{"id":10491,"date":"2020-04-16T18:45:36","date_gmt":"2020-04-16T18:45:36","guid":{"rendered":"http:\/\/elsemanarioonl.wpengine.com\/?p=10491"},"modified":"2020-04-16T18:45:36","modified_gmt":"2020-04-16T18:45:36","slug":"postal-de-la-crisis-vendedores-ambulantes-no-pueden-dejar-de-trabajar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/postal-de-la-crisis-vendedores-ambulantes-no-pueden-dejar-de-trabajar\/","title":{"rendered":"Postal de la Crisis: Vendedores Ambulantes No Pueden Dejar de Trabajar"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\nPor <strong>Anna Almendrala<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La primera semana de abril, en una soleada y hermosa tarde de Los Angeles, Alex Salvador Morales, de 23 a\u00f1os, se instal\u00f3 en una acera cerca del centro de la ciudad, para vender, por $5, pi\u00f1a, mango y sand\u00eda reci\u00e9n cortados en recipientes de pl\u00e1stico de un cuarto de gal\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de la pandemia, puestos de fruta como el suyo proliferaban por las calles, en los tramos m\u00e1s transitados. Sin embargo, con millones de personas recluidas en casa por la pandemia de COVID-19, el negocio cay\u00f3 en picada y muchos vendedores de fruta como Morales dejaron de vender.<\/p>\n<p>Pero Morales dijo que \u00e9l no pod\u00eda permitirse el lujo de dejar de trabajar porque su familia en Guatemala cuenta con el dinero que \u00e9l les env\u00eda. Tambi\u00e9n tiene que pagar el alquiler. Deb\u00eda pagarlo el 1 de abril, y no ten\u00eda suficiente para cubrir los $500 del apartamento que comparte con un compa\u00f1ero.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10489\" aria-describedby=\"caption-attachment-10489\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-10489 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=576%2C384\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?w=576&ssl=1 576w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=300%2C200&ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=150%2C100&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=391%2C260&ssl=1 391w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=90%2C60&ssl=1 90w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=180%2C120&ssl=1 180w, https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-2pic-Alex-Salvador-Morales-by-Anna-Amendrala-Kaiser-Health-news-permission.jpg?resize=95%2C64&ssl=1 95w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10489\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Anna Almendrala\/California Healthline Alex Salvador Morales, de 23 a\u00f1os, se instal\u00f3 en una acera cerca del centro de la ciudad, para vender, por $5, pi\u00f1a, mango y sand\u00eda reci\u00e9n cortados en recipientes de pl\u00e1stico de un cuarto de gal\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Con las calles casi vac\u00edas, Salvador Morales se instal\u00f3 frente a una sucursal del Bank of America, un negocio \u201cesencial\u201d que ten\u00eda un tr\u00e1fico peatonal relativamente constante debido al cajero autom\u00e1tico.<\/p>\n<p>Dijo que, antes de la crisis del coronavirus, ganaba $700 a la semana trabajando todos los d\u00edas excepto el martes. Pero desde que los clientes disminuyeron, a mediados de marzo, trabaja solo tres d\u00edas, y gana entre $200 y $300 a la semana.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cHe estado aqu\u00ed durante 18 a\u00f1os y nunca antes hab\u00eda pasado nada como esto. Pero no vamos a perder la esperanza\u201d.<br \/>\nMarlon Castro\n<\/p><\/blockquote>\n<p>A diferencia de la mayor\u00eda de los estadounidenses, que pronto recibir\u00e1n cheques de est\u00edmulo, y de los aproximadamente 10 millones de trabajadores que han solicitado beneficios de desempleo en las \u00faltimas semanas, Morales no espera ning\u00fan tipo de asistencia.<\/p>\n<p>Entiende que estos beneficios son para personas que est\u00e1n en el pa\u00eds legalmente, pero sus circunstancias s\u00f3lo intensifican su determinaci\u00f3n de seguir vendiendo en la calle, a pesar de que teme por su salud y no tiene seguro m\u00e9dico.<\/p>\n<p>\u201cSeguir\u00e9 trabajando hasta que la polic\u00eda diga que no puedo\u201d, dijo Morales. \u201cEn este momento, no dicen nada, y tal vez es porque entienden que la gente necesita trabajar\u201d.<\/p>\n<p>Se estima que en 2019, Los \u00c1ngeles ten\u00eda entre 15,000 y 20,000 vendedores ambulantes, seg\u00fan Paul G\u00f3mez, un vocero del Departamento de Obras P\u00fablicas de la ciudad.<\/p>\n<p>El cierre de la econom\u00eda debido al coronavirus ha hecho que la vida de esos vendedores sea a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil, explic\u00f3 Rudy Espinoza, director ejecutivo de Inclusive Action for the City, una organizaci\u00f3n sin fines de lucro para el desarrollo comunitario, con sede en Los Angeles.<\/p>\n<p>\u201cLes estamos quitando su trabajo, y no les estamos ofreciendo otra v\u00eda\u201d, dijo.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n de Espinoza ayud\u00f3 a lanzar un fondo de emergencia para que trabajadores como Salvador Morales recibieran $400 en una tarjeta de efectivo. Hasta el 7 de abril, el fondo <a href=\"https:\/\/www.inclusiveaction.org\/covid19response\">ten\u00eda m\u00e1s de $130,000<\/a> apoyado por grandes donaciones de fundaciones y una <a href=\"https:\/\/www.gofundme.com\/f\/street-vendor-emergency-fund\">campa\u00f1a de GoFundMe<\/a>. Pero no es suficiente para atender al enorme n\u00famero de personas que han solicitado ayuda.<\/p>\n<p>Otras organizaciones de California y el resto del pa\u00eds tambi\u00e9n recaudan dinero para los inmigrantes que no califican para recibir beneficios p\u00fablicos, incluyendo el <a href=\"https:\/\/missionassetfund.org\/coronavirus-rapid-response\/\">Mission Asset Fund<\/a> con sede en San Francisco y la <a href=\"https:\/\/ndlon.org\/\">National Day Laborer Organizing Network<\/a> con sede en Pasadena, California.<\/p>\n<p>El martes 7 de abril, el gobernador de California, Gavin Newsom, declar\u00f3 que se est\u00e1 \u201cconsiderando\u201d ayuda estatal para los inmigrantes indocumentados, pero tambi\u00e9n ha puesto en duda, en los \u00faltimos d\u00edas, que se pueda pagar algo m\u00e1s all\u00e1 de las funciones b\u00e1sicas del gobierno en medio de una creciente crisis financiera.<\/p>\n<p>Para los vendedores inmigrantes que son ciudadanos estadounidenses, la situaci\u00f3n es dif\u00edcil pero no tan grave.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Rivera, de 70 a\u00f1os, quien ha operado una florer\u00eda cerca del centro de Los \u00c1ngeles durante 37 a\u00f1os, estaba vendiendo, con la ayuda de su sobrina, sus \u00faltimos ramos en una acera pr\u00e1cticamente vac\u00eda, a fin de marzo. Dado que el mercado mayorista donde compra sus flores ya hab\u00eda cerrado, planeaba dejar de trabajar e irse a casa una vez que hubiera vendido lo que ya ten\u00eda en el negocio.<\/p>\n<p>Rivera no puede pagar los $2,000 por el alquiler de su tienda porque sus ingresos se han evaporado en las \u00faltimas semanas. Pero tiene la esperanza de recibir un cheque de est\u00edmulo y uno de los pr\u00e9stamos para peque\u00f1as empresas que el gobierno federal ha autorizado.<\/p>\n<p>\u201cTengo esperanzas\u201d, dijo. \u201cPago impuestos\u201d.<\/p>\n<p>Al cerrar los negocios, algunos trabajadores despedidos se dedican a la venta ambulante por primera vez.<\/p>\n<p>Marlon Castro, de 35 a\u00f1os, ganaba $550 a la semana en una barber\u00eda de Huntington Park hasta que perdi\u00f3 su trabajo en marzo. Dijo que pagar\u00e1 su alquiler de abril pero no est\u00e1 seguro de que pueda hacer lo mismo en mayo.<\/p>\n<p>Intent\u00f3 quedarse en casa despu\u00e9s que la barber\u00eda lo despidiera, para ayudar a frenar la propagaci\u00f3n del virus. Pero Castro, que es indocumentado, se dio cuenta r\u00e1pidamente de que no pod\u00eda hacerlo porque mantiene a su hijo de 10 a\u00f1os y a su familia en Guatemala. As\u00ed que empez\u00f3 a vender m\u00e1scaras de tela en una acera del barrio coreano por $3 cada una, mientras \u00e9l mismo usaba una.<\/p>\n<p>Parado cerca de una parada de autob\u00fas el pasado 1 de abril, a Castro le iban bien las ventas, s\u00f3lo unas horas antes que el alcalde de Los \u00c1ngeles, Eric Garcetti, recomendara a <a href=\"https:\/\/twitter.com\/MayorOfLA\/status\/1245516106824945664\">todos los angelinos usar m\u00e1scaras de tela<\/a> al aire libre para evitar la propagaci\u00f3n del virus por personas que pueden no saber que lo tienen.<\/p>\n<p>\u201cLas vendo a buen precio, para ayudar a mi comunidad tambi\u00e9n\u201d, coment\u00f3 Castro. \u201cS\u00e9 que estoy arriesgando mi vida, pero no tengo miedo porque el Dios est\u00e1 conmigo\u201d.<\/p>\n<p>Pero dijo que su familia se puso triste cuando supo que ten\u00eda que seguir en la calle, y le dicen constantemente que se cuide. Al preguntarle c\u00f3mo ve\u00eda su futuro, Castro se puso a llorar.<\/p>\n<p>\u201cHe estado aqu\u00ed durante 18 a\u00f1os y nunca antes hab\u00eda pasado nada como esto\u201d, explic\u00f3. \u201cPero no vamos a perder la esperanza\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/khn.org\/news\/author\/anna-almendrala\/\"><strong>Anna Almendrala<\/strong><\/a> es corresponsal de California Healthline\/Kaiser Health News. <em>Esta historia fue producida por<\/em> <a href=\"http:\/\/khn.org\/\"><em>Kaiser Health News<\/em><\/a><em>, un programa editorialmente independiente de la Kaiser Family Foundation que no est\u00e1 relacionado con Kaiser Permanente.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/www.elsemanario.us\/\"><strong>WWW.ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Anna Almendrala \u00a0 La primera semana de abril, en una soleada y hermosa tarde de Los Angeles, Alex Salvador Morales, de 23 a\u00f1os, se instal\u00f3 en una acera cerca&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":10492,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-10491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia-de-portada"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.elsemanarioonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/CO-Cover-S-Street-Vendors-1pic-by-Anna-Almendala-California-Healthline-Kasier-Health-News-permission-Jose-Rivera-1-1.jpg?fit=576%2C384&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10491\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}