebles, incluidas las unidades de alquiler, es propiedad de residentes blancos e hispanos. \u00abLa llaman la capital india del mundo, pero la mayor\u00eda de nosotros no podemos vivir aqu\u00ed\u00bb, dijo Christopher Hudson, coordinador de la Alianza de Salud Comunitaria de McKinley.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando los primeros casos de COVID-19 llegaron a Estados Unidos a principios de 2020, Audrey y su familia vieron los titulares desde su casa temporal en El Capit\u00e1n, uno de los moteles de la Ruta 66 adornados con luces de ne\u00f3n y marquesinas que anunciaban tarifas semanales baratas dirigidas a los lugare\u00f1os que no ten\u00edan otro lugar donde alojarse. Acababan de regresar a Gallup despu\u00e9s de buscar durante a\u00f1os a la hermana de Audrey, una de las miles de mujeres y ni\u00f1as ind\u00edgenas desaparecidas cada a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abSab\u00eda c\u00f3mo se iba a desarrollar todo esto\u00bb, recuerda la madre de Audrey. \u00abSab\u00eda que iba a ser malo. Ten\u00edamos que encontrar un lugar donde aguantar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con la pandemia cerr\u00e1ndose a su alrededor, buscaron en los anuncios clasificados y en Craigslist listados de apartamentos. La familia ten\u00eda un presupuesto ajustado, y en Gallup faltan m\u00e1s de 2.000 alquileres asequibles, en comparaci\u00f3n con la demanda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para empeorar las cosas, las viviendas subvencionadas por el gobierno federal, que deben cumplir estrictos requisitos de habitabilidad, constituyen una peque\u00f1a fracci\u00f3n de los alquileres asequibles en Gallup. Aproximadamente un tercio de los inquilinos de la ciudad sobreviven con unos ingresos inferiores a 15.000 d\u00f3lares al a\u00f1o, y las listas de espera para los alquileres subvencionados pueden durar hasta 18 meses. Los abogados y los defensores de la vivienda dicen que esta falta de alquileres seguros y asequibles ha empujado a la gente a \u00abviviendas asequibles sin protecci\u00f3n\u00bb, unidades de bajo coste en las que los inquilinos est\u00e1n sujetos a los caprichos de los propietarios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En febrero, Audrey se enter\u00f3 de la apertura de un peque\u00f1o complejo a un tiro de piedra del distrito hist\u00f3rico, una cadena de hoteles con tem\u00e1tica del oeste, restaurantes y tiendas para turistas que venden productos navajos. Conoc\u00eda bien el lugar. La familia hab\u00eda alquilado a la misma empresa de gesti\u00f3n inmobiliaria hace a\u00f1os, en otro complejo al otro lado de la calle.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abAntes las cosas estaban bastante mal con las bandas y las drogas\u00bb, dijo Audrey.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero el lugar era bastante decente ahora: los grafitis se hab\u00edan borrado de las paredes y los servicios estaban incluidos. Y lo que es m\u00e1s importante, era asequible. Firmaron un contrato de alquiler tan pronto como pudieron.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, las tasas de infecci\u00f3n en Gallup y la Naci\u00f3n Navajo circundante se dispararon, desbordando los hospitales y poniendo en peligro la econom\u00eda local.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el coronavirus se extendi\u00f3 por el complejo de Audrey, su familia se dispuso a sellar su apartamento. Con el sonido de la tos a trav\u00e9s de las paredes, cubrieron todas las grietas con cinta adhesiva y l\u00e1minas de pl\u00e1stico, e incluso construyeron un portal con caja de pl\u00e1stico en la entrada para bloquear el aire del pasillo cuando la puerta estaba abierta. Su madre, de unos cincuenta a\u00f1os y defensora de las mujeres ind\u00edgenas desaparecidas y asesinadas, permaneci\u00f3 encerrada durante seis semanas. Cuando Audrey y su hermana ten\u00edan que aventurarse a salir, se pon\u00edan m\u00e1scaras de pl\u00e1stico improvisadas hechas con botellas de agua transparentes de un gal\u00f3n, se arrastraban r\u00e1pidamente por el pasillo y sal\u00edan corriendo por la puerta lateral.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el transcurso del brote, vieron c\u00f3mo un inquilino tras otro se instalaba en el edificio para abandonarlo poco despu\u00e9s. Desde que se mudaron el pasado mes de febrero, \u00abpr\u00e1cticamente todo el edificio se ha dado la vuelta\u00bb, dijo Stephanie, la hermana de Audrey, contando con los dedos las familias que ya no est\u00e1n all\u00ed. \u00abCuatro en los \u00faltimos tres meses\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Consiguieron evitar contagiarse del virus, pero no los da\u00f1os colaterales que la pandemia provoc\u00f3. En marzo de 2020, Audrey fue despedida de su trabajo como defensora de las v\u00edctimas en el refugio local contra la violencia dom\u00e9stica, un trabajo del que depend\u00eda para mantener a su familia. Al llegar el alquiler del mes siguiente, le faltaban 200 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, se despert\u00f3 y encontr\u00f3 un aviso de desahucio pegado en la puerta. Ese mismo d\u00eda, su casero, un abogado local llamado David Jordan, present\u00f3 demandas de desahucio contra dos vecinos de Audrey.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jordan no respondi\u00f3 a las m\u00faltiples solicitudes de comentarios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los registros judiciales muestran que desde enero de 2020, la empresa de gesti\u00f3n de propiedades de Jordan ha sido una de las que m\u00e1s ha presentado casos de desahucio en Gallup, presentando 13 demandas contra sus inquilinos, casi todas ellas por impago del alquiler. Otra empresa de administraci\u00f3n de propiedades, Century 21 Action Realty de Gallup, present\u00f3 17 casos desde 2020, la mayor\u00eda de ellos a principios de 2021, en medio de la devastadora segunda ola de COVID-19 de la ciudad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Audrey y su familia describen un patr\u00f3n de negligencia peligrosa en el edificio de Jordan.\u00a0 En noviembre de 2020, mientras los casos de COVID-19 aumentaban en Gallup, un quemador defectuoso en su estufa estall\u00f3 en llamas, casi incendiando su apartamento, al que le faltaban las alarmas de humo legalmente requeridas. Jordan no sustituy\u00f3 el aparato durante m\u00e1s de dos meses, seg\u00fan los expedientes judiciales. Varios meses despu\u00e9s, cort\u00f3 la electricidad del apartamento durante dos d\u00edas, dej\u00e1ndolos sin calefacci\u00f3n a temperaturas bajo cero.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que se defendieran, present\u00f3 una segunda notificaci\u00f3n de desahucio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_14393\" aria-describedby=\"caption-attachment-14393\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14393 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cover-S-Shelter-2pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico-e1624046594448.jpg?resize=600%2C400&ssl=1\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14393\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Don J. Usner\/Searchlight New Mexico Audrey camina por el callej\u00f3n detr\u00e1s del edificio de apartamentos, perteneciente a Jordan, donde viven ella, su hermana y su madre.<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00abPor eso necesitamos un conjunto de pol\u00edticas s\u00f3lidas para proteger a los inquilinos, y tambi\u00e9n para educar a la gente sobre sus derechos en materia de vivienda\u00bb, dijo Christopher Hudson, de la McKinley Community Health Alliance. Su organizaci\u00f3n se ha pasado la pandemia tratando de hacer llegar los recursos a las personas con mayor riesgo de desahucio. Pero, dijo, \u00abcuando nos enteramos, por lo general ya se han ido\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante la sesi\u00f3n legislativa de 2020, los dem\u00f3cratas de la C\u00e1mara de Representantes presentaron un proyecto de ley para reforzar dr\u00e1sticamente los derechos de los inquilinos. El proyecto de ley inclu\u00eda disposiciones para proteger a los inquilinos de las represalias de los propietarios y obligar a los propietarios a renovar los contratos de arrendamiento durante las emergencias de salud p\u00fablica, una importante laguna en la moratoria que, seg\u00fan los defensores de la vivienda, ha dado lugar a miles de desalojos de facto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El proyecto de ley contaba con la oposici\u00f3n de la mayor\u00eda de los republicanos, as\u00ed como de los grupos del sector inmobiliario. Nunca lleg\u00f3 a aprobarse.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>\u00abCasi todos los que reciben una notificaci\u00f3n de desahucio se van por su cuenta, porque saben que si se presentan en el tribunal sin un abogado probablemente perder\u00e1n\u00bb.<br \/>\nJean Philips, New M\u00e9xico Legal Aid.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p><\/blockquote>\n<p>En ausencia de legislaci\u00f3n, la Corte Suprema de Nuevo M\u00e9xico en marzo de 2020 proporcion\u00f3 un alivio temporal para los inquilinos que se enfrentaron al desalojo debido a la p\u00e9rdida de ingresos de COVID-19. Si bien esa orden ha salvado a muchos residentes del desalojo, requiere que los inquilinos demuestren sus dificultades en audiencias judiciales virtuales. Eso ha sido especialmente dif\u00edcil para los residentes de Gallup, donde muchos carecen de acceso a Internet.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La autoridad local de la vivienda se ha opuesto a la ampliaci\u00f3n de las viviendas subvencionadas como soluci\u00f3n a largo plazo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El presidente de la Autoridad de la Vivienda de Gallup, Richard Kontz, publica con frecuencia anuncios y columnas en el peri\u00f3dico local en los que implora a los inquilinos de bajos ingresos que tomen mejores decisiones. Dijo a los investigadores de salud p\u00fablica que a\u00f1adir m\u00e1s viviendas asequibles podr\u00eda da\u00f1ar la imagen de la ciudad al convertirla en un centro de \u00abgente pobre\u00bb que busca alquileres de bajo coste.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abDesgraciadamente, muchos residentes de las viviendas p\u00fablicas no tienen ning\u00fan deseo real de \u2018subir de categor\u00eda\u2019. De hecho, muchos quieren seguir siendo pobres para poder obtener un alquiler m\u00ednimo de 50 d\u00f3lares al mes\u00bb, escribi\u00f3 Kontz en uno de los muchos anuncios publicados. \u00abQue hayas nacido en la pobreza no significa que tengas que vivir all\u00ed el resto de tu vida. \u2026 La elecci\u00f3n es tuya\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Kontz no respondi\u00f3 a las peticiones de ser entrevistado para este reportaje.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy, Audrey y su familia permanecen en su apartamento de una habitaci\u00f3n en Gallup, con las cajas a\u00fan empaquetadas y esperando, a pesar de los dos casos de desahucio presentados contra ellos. Se quedan s\u00f3lo porque pudieron presentar una contrademanda haciendo valer sus derechos en virtud de la moratoria. Desde entonces, han podido pagar el alquiler gracias en parte a sus cheques de est\u00edmulo federal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El mes pasado, Audrey llev\u00f3 a casa al beb\u00e9 reci\u00e9n nacido de su hermana, que hab\u00eda pasado semanas en la UCIN tras un parto complicado. D\u00edas despu\u00e9s, un trabajador de mantenimiento les quit\u00f3 la estufa, dejando a la familia sin poder hervir agua para la leche de f\u00f3rmula del beb\u00e9 ni cocinar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNo tenemos absolutamente nada\u00bb, dijo tras perder la cocina por segunda vez. \u00abEstoy un poco en shock porque las cosas siguen empeorando\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNo vamos a ir a ninguna parte\u00bb, dijo su madre. \u00abConocemos nuestros derechos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Su situaci\u00f3n es inusual. La mayor\u00eda de las personas que se enfrentan a un desahucio no luchan con tanta tenacidad para mantener su vivienda, un proceso judicial desalentador y a menudo prolongado, sin garant\u00edas de \u00e9xito.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abCasi todos los que reciben una notificaci\u00f3n de desahucio se van por su cuenta, porque saben que si se presentan en el tribunal sin un abogado probablemente perder\u00e1n\u00bb, dice Jean Philips, la abogada de New M\u00e9xico Legal Aid.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Philips dice que a menudo ve a inquilinos \u00abautodesahuciarse\u00bb s\u00f3lo para mudarse a cobertizos Tuff sin aislamiento, un tipo de cobertizo de almacenamiento que se vende por menos de 3.000 d\u00f3lares en el Home Depot local. Los cobertizos, que est\u00e1n repartidos por terrenos tribales y privados en las afueras de Gallup, no tienen tuber\u00edas ni electricidad. Aun as\u00ed, los que viven en ellos no tienen que pagar alquiler ni preocuparse por ser desalojados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero la pr\u00f3xima vez que Audrey y su familia se queden sin dinero para el alquiler, puede que no tengan la misma suerte. La moratoria federal que les mantuvo un techo durante la pandemia expira el 30 de junio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ed Williams es redactor de <a href=\"https:\/\/www.searchlightnm.org\/\">Searchlight New Mexico<\/a>, una organizaci\u00f3n de noticias no partidista y sin fines de lucro dedicada al reportaje de investigaci\u00f3n en Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Traducido por por Juan Carlos Uribe-The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/WWW.ELSEMANARIO.US\"><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ed Williams \u00a0 Todas las tardes, Audrey, de 23 a\u00f1os, se sienta en el sof\u00e1 del apartamento de una habitaci\u00f3n que comparte con su madre y su hermana, esperando&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":14400,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-14395","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cover-S-Housing-1pic-by-Don-J-Usner-Searchlight-New-Mexico-1.jpg?fit=800%2C533&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14395"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14395\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}