{"id":10356,"date":"2020-03-26T03:49:10","date_gmt":"2020-03-26T03:49:10","guid":{"rendered":"http:\/\/elsemanarioonl.wpengine.com\/?p=10356"},"modified":"2020-03-26T17:01:09","modified_gmt":"2020-03-26T17:01:09","slug":"como-empezar-un-sindicato-cuando-no-tienes-el-derecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsemanarioonline.com\/es\/como-empezar-un-sindicato-cuando-no-tienes-el-derecho\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo Empezar un Sindicato, Cuando No Tienes el Derecho"},"content":{"rendered":"<p><!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. --><br \/>\n<strong>Por LeRoy Chatfield<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLos cultivadores tienen el dinero pero\u2026 los trabajadores del campo tienen el tiempo\u00bb, dijo C\u00e9sar Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>De 1962 a 1993, m\u00e1s de 2.200 personas de todas las edades y condiciones sociales, de todas partes de Am\u00e9rica del Norte, se inscribieron como voluntarios a tiempo completo para ayudar a C\u00e9sar Ch\u00e1vez y su movimiento de trabajadores agr\u00edcolas. Decenas de miles de voluntarios a tiempo parcial en ciudades de los Estados Unidos y el Canad\u00e1 participaron en el boicot de las uvas de Ch\u00e1vez haciendo piquetes en los supermercados que vend\u00edan uvas de California, asistiendo a marchas y manifestaciones para dar publicidad al boicot, recaudando fondos para apoyar su movimiento y, lo que es m\u00e1s importante, no comprando uvas de mesa de California.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de persona, qu\u00e9 tipo de causa, podr\u00eda ser tan convincente como para atraer a miles de voluntarios y partidarios del boicot?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de conocer a C\u00e9sar Ch\u00e1vez en 1963, me convert\u00ed en uno de esos voluntarios a tiempo completo, que se alej\u00f3 de una vocaci\u00f3n religiosa y de una carrera docente de ocho a\u00f1os en la escuela secundaria, dej\u00f3 mi lugar de residencia y se traslad\u00f3 a Delano, California, para unirse a Ch\u00e1vez y a su movimiento de trabajadores agr\u00edcolas.<\/p>\n<p><strong>La Causa<\/strong><\/p>\n<blockquote><p>C\u00e9sar Ch\u00e1vez no cre\u00eda que los trabajadores agr\u00edcolas fueran impotentes, s\u00f3lo que ten\u00edan un tipo de poder diferente al de sus empleadores.<\/p><\/blockquote>\n<p>En la d\u00e9cada de 1960, la situaci\u00f3n de los trabajadores agr\u00edcolas de California estaba bien documentada: estaba el libro de Carey McWilliams \u00abFactories in the Fields\u00bb (1939), el trabajo de Dorothea Lange como fotoperiodista durante la Gran Depresi\u00f3n para la Administraci\u00f3n de Seguridad Agr\u00edcola (1935-1940), y la novela de John Steinbeck \u00abThe Grapes of Wrath\u00bb (1939), seguida por la pel\u00edcula ganadora del premio de la Academia del director John Ford basada en la novela de Steinbeck protagonizada por Henry Fonda (1940). Adem\u00e1s, el documental para la televisi\u00f3n nacional \u201cHarvest of Shame\u201d (1960) de Edward R. Murrow, ganador del Premio Peabody, sobre la dif\u00edcil situaci\u00f3n de los trabajadores agr\u00edcolas de EE.UU., fue visto por millones de estadounidenses, y el Dr. Ernesto Galarza public\u00f3 su exhaustivo estudio \u201cMerchants of Labor: The Mexican Bracero Story\u201d (1964) sobre el uso de emergencia en tiempos de guerra de 4,6 millones de ciudadanos mexicanos para proporcionar mano de obra barata a la agroindustria de EE.UU. de 1942 a 1964.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10355\" aria-describedby=\"caption-attachment-10355\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-10355\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elsemanarioonl.wpengine.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/CO-Cover-E-Cesar-Chavez-1pic-book-cover-university-new-mexico-press-200x300.jpg?resize=200%2C300\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10355\" class=\"wp-caption-text\">Photo: University of New M\u00e9xico Press<br \/>\u201cTo Serve the People: My Life Organizing with C\u00e9sar Ch\u00e1vez and the Poor\u201d chronicles the pilgrimage of activist and author, LeRoy Chatfield.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Se sab\u00eda mucho sobre la dif\u00edcil situaci\u00f3n y el sufrimiento de los trabajadores del campo: los salarios, que eran muy bajos, un cruel sistema de salarios a destajo dise\u00f1ado para impulsar y maximizar la producci\u00f3n de los trabajadores, las horas de trabajo sin parar en las laderas, la falta de acceso al agua potable o a los ba\u00f1os, la falta de descansos para trabajar, la necesidad financiera de tener que llevar a los ni\u00f1os a trabajar en los campos para ganar dinero adicional para la familia, y vivir seis meses al a\u00f1o como trabajadores migrantes mientras trabajaban hacia el norte siguiendo las temporadas de cosecha de los cultivos. Viv\u00edan en campos de trabajo agr\u00edcola en chozas de una habitaci\u00f3n sin agua corriente, una toma de corriente en el techo para una bombilla, una conexi\u00f3n de l\u00ednea de gas para una estufa de dos quemadores, unas cuantas llaves de agua ubicadas en el campo para el agua potable, y una docena de duchas y retretes para atender las necesidades de aseo de varios cientos de personas.<\/p>\n<p>Con unas condiciones de trabajo tan terribles y unos salarios tan lamentables para tantos millones de trabajadores agr\u00edcolas durante m\u00e1s de medio siglo, \u00bfpor qu\u00e9 no se pudo hacer algo m\u00e1s humano para \u00abmejorar\u00bb sus salarios y condiciones de trabajo? Lo que la mayor\u00eda de los estadounidenses, como yo, no sab\u00eda en los a\u00f1os 60 era que, de hecho, \u00abse hab\u00eda hecho algo\u00bb para asegurar que los trabajadores agr\u00edcolas no pudieran \u00abmejorarse\u00bb a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>En 1935, el Congreso aprob\u00f3 la Ley Nacional de Relaciones Laborales, una legislaci\u00f3n federal que garantizaba el derecho de los trabajadores estadounidenses a organizarse en sindicatos y a negociar colectivamente con sus empleadores sobre los salarios y las condiciones de trabajo. Despu\u00e9s de firmar la Ley Nacional de Relaciones Laborales, se cita al presidente Franklin Roosevelt diciendo: \u00abSi fuera a trabajar a una f\u00e1brica, lo primero que har\u00eda ser\u00eda unirme a un sindicato\u00bb.<\/p>\n<p>La escandalosa iron\u00eda de la declaraci\u00f3n pro-sindical del Presidente Roosevelt fue que esta nueva ley federal que acababa de firmar exclu\u00eda espec\u00edficamente a millones de trabajadores agr\u00edcolas (l\u00e9ase: filipinos, m\u00e9xico-americanos y afroamericanos) y trabajadores dom\u00e9sticos (l\u00e9ase: filipinos, m\u00e9xico-americanos y afroamericanos). De un plumazo a la pluma de Roosevelt, los trabajadores agr\u00edcolas de la naci\u00f3n fueron relegados a una ciudadan\u00eda de segunda clase y se convirtieron para siempre en una subclase de mano de obra inmigrante barata y explotada. Los trabajadores agr\u00edcolas no pudieron negociar con sus empleadores de la agroindustria y su situaci\u00f3n laboral se redujo a poco m\u00e1s que una herramienta para que la industria agr\u00edcola la utilizara o se deshiciera de ella como considerara oportuno. Los trabajadores agr\u00edcolas en los Estados Unidos eran apenas un corte por encima de los esclavos o los trabajadores contratados. Eran impotentes.<\/p>\n<p>Impotentes, es decir, hasta que C\u00e9sar Ch\u00e1vez lleg\u00f3 a la escena en 1962 y comenz\u00f3 su Asociaci\u00f3n Nacional de Trabajadores Agr\u00edcolas en Delano, California, en el 102 de la calle Albany, que se encontraba en la \u00faltima esquina suroeste de Delano en un peque\u00f1o edificio de iglesia convertido.<\/p>\n<p><strong>Intentos fallidos de la Uni\u00f3n de organizar<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de estar excluidos de la legislaci\u00f3n federal que proteg\u00eda los derechos de los trabajadores estadounidenses a organizarse en sindicatos, hubo muchos intentos en los a\u00f1os 50 y principios de los 60 por parte de los trabajadores organizados de sindicalizar a los trabajadores agr\u00edcolas de California. El principal catalizador de esos esfuerzos de organizaci\u00f3n fue el uso de huelgas durante la cosecha para aumentar los salarios y establecer un sindicato, pero todos y cada uno de los esfuerzos de organizaci\u00f3n fueron sistem\u00e1ticamente aplastados por la agroindustria que utiliz\u00f3 su poderosa influencia en las comunidades rurales donde se encontraban sus granjas.<\/p>\n<p>La polic\u00eda y los departamentos de sheriff se apresuraron a detener a los huelguistas y organizadores de sindicatos por cualquier presunta violaci\u00f3n de la ley, los abogados de las empresas solicitaron a los tribunales locales que dictaran mandamientos judiciales contra los piquetes y otras actividades de huelga, los fiscales de distrito se apresuraron a presentar cargos ante el tribunal por presuntas violaciones de esos mandamientos sumamente restrictivos y probablemente inconstitucionales, y los jueces no perdieron mucho tiempo en dictar sus fallos -culpables de los cargos- y en condenar a los infractores a la c\u00e1rcel. Asimismo, el peri\u00f3dico de la comunidad local aviv\u00f3 los temores de violencia y desorden civil al plantear el espectro de la presencia de \u00abagitadores externos\u00bb y \u00abcomunistas\u00bb como causa de los disturbios laborales en la comunidad. Si la polic\u00eda y los tribunales no eran suficientes para romper la huelga de los trabajadores agr\u00edcolas, los cultivadores de la empresa se dedicaban a traer rompehuelgas desde lugares tan lejanos como la frontera mexicana para trabajar en la cosecha. Este fue el golpe final. Se escribi\u00f3 otro cap\u00edtulo en la agonizante historia de los intentos fallidos de organizar a los trabajadores agr\u00edcolas en un sindicato.<\/p>\n<p><strong>El organizador comunitario<\/strong><\/p>\n<p>En 1962, cuando C\u00e9sar Ch\u00e1vez lleg\u00f3 a Delano, California, para comenzar su cruzada para organizar a los trabajadores agr\u00edcolas, lleg\u00f3 con un plan. En primer lugar, no cre\u00eda que los trabajadores agr\u00edcolas fueran impotentes, s\u00f3lo que ten\u00edan un tipo de poder diferente al de sus empleadores. A menudo dec\u00eda: \u00abHay dos tipos de moneda: tiempo y dinero. Los agricultores tienen el dinero, pero no tienen el tiempo. Los trabajadores agr\u00edcolas tienen el tiempo, pero no tienen el dinero. Cada lado usa su propia moneda\u00bb.<\/p>\n<p>Una vez, durante mis primeros a\u00f1os de trabajo con Ch\u00e1vez, pregunt\u00e9: \u00abC\u00e9sar, \u00bfcu\u00e1nto tiempo crees que pasar\u00e1 antes de que ganemos un contrato en las uvas de mesa?\u00bb Se qued\u00f3 en silencio por un minuto, y luego dijo: \u00abHab\u00eda planeado que fueran unos veinte a\u00f1os\u00bb. Nunca m\u00e1s le hice esa pregunta. No ten\u00edamos el dinero, pero ten\u00edamos el tiempo.<\/p>\n<p>Ch\u00e1vez lleg\u00f3 a Delano no para organizar a los trabajadores a fin de convocar una huelga en la \u00e9poca de la cosecha con la esperanza de conseguir un contrato sindical, sino para organizar a los trabajadores agr\u00edcolas y a sus familias en una organizaci\u00f3n comunitaria, a la que llam\u00f3 Asociaci\u00f3n Nacional de Trabajadores Agr\u00edcolas. \u00abLeRoy\u00bb, dec\u00eda, \u00absi llamara a la NFWA un sindicato, los agricultores me echar\u00edan de la ciudad\u00bb. Somos una agencia de servicios para ayudar a los trabajadores agr\u00edcolas con sus problemas cotidianos: obtener una licencia de conducir, una reuni\u00f3n con el trabajador social del departamento de bienestar, rellenar y presentar sus formularios de impuestos anuales, traducir y explicar las cartas recibidas de una agencia gubernamental y escribir una respuesta para ellos, ayudarles a mediar en un problema de los estudiantes con un administrador escolar o cualquier otro problema con el que necesiten ayuda\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del Centro de Servicios de la NFWA, su esposa, Helen Ch\u00e1vez, administraba la cooperativa de cr\u00e9dito para trabajadores agr\u00edcolas aprobada por el estado que ella y C\u00e9sar hab\u00edan organizado. Los miembros de la NFWA tambi\u00e9n recibieron una p\u00f3liza de seguro de beneficios por muerte de 500 d\u00f3lares para asegurar que un miembro de la familia pudiera recibir un servicio de funeral y entierro adecuado. Pero para recibir estos servicios y otros beneficios de la NFWA, los trabajadores agr\u00edcolas ten\u00edan que ser miembros en regla, lo que significaba que deb\u00edan pagar sus cuotas de 3,50 d\u00f3lares al mes. La NFWA creada por Ch\u00e1vez era una organizaci\u00f3n de miembros para los trabajadores agr\u00edcolas, no una organizaci\u00f3n de caridad. Esta incipiente organizaci\u00f3n comunitaria de trabajadores agr\u00edcolas se convirti\u00f3 en la base para crear el poder suficiente para desafiar a sus empleadores de la agroindustria, exigirles que reconocieran su sindicato y negociar colectivamente los salarios y las condiciones de trabajo. S\u00ed, significaba que los empleadores de los agricultores tendr\u00edan que compartir su poder. Una tarea ardua y una monta\u00f1a que escalar, pero esa era la meta que se hab\u00eda fijado C\u00e9sar Estrada Ch\u00e1vez, y comprometer\u00eda su vida para alcanzarla.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Extracto de Para servir al pueblo: Mi Vida Organizando con C\u00e9sar Ch\u00e1vez y los Pobres\/<a href=\"https:\/\/unmpress.com\/books\/serve-people\/9780826360878\"><em>To Serve the People:\u00a0My Life Organizing with Cesar Chavez and the Poor<\/em><\/a> (solamente en ingl\u00e9s) por LeRoy Chatfield con Jorge Mariscal aparece con permiso del editor. Copyright \u00a9 2019 University of New M\u00e9xico Press. Reproducido con permiso de Yes!Magazine.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.yesmagazine.org\/authors\/leroy-chatfield\/\">LeRoy Chatfield<\/a> es un ex organizador que trabaj\u00f3 con C\u00e9sar Ch\u00e1vez para obtener el reconocimiento del sindicato de trabajadores agr\u00edcolas de California, cre\u00f3 un programa de enriquecimiento educativo en la escuela sabatina para los ni\u00f1os de los trabajadores agr\u00edcolas en Bakersfield, dirigi\u00f3 la campa\u00f1a de las elecciones generales del norte de California para Jerry Brown y construy\u00f3 la mayor organizaci\u00f3n ben\u00e9fica de voluntarios en Sacramento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n por Juan Carlos Uribe-The Weekly Issue\/El Semanario.<\/p>\n<p><strong>Lea Mas Noticias de Portada en: <\/strong><a href=\"http:\/\/www.elsemanario.us\/\"><strong>WWW.<\/strong><strong>ELSEMANARIO.US<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por LeRoy Chatfield \u00a0 \u00abLos cultivadores tienen el dinero pero\u2026 los trabajadores del campo tienen el tiempo\u00bb, dijo C\u00e9sar Ch\u00e1vez. 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