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Cuidando a Denver Gasta el Dinero de los Contribuyentes en Alcohol y Comidas y lo Asigna a Beneficiarios Problemáticos


 

Posted February 26, 2026

 

La Fundación Cuidando a Denver, una organización sin fines de lucro que recibe fondos provenientes de los impuestos de la ciudad, otorgó recursos a beneficiarios que presentaron solicitudes falsificadas, engañosas e incompletas, según una nueva auditoría del Auditor de Denver, Timothy M. O’Brien, C.P.A.

 

La auditoría también determinó que algunos beneficiarios gastaron fondos en usos no autorizados. El personal de Cuidando a Denver gastó miles de dólares en comida y alcohol para reuniones utilizando dinero de los contribuyentes. La fundación no estuvo de acuerdo con siete de las 15 recomendaciones (o el 47%) destinadas a mejorar la rendición de cuentas, la transparencia y la supervisión financiera.

 

“Los votantes aprobaron millones de dólares en impuestos para ayudar a los residentes de Denver, pero Cuidando a Denver no garantiza que su gasto sea efectivo o siquiera apropiado en algunos casos”, dijo el Auditor O’Brien.

 

En 2018, los votantes de Denver aprobaron una ordenanza que aumentó el impuesto sobre ventas y uso en un 0.25% para crear el Cuidando a Denver. La ciudad contrató a la Fundación Cuidando a Denver para administrar el fondo, cuya misión es atender las necesidades de salud mental y abuso de sustancias en Denver. Para finales de 2024, la fundación había otorgado más de 185 millones de dólares en fondos públicos a 270 organizaciones diferentes que brindan apoyo comunitario.

 

Beneficiarios problemáticos que recibieron fondos

 

Descubrimos que Cuidando a Denver no siempre se aseguraba de que las solicitudes para obtener fondos públicos fueran precisas o completas. Tres beneficiarios informaron falsamente que mantenían alianzas con otras agencias. Uno de ellos recibió fondos públicos de aproximadamente $310,000.

 

El personal de la fundación indicó que no verifica todas las afirmaciones que los solicitantes incluyen en sus solicitudes y que no estaba evaluando las solicitudes de manera exhaustiva. Algunos solicitantes recibieron financiamiento incluso cuando les faltaba documentación importante exigida por la fundación.

 

En la evaluación de un muestreo, descubrimos que 14 de 35 (o el 40%) de los paquetes de solicitud para obtener fondos públicos carecían de al menos un documento financiero obligatorio.

 

El director ejecutivo de una de las organizaciones beneficiarias solicitó fondos y recibió $568,000 para trabajar con niños y familias. Sin embargo, tenía una acusación formal previa de violencia doméstica con menores presentada ante los tribunales.

 

Las mejores prácticas establecen que es necesaria una revisión exhaustiva del solicitante, incluida la identificación de riesgos financieros y legales, para evaluar su idoneidad.

 

Cuidando a Denver otorgó 10 subvenciones que no se ajustaban a lo establecido en la ordenanza de la ciudad. Dos de estos fondos, que en conjunto suman $26,000, fueron concedidas a dos entidades beneficiarias para financiar actividades de autocuidado y bienestar, incluidos retiros trimestrales de un día completo para el personal, círculos de sanación, pago adicional por riesgos laborales y tiempo libre remunerado. Sin embargo, la ordenanza de la ciudad no contempla el uso de fondos públicos para estos fines.

 

La fundación no estuvo de acuerdo con las recomendaciones destinadas a fortalecer los procesos de evaluación de beneficiarios y los procedimientos de selección y adjudicación de subvenciones.

“Es preocupante que Cuidando a Denver no esté verificando que los beneficiarios digan la verdad ni confirmando que estén gastando el dinero como lo pretendían los votantes. El enfoque de la fundación de confiar en los beneficiarios sin realizar una debida diligencia exhaustiva es negligente. Esto perjudica la reputación de la ciudad y de Cuidando a Denver como buenos administradores del dinero de los contribuyentes”, dijo el Auditor O’Brien.

 

Incapacidad para verificar datos

 

Cuidando a Denver no exige que los beneficiarios proporcionen datos demográficos y geográficos específicos ni verifica la exactitud de los datos que recibe, por lo que no puede medir adecuadamente si un programa es efectivo. Esto significa que la información que la fundación reporta puede ser inexacta y podría llevar a conclusiones equivocadas a los responsables de la toma de decisiones en la ciudad y al público.

 

La fundación no estuvo de acuerdo con nuestras dos recomendaciones de establecer acuerdos de intercambio de datos para definir requisitos y protecciones, y de validar los datos de los beneficiarios.

 

Gastos no permitidos en alcohol y comidas

 

Un ejecutivo de la fundación y algunos miembros del personal pagaron regularmente comidas y alcohol con fondos de los contribuyentes. Revisamos una muestra de 734 gastos administrativos y encontramos que 598 estaban relacionados con reembolsos de comidas. Se reembolsaron más de 200 comidas al ejecutivo, y al menos 75 incluyeron aproximadamente $3,130 gastados en alcohol. En más de 70 ocasiones en un restaurante, el ejecutivo compró bebidas que costaban más de $20 cada una.

 

El mismo ejecutivo recibió un promedio de reembolso de cuatro comidas por semana. En varias ocasiones reclamó más de ocho comidas en una semana, incluyendo una semana en la que reclamó 10 comidas.

 

Las normas de la ciudad permiten el reembolso de gastos en comidas y bebidas únicamente cuando son necesarios para cumplir con la misión de una agencia, no para invertirlos en alcohol ni comidas rutinarias.

 

El personal ejecutivo justificó estos costos como parte integral del trabajo de Cuidando a Denver, argumentando que las reuniones presenciales ocasionales son necesarias para establecer relaciones. También afirmaron que este tipo de reuniones y gastos se alineaban con las “mejores prácticas de fundaciones”. No explicaron por qué las reuniones deben realizarse durante una comida, con o sin alcohol.

 

Cuidando a Denver y el Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Denver no estuvieron de acuerdo con nuestra recomendación de modificar el contrato para exigir que la fundación cumpla con las Normas Municipales de Responsabilidad Fiscal relacionadas con los gastos en comidas y bebidas.

 

“Estos gastos demuestran una falta de responsabilidad fiscal. Cuestiono si es una mejor práctica que los contribuyentes paguen por alcohol y comidas en la cantidad y frecuencia que descubrimos en la auditoría”, dijo el Auditor O’Brien. “El desacuerdo de Cuidando a Denver con nuestras recomendaciones sugiere que la fundación no quiere rendir cuentas por estos gastos ni por su supervisión de los beneficiarios. Me decepciona que Cuidando a Denver no esté cumpliendo con lo que aprobaron los votantes.”

 

Realizaremos un seguimiento a las recomendaciones con las que Cuidando a Denver estuvo de acuerdo y determinaremos si existen riesgos pendientes.