Por Roz Brown, Public News Service
Posted December 18, 2025
Nuevo México ha promulgado ambiciosas regulaciones para controlar la contaminación nociva por metano de la industria del petróleo y el gas, pero el gobierno federal no está de acuerdo.
A pesar de la importante oposición, la Agencia de Protección Ambiental anunció recientemente que retrasaría los plazos de cumplimiento de la normativa sobre metano de la era Biden durante al menos 18 meses.
Carlos Matutes, director de programas del grupo de defensa medioambiental GreenLatinos, calificó la decisión como un “horrible despilfarro” para la industria extractiva.
Somos la mayor población latina per cápita del país y luego tenemos a nuestro gobierno federal obstaculizando activamente nuestros esfuerzos por limpiar el aire para nuestras comunidades más vulnerables”.
Carlos Matutes, GreenLatinos
Señaló que Nuevo México es el segundo estado productor de petróleo del país después de Texas, lo que afecta significativamente a las comunidades más expuestas del estado.
“Somos la mayor población latina per cápita del país”, dijo Matutes, “y luego tenemos a nuestro gobierno federal obstaculizando activamente nuestros esfuerzos por limpiar el aire para nuestras comunidades más vulnerables”.
La exposición al metano puede causar o empeorar problemas respiratorios, enfermedades cardíacas, cáncer y accidentes cerebrovasculares. GreenLatinos se asoció con más de 100 grupos ecologistas y organizaciones tribales para oponerse formalmente a la propuesta de la EPA de retrasar el cumplimiento de los plazos.
Nuevo México ha promulgado algunas de las normas sobre metano más estrictas del país, mientras que el vecino estado de Texas casi no tiene regulaciones, lo que permite que la contaminación sin control se desplace a través de la frontera hacia la parte sureste del estado.
La normativa actualizada de 2024 habría obligado a las industrias contaminantes a reducir significativamente las emisiones de metano y los compuestos orgánicos volátiles a partir del próximo año.
Una coalición de grupos ecologistas dijo a la EPA que el abandono de esta iniciativa no solo afectaría a la salud pública, sino que también frenaría los esfuerzos para hacer frente a la crisis climática. Matutes afirmó que el aumento interanual de los episodios de calor extremo en Nuevo México probablemente empeorará la situación.
“Tenemos la capacidad de salvar vidas, literalmente, y evitar que se liberen a la atmósfera decenas de millones de toneladas de metano”, afirmó Matutes, “incluido el benceno, que es una sustancia química conocida por ser cancerígena”.
Debido a que tiene sentido desde el punto de vista financiero, Matutes dijo que algunas empresas petroleras y gasísticas han tomado la iniciativa de reducir la emisión de metano, a pesar de las regulaciones en constante cambio que se remontan a la era Obama.
Esas normas fueron derogadas durante la primera administración Trump, restablecidas durante el mandato del presidente Joe Biden y ahora retrasadas.
Roz Brown es productora de Public News Service.
Traducido por Juan Carlos Uribe para The Weekly Issue/El Semanario.
